La Coctelera

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Observatorio de imagen pública y medios de comunicación en México

Categoría: I Informe Presidencial

4 Septiembre 2007

48 HORAS DESPUÉS DEL INFORME PRESIDENCIAL. PRIMERA PARTE.

En esta entrega continuamos con las cuatro que iniciamos el pasado viernes 31 de agosto a propósito del I Informe Presidencial de Felipe Calderón. Hemos recopilado y sistematizado 205 comentarios divididos en tres bloques temáticos para facilitar la lectura del material. Este primer espacio comprende 55 comentarios, es decir, 28.83% del total, con la siguiente información:
a) Los espacios alternos, con 23 comentarios, es decir, 41.8%, a propósito de un asunto que ya se había abordado previamente: la entrega del Primer Informe en el Palacio Legislativo de San Lázaro y la celebración de un evento alterno en el Auditorio o en el Palacio Nacional.
b) Doce comentarios, un 21.8% se refieren a los cambios que, indirectamente, traerá consigo este Primer Informe de Gobierno, es decir, dos eventos en vez de uno, como ya se comentó en el punto previo.
c) Finalmente, veinte comentarios, el 36.4% restante, se refieren a los acuerdos que los diputados de las distintas fracciones parlamentarias llevaron a cabo para que la ceremonia se desarrollara en los términos en los que sucedió.

Los espacios alternos para el Primer Informe.
El equipo de Los Pinos descartó en definitiva una cadena nacional para el mensaje del presidente Calderón, que se llevará a cabo el domingo en el Auditorio Nacional, con motivo de su primer Informe de Gobierno. El grupo compacto no quiere que haya malas interpretaciones y que el uso de los medios sea considerado como una reacción de enojo, un berrinche, del mandatario, por no poder hablar ante el pleno del Congreso
“Bajo reserva”, El Universal, 29 de agosto.

Los caprichos, mi estimado, subsisten más que las pasiones. A escasos días del original acto en San Lázaro sobre el (des)informe de Felipe Calderón, quien lleva la batuta de la orquesta de operadores que organizan ya su Plan B de hacerse su reventón especial (to satisfy his huge ego) en el Auditorio Nacional (igualito al del 1 de diciembre después de la protesta de su Toma en el Congreso) el próximo domingo 2 en la mañana, ante sus acarreados, perdón, seguidores, simpatizantes y fans azules para que todo México se entere de que no hay mucho en la bolsa de logros en estos nueve meses y sí una urgencia por cambiar (los a todos) el motto ese del Presidente del empleo, en Estados Unidos se desatan los demonios contra los inmigrantes mexicanos indocumentados.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 29 de agosto.

El “informe” del domingo confrontó, otra vez, al PAN con Los Pinos
La invitación, enviada por Internet por el PAN, circuló desde el lunes y pide confirmar a la Secretaría de Vinculación con la Sociedad.
Ayer el vocero panista, Antonio Alvarado, negó que el partido organice el evento.
Y afirmó que a las 18 horas no sabía “si el evento se va a realizar”. ¿Por qué la negativa?
¿Cree Manuel Espino que el acto es ilegal?
Pepe Grillo, Crónica, 30 de agosto.

Beatriz Paredes reconoció ayer que hasta el momento no tiene conocimiento del acto que va a realizar el presidente Felipe Calderón en el Auditorio Nacional, aunque éste se haya difundido por radio, televisión y la prensa escrita. A lo mejor no la invitan.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 30 de agosto.

Hasta ahora no existen acuerdos para que Calderón entregue su informe en el salón de plenos de San Lázaro. A lo mejor si hay acuerdo, a lo mejor también Ruth Zavaleta recibe el informe de las manos de Calderón. A lo mejor el michoacano decide hacer una fiesta en la intimidad del Auditorio Nacional. Una cortina de humo que pronto se olvidará. En el Zócalo capitalino seguirá la otra parte de este espectáculo político, cómico y musical. En conjunto es un ritual catártico, que ni los panistas ni los seguidores de López Obrador quieren enterrar.
Jesús Sánchez, “Recuento Político”, El Financiero, 30 de agosto.

Que como dijera el secretario general del PAN, Carlos Abascal, que recordó que el año pasado a Vicente Fox no lo dejaron dar su Sexto Informe presidencial.
"En uso de la prudencia de un estadista (ajá), Fox abandonó el recinto legislativo..."
¡Igual de prudente el "estadista" Feli Calderón!, y ya no va a practicar ese "deporte extremo" (escaramuzas, gritos, jaloneos) en San Lázaro.
Finalmente, Feli sí irá al recinto legislativo a entregar su Informe por escrito, pero su mensaje lo dará el domingo 2 por la mañana en el Auditorio Nacional, y se prevé que además de los panistas, asistan representantes de otros sectores de la sociedad (como Chespirito, los Timbiriches, los Fox, y Adal Ramones...)
"Nos complace invitarlo al evento (sic) que con motivo del 1er. Informe de Gobierno del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, se celebrará el 2 de septiembre de 2007", destacan las invitaciones, que serán entregadas mañana...
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 30 de agosto.

En este momento, al concluir estas líneas, me entero en la página electrónica de EL UNIVERSAL que Felipe Calderón decidió no intentar expresar oralmente un mensaje en la tribuna de San Lázaro pasado mañana. Llegará, asistirá a la ceremonia de inicio del periodo ordinario de sesiones, entregará su informe por escrito —como manda la ley— y se retirará del recinto.
Será hasta el día siguiente, domingo 2 de septiembre, cuando emita un mensaje en cadena de radio y tv desde el Auditorio Nacional. Supongo que estas determinaciones fueron negociadas por el PAN con el PRD a cambio de un trato respetuoso para Calderón el 1 de septiembre. Tal vez así sea. Yo todavía tengo mis dudas. Y es que, insisto, vivimos en el reino de la incertidumbre
Ricardo Rocha, “Detrás de la noticia”, El Universal, 30 de agosto.

Felipe Calderón va de gane: logra que el PRD le reconozca carácter de presidente constitucional, con lo que causa desdoro a la figura lopezobradorista de la presidencia legítima; asienta como fuerza ganadora del litigio interno del sol azteca a la Nueva Felizquierda infiltrada y cooptada y, para coronar la cosecha, engaña a los perredistas colaboradoramente predispuestos a ser engañados, al aparentar que renunciaba al fasto personal de un sábado de protocolo tradicional, que acabaría convertido en un sobrio y casi mudo “informas y te vas”, cuando en realidad sólo trasladará la quema de incienso al siguiente día, un domingo calderónico centrado en el “mensaje político” felipista a falta de verdaderos logros y resultados gubernamentales; un paseo dominical de tonalidades blancas y azules en que el partidismo oficialista hará su verdadero Informe presidencial con recursos del gobierno federal
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 30 de agosto.

Está claro que Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional quieren ocupar la tribuna del Congreso de la Unión para su primer Informe; como no se los permitirán, el mandatario sólo entregará el documento y al día siguiente emitirá un mensaje a la nación desde el Auditorio Nacional. Lo que no está tan claro, ni cuantificado, es si los mexicanos quieren escucharlo. Con mucha frecuencia el presidente en turno ha usado la tribuna del Congreso para darnos noticias lamentables.
Enrique Galván Ochoa, “Dinero”, La Jornada, 30 de agosto.

Es por eso que si Calderón en serio quiere que lo dejen entrar a San Lázaro y dignificar al gremio, tiene una salida menos penosa que la de sacar a la ex vocalista de Cramberries, Dolores O’Riordan, del Auditorio Nacional para echarse un dudoso speech con la versión patriotera y timbirichesca del “Pare de sufrir”: anunciar que al final de su Informe va a revelar la verdad de la pelea entre Verónica y Cristian Castro. Así hasta los perredistas le harán valla.
Jairo Calixto Albarrán, “Política cero”, Mileno, 30 de agosto.

El presidente Felipe Calderón dio un manotazo cuando vio que el PAN utilizó el logotipo del partido para el evento del 2 de septiembre, el mensaje, con motivo del primer informe presidencial, programado en el Auditorio Nacional. Lo peor es que supo de cierto que el texto salió de una oficina muy cercana al líder Manuel Espino. Por supuesto, el toque partidista en la organización del evento lo obligó a dar un golpe de timón, para trasladar el acto a Palacio Nacional, con una connotación republicana, cuentan. Desde Los Pinos salió entonces la orden de que Juan Camilo Mouriño, jefe de la Oficina de la Presidencia, y César Nava, secretario particular de Calderón, se encargarían de hacer las llamadas para convocar a la clase política, y sacudirse la percepción de un acto partidista
“Bajo reserva”, EL Universal, 31 de agosto.

Felipe Calderón dirigirá su mensaje a la nación desde Palacio Nacional, el domingo.
No podía ser mejor el escenario.
Lo malo estuvo en el anuncio de que sería en Palacio en lugar del Auditorio Nacional.
La comunicación volvió a fallar y el cambio se conoció en la Cámara poco después de las 11 de la mañana, y Los Pinos “lo confirmó” después de las 3 de la tarde.
¿Quién decidió el cambio?
En Los Pinos se ignoraba quienes serán invitados a Palacio para el mensaje presidencial.
Y las razones del cambio.
Se supone que no gustó que el PAN mandara invitaciones para el Auditorio, porque se vería como un acto partidista.
Manuel Espino tuvo que desinvitar, y admitir la confusión de convocar, él, a un acto del Presidente.
Ardido, apuntó que en Palacio cabe poca gente.
Pepe Grillo, Crónica, 31 de agosto.

El propio Espino confirmó que se estaba considerando la posibilidad de invitar a gente del PAN, para que acompañara al Presidente. Se le quería “arropar” y “por eso le pedimos a la Secretaría de Vinculación que coordinara con funcionarios del gobierno federal la logística, y poder nosotros acompañar al Presidente en el Auditorio Nacional, en ocasión del mensaje a la nación”. Lástima, todo salió mal, ¿otro caso de fuego amigo?
“Bajo reserva”, EL Universal, 31 de agosto.

A Gerardo Priego, secretario de Vinculación con la Sociedad del PAN, le cambiaron feamente la señal. Primero le pidieron que invitara a militantes al informe alterno que daría el presidente Felipe Calderón en el Auditorio Nacional; luego, ante las críticas por convertir lo que se supone debe ser un acto hacia la sociedad, no sólo hacia el partido, tuvo que decir, “perdón, siempre no”. Las invitaciones ya estaba impresas y comenzaban a enviarse, pero la modificación los hizo pasar un mal rato
“Binoculares”, El Gráfico, 31 de agosto.

Las diferencias entre el equipo cercano del presidente Felipe Calderón y la dirigencia del PAN, encabezada por Manuel Espino, son motivo de la casi segura cancelación de la ceremonia que supuestamente encabezaría el mandatario el 2 de septiembre en el Auditorio Nacional.
Debido a que la dirigencia de Acción Nacional tomó la iniciativa de empezar a repartir invitaciones para la reunión, se extendió la percepción de que sería un acto partidista.
Esa situación no agradó en medios presidenciales, por lo cual se estimó conveniente evitar acciones que puedan contribuir a la división y recomendaron un mensaje a la nación desde Los Pinos o Palacio Nacional.
Miguel Ángel Rivera, “Clase Política”, La Jornada, 31 de agosto.

De las invitaciones y su formato tenían pleno conocimiento así (que no jueguen al Tío Lolo) como de la lista de más de 4000 invitados que entre alcaldes, cuadros estatales, dirigentes nacionales, consejeros, legisladores e invitados especiales ya estaban confirmados.
Pero como el PRI, verdadero dueño de la agenda mi estimado, envió simpáticas señales de que ni madres escucharían su (des)informe en una plaza pintada de azul, le pidió respetuosamente, no, no, perdón... le exigió a Calderón básicamente la cantaleta chantajista de que si quieres la foto (que dará la vuelta al mundo) de pluralidad y democracia (que tanto te urge) y de que todo va viento en popa, le vas metiendo reversa a tu estupidez socialité del Auditorio Nacional.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 31 de agosto.

EN LOS PINOS están que trinan -y no los pajaritos- contra... ay, ya ni es novedad: contra Manuel Espino.
LA RAZÓN de este nuevo enojo es porque el dirigente nacional panista le quemó a la Presidencia su archi-ultra secreto "Plan B".
RESULTA QUE mientras todo el mundo se iba con la finta de que el mensaje presidencial sería en el Auditorio Nacional, los muchachos calderonistas tenían bajo la manga el as del Palacio Nacional.
PERO COMO Dios dispone y luego Espino descompone, el propio dirigente fue quien dio el pitazo de la nueva sede y a la Presidencia no le quedó más que reconocer que era cierto.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 31 de agosto.

En el flanco felipista se vivió lo que ya constituye su normalidad: indecisión y tropiezos adjudicables a la falta de oficio y a las crónicas reyertas en el interior del partido presuntamente en el poder. El licenciado Calderón fue pillado pintando de partidismo una clonación de Informe presidencial en el Auditorio Nacional, porque el comité nacional blanquiazul había comenzado a repartir invitaciones por Internet que confesaban partidismo en lo que se pretendía disfrazar de acto oficial, ciudadano, plural. Desde Los Pinos, según eso, se dio la orden terminante de cambiar de fachada inmobiliaria, trasladando todo el equipo preparatorio de los actos presidenciales a Palacio Nacional (Estado Mayor, equipo de transmisión televisiva, entre otros, que ya estaban en el citado auditorio, lo que confirma que originalmente el michoacano sí quería tal escenario y cariz), donde el domingo el constitucional F.C. dará al fin su gitano y mal tratado mensaje político. Normalizadamente zedillista, el ocupante de la silla presidencial parecería transitar sin gran escándalo el árido territorio de la inseguridad respecto al lugar y la forma como este sábado habrá de continuar la tradición postal inaugurada en 2006 por Vicente Fox
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 31 de agosto.

Ayer, en Los Pinos se dio la orden de reprogramar el Felimensaje. Seguirá siendo el 2 de septiembre, pero ya no será en el Auditorio Nacional, sino en el Palacio Nacional...
Um, dicen, todo parece indicar que ¡otra vez le está copiando al Peje!..., ahí en la plancha del Zócalo puede haber manifestaciones no deseadas, y los chicos del Establo (perdón, Estado) Mayor Presidencial ya están apostados en otros lugares... que recuerde que el Zócalo es "de quien lo trabaja", dicen por ahí...
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 31 de agosto.

Que se escogió Palacio para garantizar un acto civilizado.
Aunque en el Zócalo el domingo habrá “miles” de ciclistas que participarán en el Ciclotón semanal del GDF.
El paseo ciclista es de las 7 a las 14 horas, del Zócalo a Chapultepec, por 5 de Mayo, Juárez y Reforma.
Y ni soñar que Ebrard lo suspenda para facilitar el acto presidencial.
Pepe Grillo, Crónica, 31 de agosto.

Para poder presentarse en el Congreso de la Unión, el panista michoacano debió pagar un precio muy alto. Su presencia fue uno de los componentes de un paquete de negociación del que forman parte las reformas hacendarias y electoral. Para sacarlas adelante ha debido acceder al recambio de consejeros y magistrados de los órganos electorales que le otorgaron su impugnado triunfo. Las cabezas rodando de la nomenclatura electoral federal son, como se ha dicho hasta la saciedad, la evidencia de la suciedad de las elecciones del 2 de julio de 2006
Luis Hernández Navarro, La Jornada, 2 de septiembre.

En política las decisiones equivocadas son usualmente irreversibles. Ahí está la gorra militar con cinco estrellas. Pero en esta ocasión Felipe Calderón, con mucho tino, desautorizó a su partido y salvó a su gobierno en el último minuto. La invitación original, un tarjetón cursi, bordeado por un mosaico de colores con supuesto membrete de Felipe Calderón, y por supuesto de Acción Nacional, circuló hasta el día anterior al evento invitando a panistas y simpatizantes a celebrar el primer Informe de gobierno en el Auditorio Nacional, convertido por obra y gracia del señor Vicente Fox en recinto oficial del panismo nacional. Al desautorizar a su partido Calderón, que continúa ganando espacios y buena voluntad, se salvó milagrosamente del síndrome de “presidente panista”, una situación que le hubiera arrebatado el beneficio de la imparcialidad, y que es inconsistente con el cargo de Presidente de la República
Jorge Camil, La Jornada, 2 de septiembre.

Todas las corrientes subterráneas se escupieron por el cráter. Se canceló la posibilidad de un recinto alterno al construido por Pedro Ramírez Vázquez. El PAN invitó a 10 mil personas, incluido el Presidente, al Auditorio Nacional, en un exceso de soberbia, propio de quien se sabe dueño del circo. En la Cámara sólo el representante del partido Convergencia usó su derecho de hablar. La ceremonia se adelantó una hora 45 minutos, madrugón que tal vez desarmó algunas estratagemas de la oposición. La presidenta se rehusó a hacer actriz en el papel de receptora de documento y sus palabras, de austera dignidad, fueron omitidas de la televisión por alguna orden confusa en lo que pasa a la historia como la mancha más sucia de la jornada. Se ausentaron de la sala los legisladores del PRD, aplaudieron los del PAN pero fue una tarde fría en el interior y el exterior. Un acto minimalista, magro, esencial, desprovisto de todo adorno, con la eficacia de lo estricto y renuente a los lujos de lo superfluo
Jacobo Zabludovsky, “Bucareli”, El Universal, 3 de septiembre.

Los cambios.
Finalmente supimos ayer que la ceremonia del informe será, esta vez, dividida en dos capítulos:
En el primero, mañana por la noche, el presidente Calderón acudirá, en cumplimiento de la Constitución, a la Cámara de Diputados para entregar el documento correspondiente a su primer informe de gobierno, y de inmediato abandonará esa sede legislativa.
Pero si todos sus antecesores hubieran tenido un segundo capítulo como el que tendrá lugar el domingo por la mañana, con suerte y el país no hubiera perdido todo el tiempo dedicado durante los últimos años por las oposiciones y sus legisladores a empeñarse en el kafkiano debate del informe presidencial…
Este segundo capítulo fue, en realidad, inaugurado en diciembre pasado, cuando luego de haber conquistado la más alta tribuna de la Nación en compañía del saliente y nunca tan mal ponderado Vicente Fox, el nuevo presidente Calderón rindió la protesta constitucional en el recinto constitucionalmente determinado, y algunas horas más tarde se reunió con más de 10 mil mexicanos en el Auditorio Nacional para ante ellos y, obviamente, en cadena nacional, entregar a la Nación el mensaje de sus compromisos.
Bueno, pues tal parece que esta fórmula ha quedado instituida. Eso parece, pero lo que se ve y ha quedado total y perfectamente claro es que Calderón va a ridiculizar por segunda ocasión a quienes supuestamente le estamparon el doble insulto descomunal, primero de descomponerle su toma de posesión y segundo de bloquearle su primer informe.., ¿pero en realidad sucedió así? Ya recordamos que Calderón sí protestó en la tribuna de la Cámara de Diputados y mañana sí entregará su informe en ese mismo recinto, como la Constitución ordena…
Leopoldo Mendívil, “Crónica confidencial”, Crónica, 31 de agosto.

Parte del cambio de este I informe, es que la Cámara queda prácticamente fuera del mismo.
Antes era la que invitaba, respondía al Presidente, difundía el mensaje presidencial y repartía los anexos a la prensa.
En la Cámara se hacía la glosa del texto.
Esta vez, Presidencia invita, difunde el mensaje y los anexos del informe, y decidirá si hay glosa, y cuándo y dónde se hará.
Pepe Grillo, Crónica, 31 de agosto.

¿Y el mensaje? Bueno, ya Calderón le tomó, en diciembre pasado, el gusto a un evento con la sociedad civil más que con la elite política, y las circunstancias se pusieron a modo para repetir la experiencia, este domingo por la mañana, en un sitio mejor como lo es el Palacio Nacional…
Tal parece que Calderón ha dado a los legisladores la fórmula para modificar la ceremonia del informe sin faltar al espíritu constitucional e incluso sin restarle sino, tal vez por el contrario, agregándole brillo a la figura presidencial…
Calderón no va a hospedarse seis años en Palacio Nacional, pero con suerte y ahí leerá los mensajes de sus seis informes de gobierno…
Claro que alguien no sólo se sentirá frustrado por este nuevo revés, sino quizás insultado, complotado y con nueva sed de venganza, así que esperemos su reacción…
… Hasta que se canse. O que canse a quienes le acompañan en sus ridículos.
Leopoldo Mendívil, “Crónica confidencial”, Crónica, 31 de agosto.

No queda más que desternillarse. Felipe Calderón ha mostrado su lado más sarcástico, acaso sin proponérselo. Ante la cerrazón y la negativa de una parte del Partido de la Revolución Democrática a aceptar que el Presidente rindiera su Primer Informe de Gobierno desde el presídium de San Lázaro, éste decidió organizarse su mensaje alterno. ¿No quieren un Informe? ¡Pues ahí les van dos! Sábado y domingo, Informe y posinforme. Felipe Calderón cumplirá con su obligación constitucional de entregarle a Ruth Zavaleta el primer recuento anual de su gobierno. Si puede o no dar un mensaje desde la tribuna es ya casi lo de menos. Porque al día siguiente, en la mañana del día 2, Calderón ya organizó un evento, mas no a la manera de Vicente Fox, con una cadena nacional por la noche, sino con un acto que se realizará el domingo a las diez, en Palacio Nacional. Sí: ahí donde López Obrador decía que viviría si ganaba la Presidencia de la República. Ahí en donde Fernández Noroña no podrá armar su lamentable y ya muy aburrida maroma mediática.
Calderón irá a la Cámara de Diputados a demostrar que es el Presidente constitucional; al día siguiente, a Palacio, a demostrar que, además de legal, sólo hay un Presidente legítimo: él, Felipe Calderón.
Pero lo que resulta hilarante es el hecho de que el numerazo que planearon (o hubieran planeado) los perredistas, al final será del todo intrascendente: si no dejan a Calderón dar un mensaje en San Lázaro, Calderón lo dará en Palacio. Y si, al final, para evitarse el oso (y el castigo de la opinión pública), los perredistas deciden “permitirle” hablar desde tribuna, Calderón lo hará en tribuna y, nuevamente, en Palacio. ¿No quieren un Informe? ¡Pues ahí les van dos!
Yuriria Sierra, “Nudo gordiano”, Excélsior, 31 de agosto.

Después de las versiones contradictorias de las últimas horas, finalmente, se confirma que Felipe Calderón acudirá mañana 1o. de septiembre a la apertura de la sesión ordinaria del Congreso de la Unión y presentará un Informe sobre el estado general de su gobierno. El domingo 2 -no en el Auditorio, sino en Palacio Nacional- se ha dicho que informará sobre los nueve meses que han transcurrido de esta administración. Las negociaciones que se han dado para que pueda cumplirse medianamente el mandato constitucional no son sino un síntoma más -de muchos- de lo que ya resulta insostenible. El ritual que ha devenido en pesadilla. Si de por sí la ceremonia del Informe estaba ya cuestionada desde sexenios anteriores, hoy tenemos la agravante de que la legitimidad del mandato del actual Presidente es seriamente cuestionada por el espectro político de la izquierda mexicana. Las elecciones del 2006, como se sabe, dinamitaron los canales de comunicación entre las fuerzas políticas del país. Con la llegada de la fatídica fecha del Informe, se ha creado un espacio de negociaciones múltiples que desembocará en diferentes vertientes. La más inmediata tiene que ver con la cabeza de los consejeros electorales del IFE.
Carmen Aristegui, Reforma, 31 de agosto.

Qué curiosito espectáculo –que comenzó hace algunas lunas con la estrategia de vender un debate entre el inquilino de Los Pinos y los legisladores emplazado para el 1 de septiembre– el recule presidencial sobre el reventón después del... entregas y te vas.
Sobre todo cuando desde días antes la Presidencia de la República solicitó, como parte del Plan B, al PAN y los legisladores azules ayudar a armar la fiestecita del 2 de septiembre en el Auditorio Nacional para que Felipe estuviera arropado y muy cómodo.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 31 de agosto.

Frente al radicalismo de gran parte del PRD empeñado en no dejarlo pasar rumbo a la tribuna —y tal vez ni siquiera al salón de plenos— de San Lázaro, el presidente Felipe Calderón optó por sacarle la vuelta al impedimento y organizarse su propia fiesta, en Palacio Nacional y entre aplausos atronados de puros amigos puestos de pie.
La parafernalia tradicional del 1 de septiembre cambiará de sede y es factible que también de forma; pero substancialmente será lo mismo. De seguro mañana no habrá confeti ni serpentinas y mucho menos música de aliento o carro descubierto en el trayecto hacia Palacio Nacional, pero será un evento con marcado relente presidencialista.
El solo anuncio de su celebración y la previsión de que concurrirán a Palacio Nacional todos los actores que antes se daban cita en la Cámara de Diputados, dejó prefigurado claramente un escenario de glorificación, idéntico al de los mejores tiempos del priismo hegemónico.
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz”, Crónica, 1º de septiembre.

HASTA AYER seguían las llamadas para tener suficientes invitados al acto de mañana en Palacio Nacional, donde Felipe Calderón dará un mensaje.
LAS CARRERAS son porque la sede se cambió cuando en el PRI dijeron que no acudirían al Auditorio Nacional por ser un acto organizado por el PAN.
EN TANTO, la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión avisó a sus afiliados que hoy habrá cadena nacional de 18:45 a 19:45 horas para transmitir lo que sea que vaya a ocurrir en San Lázaro.
PERO, además, les pide estar atentos al Sistema de Información y Distribución de Materiales de la Secretaría de Gobernación -mejor conocido como el DIM-, pues "es muy probable" que el Presidente dé un mensaje a la nación en el curso de mañana.
O SEA que lo único seguro es que nada es seguro.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 1º de septiembre.

El sábado murió lo que alguna vez fue “El Día del Presidente” en la Cámara de Diputados. Aunque Felipe Calderón sí pudo subir a tribuna y dar un mensaje de 107 palabras, en casi 3 minutos.
Pero el domingo, como que renació… Todo parecía repetirse con ligeras variantes y sobre todo, como eco de otros tiempos que no son los actuales, los 18 aplausos al discurso presidencial y ni una sola mala cara
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 3 de septiembre.

El Día del Presidente, que los jilgueros oficialistas dan por muerto, se duplicó alegremente: el sábado, fiesta en San Lázaro porque el terreno que habría sido de guerra fue convertido en picnic con sándwiches llamados convalidación, y el domingo, en Palacio Nacional, reproducción sin merma de las mejores escenas del presidencialismo clásico al que las fuerzas vivas, emocionadas, prodigan aplausos y sonríen complacidas. Dos por uno, más valioso el sabatino que el dominical, pero el paquete completo muy explotable en términos mediáticos y discursivos: la instauración de una nueva etapa política, en la que la buena voluntad y el deseo de llegar a acuerdos pueden convertir la política en kermés sexenal. Doble golpe, también, al meter a los supuestamente rejegos en el redil de la institucionalidad y, por otro lado, desplazar a las cámaras legislativas por las televisivas y quitar al Poder Legislativo su condición central para trasladarla a escenarios enteramente manejados por el Ejecutivo. ¡Dios mío, haz que los perredistas siempre se ausenten, por favor!, sería el título de un libro de superación política personal que escribiera Felipe del Sagrado Corazón de Jesús. Pocas veces había tenido el citado FSCJ tantas satisfacciones políticas tranquilas en tan pocas horas. El sábado canjeó el cuello de los consejeros electorales del IFE (o al menos tal fue la promesa: según eso, en abril próximo todos dejarán sus cargos) por una ceremonia tersa (fiesta por cooperacha) de entrega de Informe presidencial. Y el domingo se regaló un acto de ensalzamiento formal que cerró a tambor oratorio batiente, cual si fuera candidato en campaña.
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 3 de septiembre.

Las costumbres tienen más vidas que un gato. El sábado primero de septiembre asistimos al fin del rito del Informe Presidencial. El domingo dos tuvimos un Informe Presidencial como los de antes: solemnidades, himno, cifras, párrafos para cada secretaría, definiciones políticas ante los asuntos de la hora, y un mensaje final con vocación de trascendencia. / El Informe duró poco, no evadió temas claves, reconoció sin dolerse carencias, problemas, y la insuficiencia de los logros. Su rasgo fue la sobriedad optimista, un optimismo sobrio.
Héctor Aguilar Camín, “Día con día”, Milenio, 3 de septiembre.

El sábado la relación del Congreso con el Presidente dio un salto adelante, pues el Ejecutivo se limitó, como establece la Constitución, a asistir a la apertura del periodo de sesiones ordinarias y a entregar su Informe. A menos que se establezca un sistema parlamentario semipresidencial, así tiene que ser la relación del Poder Legislativo con el Ejecutivo, pues el nuestro es presidencial. El domingo, en cambio, se produjo un salto atrás, pues ante un público a modo, el acto en Palacio Nacional se convirtió en una ceremonia en que el Presidente fue ovacionado viniera o no al caso, al punto de que, como en los peores momentos del sistema autoritario priista, cobrará interés "periodístico" contar las interrupciones y medir su duración. Respecto del contenido de su mensaje, el Banco de México tendrá que explicar por qué no usar las reservas en cubrir la deuda pública, si el monto de aquéllas excede al de ésta, y así nos libraríamos del oneroso pago de intereses
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 3 de septiembre.

Los acuerdos entre partidos para la entrega en San Lázaro.

Nos comentan que a pesar de las promesas de que no habrá violencia por parte de los dirigentes del PRD, entre ellos Carlos Navarrete y Javier González Garza, a unas cuantas horas del uno de septiembre, se respira un ambiente tenso en la Cámara de Diputados, con la incertidumbre del comportamiento de ciertos legisladores perredistas que no reconocen a Felipe Calderón como titular del Poder Ejecutivo Federal.
La amenaza de violencia, el rechazo a repetir el estado de sitio en torno al edificio del palacio de San Lázaro, revela la ausencia de diálogo o de oficio político de los dirigentes de todos los partidos políticos. Hace un año, Manlio Fabio Beltrones actuó con tacto y ello evitó un escenario crispado que hubiera lesionado la gobernabilidad y la existencia de las instituciones.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 31 de agosto.

“Sería una lástima que no lo dejaran entregar el Informe por escrito como lo manda la Constitución, pero si lo logra, será un gran triunfo, como también lo ha sido su año de gobierno”, dijo anoche el ex presidente Miguel de la Madrid. El hecho a destacar es que don Miguel, ex mandatario priísta, se desvivió en elogios para el jefe del Ejecutivo: ha sido serio, responsable y capaz de actuar en medio de circunstancias muy difíciles. Ha estado enfrentando con decisión y con energía los problemas del país
“Bajo reserva”, EL Universal, 31 de agosto.

Varios encuentros trilaterales y bilaterales entre los coordinadores del PRI, PAN y PRD no lograron ayer un acuerdo para definir los términos del Informe del presidente Calderón. Entre San Lázaro y la comida de cumpleaños de Manlio Fabio Beltrones en el Hotel Meliá, hasta la reunión en Minería, varias veces se improvisaron pláticas entre los líderes, pero hasta anoche no había definición…
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 31 de agosto.

Y claro, como Felipe hace lo que el PRI (de Beltrones, Paredes y algunos gobernadores) ordena, pues mi César (Nava, of course) y demás Gymboree, se me ponen las pilas y vámonos al Plan whatever en (mi) Palacio Nacional para darle un tinte de más formalidad a mi hueco, deslucido y mediocre anuncio de logros en estos nueve meses que ha sido rebasado —por la izquierda y la derecha– por mis estupideces oficiales vertidas alrededor de la ceremonia en San Lázaro. ¿Estamos?
No importa que no haya invitaciones (¿para que sirve la Blackberry u morons?), lo urgente es que estas lacritas tricolores sientan que son Su Alteza serenísima y me vale madre si en el PAN hay malestar o malas caras (que se jodan, pues). No importan las formas si en el fondo sabemos de la percepción sobre mi gobierno que corre, vuela, se acelera y tropieza para terminar de rehén del PRI... que le interesa, por ahora, su reforma electoral.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 31 de agosto.

Mientras Beltrones arma acuerdos, PAN y PRD siguen la discusión sobre el formato del Informe. A unas horas de que tenga lugar sólo se sabe que Calderón irá a San Lázaro a entregarlo el sábado y dará un mensaje desde Palacio Nacional el domingo
Raúl Rodríguez Cortés, “Gran angular”, El Gráfico, 31 de agosto.

La República puede estar tranquila: la solución para los grandes problemas nacionales pueden mantenerse en espera, porque lo único que importa a la clase política es el asunto del Informe y la “reforma” electoral a modo…
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 31 de agosto.

Lo único cierto es que el de mañana será un día incierto.
Es altísima la probabilidad de que a Calderón se le impida llegar a la tan degradada “Máxima Tribuna de la Nación”.
No por la entrega del Informe ni por el mensaje del domingo en Palacio Nacional, pero sí por los tumbos de los gerifaltes del PAN y sus coordinadores en el Congreso, Felipe Calderón debe estar muy, muy preocupado por quedar tan expuesto a la vergüenza pública.
Lo mejor será que al menos hoy no se vote la vengativa “reforma electoral”.
Carlos Marín, “El asalto a la razón”, Milenio, 31 de agosto.

De los 127 diputados que forman la bancada del PRD, 60 pertenecen a la corriente identificada con López Obrador.
De estos 60, 20 son los más ultras entre los ultras.
Es este pequeño grupo el que impidió que los coordinadores parlamentarios alcanzaran un acuerdo para que la ceremonia del primer informe del presidente Felipe Calderón se lleve a cabo sin incidentes.
De ese pequeño grupo saldrán quienes intentarán armar desorden durante la ceremonia de este sábado.
Una cosa es segura.
La ceremonia de hoy quedará para la anécdota, pero el informe oficial será el domingo.
Pepe Grillo, Crónica, 1º de septiembre.

Pues Ruth Zavaleta dice que sí habrá paso libre para el Presidente hasta la tribuna y entregue su mensaje por escrito. La perredista, que tiene desde antier el mando del Congreso, sólo espera las instrucciones de El Güero González Garza, quien el año pasado y con la mano izquierda dirigió porras, gritos, movimientos y marcó silencios y ovaciones a su bancada, cuando diputados y senadores impidieron a Vicente Fox llegar hasta ahí para leer su último discurso anual. Veamos cuánto dista el dicho del hecho
“Frentes Políticos”, Excélsior, 1º de septiembre.

La realidad de la situación la describió con crudeza el diputado del PRD y ex guerrillero Juan Guerra. “Sólo hay de dos sopas: si el Presidente llega hasta el Salón de Sesiones habrá show; si entrega por escrito el Informe en el Salón de Protocolo, no habrá show. La decisión está en manos del PAN”, recalcó.
El hombre destaca, y con razón, que hay loquitos en los dos grupos parlamentarios. Él ve un escenario donde el Presidente Calderón, protegido por un escudo de legisladores del PAN, entra en el Salón de Plenos. “No va a faltar un perredista que le miente la madre y un panista que le responda”, observó
Si nos atenemos al escenario de Guerra, sí habrá show. El mismísimo Alejandro Encinas, lugarteniente de Andrés Manuel López Obrador, se trasladó ayer a San Lázaro, con miras a torpedear las negociaciones del coordinador parlamentario del PRD, Javier González Garza. Dos mensajes del legítimo llevó el ex jefe de Gobierno del DF a los diputados más radicales del grupo: No aceptar a Calderón en el Salón de Plenos y rechazar la reforma electoral negociada con Beltrones, por estar “llena de huecos”.
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 1º de septiembre.

La Secretaría de Gobernación hizo público ayer un comunicado en el que se asegura que el único lugar donde el presidente entregará su Informe por escrito es en el Salón de Plenos. La postura está respaldada por la ley. El artículo 69 de la Constitución dice, textual, que a la apertura de sesiones ordinarias del primer periodo del Congreso asistirá el Presidente de la República y presentará un Informe por escrito en el que manifieste el estado general que guarda la administración pública del país.
Las sesiones —hasta los perredistas más recalcitrantes lo saben, pero se hacen— se realizan en el Salón de Plenos. Es allí, y no en el vestíbulo, el Salón de Protocolo o el Salón Verde, donde se llevan a cabo. No caben las interpretaciones, por más que se le busque, como lo hace el diputado amarillo Cuauhtémoc Sandoval. “La Constitución no dice que será en el Salón de Plenos”, dijo. / El fondo del problema no está en la interpretación de las leyes, sino en lo que Juan Guerra, apegado al axioma perredista de que les robaron las elecciones, dice con crudeza: “Nos chingaron y encima quieren que nos portemos bien…”
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 1º de septiembre.

Cavilan también los que pretenden, ilusos, que el Congreso se comporte como la Cámara de los Lores ingleses, que las fracciones del PRD guarden silencio y asuman, ya sin entuertos, la realidad que ha terminado por alcanzarlos con una de las suyas, la diputada Ruth Zavaleta, al frente de la Mesa Directiva de la Cámara. Porque el gobierno calderonista va y aquella idea del gobierno legítimo no logró echar raíces. Andrés Manuel López Obrador ni siquiera se arriesga esta vez con un acto paralelo en el Zócalo, porque sabe que no se trata únicamente de llenar la plaza. La percepción cuenta y, por el momento, no le favorece. Por eso la arrojada legisladora estará en el recinto, siguiendo el guión republicano y no en Tlaxcala, en el acto del tabasqueño.
Ivonne Melgar, “Retrovisor”, Excélsior, 1º de septiembre.

Durante toda la mañana, ayer, perredistas de distintos calibres intentaron convencer a Dante Delgado que declinara fijar la posición de Convergencia frente al Informe. Fracasaron.
Las presiones persistieron hasta media hora antes de la sesión del Congreso, pero el veracruzano resistió el embate.
No ocurrió lo mismo con representantes de otros partidos, que aunque estaban molestos por haber sido marginados de las negociaciones camarales, abrazaron el pacto de silencio para allanar el camino de las negociaciones
Pepe Grillo, Crónica, 2 de septiembre.

¿Cómo hizo el PRD para convencer a los más radicales de cederle ayer la tribuna al Presidente? El pacto que venció a los duros —que insistían en el plan de no aflojar el nudo humano en San Lázaro— pasó por Michoacán. ¿Detalles? Cenaron el jueves 20 y la sobremesa acabó de madrugada. Sí, poco antes de iniciar la encerrona perredista en Morelia. A la mesa: Leonel Godoy, candidato a la gubernatura, los diputados locales, los jefes de bancadas en San Lázaro y el Senado, El Güero González Garza y Carlos Navarrete; y el asiento de los radicales lo ocupó Guadalupe Acosta Naranjo. En la cabecera, el dueño de la casa: Lázaro Cárdenas Batel, gobernador michoacano.
Y abrieron el juego. Que la encuesta michoacana sitúa al PRD tres puntos arriba del PAN hacia la gubernatura y sin iniciar la campaña. Que sería una lástima que el precio de una injuria al Presidente fuera perder la elección estatal. Todos asintieron. Sólo flameó una pregunta: ¿quién convence a Andrés Manuel López Obrador de claudicar en San Lázaro? Se tecleó su número. Y el jefe de la extrema cedió porque el anfitrión de la cena prometió que él y su papá apadrinarán a Godoy. Por eso en Penjamillo el ingeniero Cárdenas no se le despegó. Por eso El Güero anduvo tan seguro de que no habría zipizape. Por eso AMLO no fue al Zócalo: Cárdenas Batel se estrenó como su contrapeso real, único capaz de doblarlo…
“Frentes Políticos”, Excélsior, 2 de septiembre.

Hasta el cuarto para el ratito, los legisladores del PRI, el PAN y el PRD se dieron a desear, cual novias de pueblo, y después de muchos concienzudos análisis decidieron que el “entregas y te vas” versión reloaded sería lo que los mexicanos se merecían. Salvo Convergencia, el resto de los partidos ni siquiera se molestó en escribir sus discursos para fijar posturas. “Fue parte de un acuerdo republicano”, dirán los legisladores, aunque la realidad seguramente es que simplemente se quisieron evitar, otra vez, la fatiga
Vianney Esquinca, “La inmaculada percepción”, Excélsior, 2 de septiembre.

En efecto, se podrá hablar de un destello de sensatez que iluminó a diputados y senadores del PRD; de un esfuerzo titánico de negociación entre todos los partidos, de una muestra de que el Congreso no quiere repetir los penosos espectáculos que lo hacen ver como un circo más que como el contrapeso del Ejecutivo, y hasta se podrá hablar del fin del ritual del “día del presidente”, para dar paso a una ceremonia de estricto respeto entre poderes. Se podrá decir todo eso y más.
Pero en el fondo, cuando las muchas horas, días y semanas de discusión terminaron con la decisión del PRD de abandonar el salón de sesiones, para “garantizar” el cumplimiento del artículo 69 constitucional —y que el presidente Calderón pudiera entregar su Informe al inicio del periodo de sesiones respectiva del Congreso—, a la única conclusión seria que se puede llegar es que el partido amarillo, atrapado en sus contradicciones y su infantilismo político, se ha convertido en el mejor aval del gobierno de Felipe Calderón
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 2 de septiembre.

La decisión del Congreso, especialmente producto del empecinamiento del PRD y del poco compromiso que el PRI mostró para que la ceremonia se llevara a cabo, tuvo como resultado final que fueran las propias cámaras legislativas las que perdieran la batalla en aras de convertirse en un auténtico contrapeso. En efecto, el Poder Legislativo ha reclamado su legítimo espacio en el entramado republicano desde hace mucho tiempo, que con mayor vigor ha exigido desde hace diez años a partir del famoso bloque opositor conformado entonces principalmente por el PAN y el PRD.
La negativa legislativa al debate que planteó el Presidente fue la piedra que sepultó las aspiraciones del Congreso de la Unión y socavó de paso el deseo de los ciudadanos por escuchar un diálogo entre poderes. Por eso, quienes han perdido también y aún más que el propio Legislativo fueron los ciudadanos, a quienes la cerrazón y la insolencia de dos grupos parlamentarios los privó de una oportunidad para presenciar un debate sobre el rumbo del país.
Rogelio Carvajal Tejada, Crónica, 3 de septiembre.

Todo indica que a ese calendario se le ha sumando ya una nueva fecha que, para muchos políticos, resulta más importante que cualquier otra. Me refiero, ¡obviamente!, al 1 de septiembre, fecha señalada por la Constitución para que el Presidente de la República asista a la apertura de sesiones ordinarias del primer periodo del Congreso, y presente por escrito un informe sobre el estado general que guarda la administración pública. La obligación del Presidente, de entregar el informe, ¡asistiendo a la apertura de sesiones ordinarias del Congreso!, tiene como contrapartida la obligación de los legisladores de recibirlo a él y al informe, es decir, al mensaje y al mensajero. Sin embargo, algo tan sencillo, y que la ley establece con meridiana claridad, muchos legisladores lo convierten, al cuarto para las doce, en todo un circo, alegando que “no existen las condiciones para que el Presidente (ayer fue Fox y hoy es Calderón), asista al Congreso”. Entonces, lo que la Constitución dice, y lo dice con toda precisión, sin posibilidad de interpretaciones divergentes, ¡vale gorro! ¿Cómo que no están dadas las condiciones para que el Presidente vaya y entregue su informe?
Arturo Damm Arnal, “Pesos y contrapesos”, Crónica, 3 de septiembre.

La madre de todas las negociaciones ya parió. Dígalo si no el PRD, que transó su silencio y su ausencia para Felipe Calderón, el sábado de entrega del Informe Presidencial. Puede leerse, lejos de una criticable transacción de favores políticos, que las fuerzas del sistema encontraron el centro común que buscaban para desestrabar asuntos del máximo interés. / Pueden esperarse reformas en materia electoral, como arranque de la reforma del Estado, así como una de corte hacendario. Todo saldrá de los hornos de las negociaciones políticas.
Los reyes de las piruetas para poder acercarse a las otras fuerzas políticas habrán sido los que se colocaron en el extremo: el PRD, así como el PT e, incluso, una renuente Convergencia. Su trabazón ha estado en cómo dedicarse a la política sin enfadar al Legítimo. / Mientras, PAN, PRI, Panal, Verde y Socialdemócrata saben que les llegó la hora de producir acuerdos o extinguirse en el favor del electorado. El sábado en San Lázaro, los legisladores supieron lo que es ganar-ganar, esto es, sumar beneficios en causas en que todos ganan. Restar ya fastidia...
Juan Arvizu, “Vitral Político”, El Gráfico, 3 de septiembre.

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4 Septiembre 2007

48 HORAS DESPUÉS DEL INFORME PRESIDENCIAL. SEGUNDA PARTE.

Esta segunda entrega sobre el tema abarca 76 comentarios de los 205 seleccionados, es decir, un 37.07% del total, organizada bajo las siguientes líneas:
a) 29 comentarios, un 38.15% se refieren a la ceremonia del sábado 1º de septiembre en el Palacio Legislativo de San Lázaro.
b) 16 comentarios, el 21%, hacen mención al papel que en el evento desempeñó la diputada perredista Ruth Zavaleta, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
c) Por último, 31 comentarios, 40.8%, aluden a la ceremonia del domingo 2 de septiembre en el Palacio Nacional, en el marco de la lectura del documento informativo al que dio lectura el Presidente Calderón.

La entrega del sábado.
Que el presidente Calderón seguirá el protocolo del Informe de principio a fin. Antes de ir al Palacio Legislativo de San Lázaro pasará a Palacio Nacional para colocarse la banda presidencial, algo que Vicente Fox no pudo hacer el año pasado, cuando el Zócalo estaba tomado por los fieles de Andrés Manuel López Obrador.
A Calderón no le preocupa que un grupo de opositores, encabezados por Gerardo Fernández Noroña, lo estén esperando para impedirle entrar por la Puerta Mariana.
Se decía ayer, por cierto, que flanqueando a Fernández Noroña estará el ¡mismísimo delegado en Cuauhtémoc, José Luis Muñoz Soria!
“Trascendió”, Milenio, 1º de septiembre.

Hoy no habrá Informe presidencial en San Lázaro. O a lo mejor sí, pues la bitácora oficial ha cambiado varias veces en las pasadas 48 horas. Pero lo último sabido, con relativa certeza, a la hora de escribir este artículo el viernes 31 de agosto por la mañana, era que el Presidente iría a San Lázaro, sede del Poder Legislativo, a entregar a la soberana legislatura federal su reporte sobre el estado del país y que mañana hablará a la nación desde el Palacio Nacional, sede oficial en desuso del Poder Ejecutivo.
El Presidente hará esto por prudencia y respeto a los ciudadanos, pienso, no por temor, para evitar confrontaciones con los legisladores. Cumplirá la ley al entregar su reporte a los diputados y eso es perfectamente suficiente, aunque no encaje en el protocolo al que nos tenían acostumbrados los regímenes imperiales de los 70 años priistas y de los primeros cinco años panistas.
Felipe Díaz Garza, Reforma, 1º de septiembre.

El camino de Los Pinos a San Lázaro no estuvo exento de piedritas. El pequeño autobús, nuevo por cierto, se empezó a jalonear en el trayecto. ¿Le pusieron gasolina? ¿Checaron el aceite? ¿Se brinca la corriente de las bujías?, se preguntaban los legisladores que acompañaban al mandatario. Sin tráfico de por medio, el vehículo tardó 40 minutos en recorrer la tortuosa ruta Los Pinos-San Lázaro. Los legisladores estuvieron a punto de salir en bloque para empujar la unidad. Pero tuvo que salir al quite el Estado Mayor Presidencial para resolver la falla
“Bajo reserva”, El Universal, 2 de septiembre.

Quienes emplearon blindaje extremo fueron los diputados y los senadores panistas. Al abordar sus autobuses en la sede del partido, para trasladarse a San Lázaro, tuvieron unos invitados especiales. De esos que usan chícharo en la oreja y son del Estado Mayor Presidencial. Nada más por las dudas
“Frentes Políticos”, Excélsior, 2 de septiembre.

—¡Felipe, Felipe!, le gritaba la claque a su paso por el pasillo central —nunca menos imperial— del salón de sesiones a donde, no lo iban a dejar entrar los rijosos del PRD —¿no que no?; sí que sí, ya volvimos a venir, habrían dicho quienes la burla quisieran—, pero todo esto no tenía sino el sabor y el valor de las viejas fórmulas de cuando los niños jugábamos a los policías y los ladrones: — Yo disparo y entonces te tiras al suelo y te mueres, ¿sí? ¡bang!, ¡bang! Unos hacen el juego y otros aceptan jugarlo. Todos somos felices, la Constitución se mantiene impoluta y el nuevo lenguaje de la política mexicana se nutre cada vez más de actos histriónicos. ¿Quién gana y quién pierde? Pues gana el presidente y los demás no pierden nada sino el tiempo. El irrecuperable tiempo.
Rafael Cardona, “El Cristalazo”, Crónica, 2 de septiembre.

A las cinco en punto sabrían los ciudadanos ajenos pero arrastrados a la marcha de la locura si hubo Informe o no, si fue estrictamente por escrito o se entregó con un par de frases dichas, o unas cuantas palabras de saludo al Poder Legislativo a través de la diputada Zavaleta. La tempestuosa disolución de la obligación impuesta al titular del Ejecutivo de informar al pueblo soberano, por conducto del Poder Legislativo, sobre el estado que guardan los asuntos de la nación, envileció la separación de poderes al trastocar el sistema de pesos y contrapesos; al confundir la dignidad del mandato popular y la austeridad republicana con una ríspida pugna en el ánimo de quienes han llegado a llamar “sumisión” a toda palabra, o gesto protocolario al menor asomo de civilidad en el trato entre representantes de poderes. Desde luego en público y, sobre todo, ante las cámaras imperiosas de la televisión
León García Soler, “A la mitad del foro”, La Jornada, 2 de septiembre.

Al final, Calderón subió a la tribuna y entregó su informe escrito tras una breve alocución sobre su obligación constitucional. El salón, sin la presencia de los perredistas, se veía desairado. En ausencia de Zavaleta, el documento lo recibió el panista Cristian Cataño. No hubo el tradicional toque de bandera ni el Himno Nacional al arribo del presidente. Lástima. El plan anunciado por Zavaleta, y la tolerancia institucional mostrada por Felipe Calderón, hubiera sido una oportunidad para ir ganando espacios y construir a paso de tortuga la democracia que tenemos muchos años esperando
Jorge Camil, La Jornada, 2 de septiembre.

En este evento nadie se llevó la victoria. Felipe Calderón le ganó a Vicente Fox tan sólo por unos escalones. Ambos entregaron y se fueron. El primero lo hizo en la máxima tribuna del Congreso; el segundo, en el pasillo, en medio de empujones y gritos desenfrenados. Sin embargo, en ambos casos fueron amordazados y sometidos a intereses y caprichos políticos
Vianney Esquinca, “La inmaculada percepción”, Excélsior, 2 de septiembre.

En esta ocasión, Andrés Manuel López Obrador ganó. Desde Presidencia se dijo que el primer mandatario “rebasó por la izquierda” al sol azteca. Se apostó a que Nueva Izquierda lo reconocería sin ambigüedad alguna y el Peje quedaría aislado. Nada de eso aconteció. Los únicos que se creyeron lo del “rebase por la izquierda” fueron los encargados por Los Pinos de propalar la especie. Nueva Izquierda se quedó sin capacidad para maniobrar en este round y debió plegarse –al menos por el momento– al mandato que miles de ciudadanos fijaron durante la constitución de la Convención Nacional Democrática
Luis Hernández Navarro, La Jornada, 2 de septiembre.

¿QUIÉN GANÓ en el Informe de Gobierno realizado ayer en San Lázaro? En realidad nadie. Más bien quedaron a deber todos.
Y ES QUE si bien la ceremonia tuvo momentos plausibles, al mismo tiempo está difícil que alguien se pueda sentir satisfecho al 100 por ciento con lo que sucedió ayer.
SI SE MIRA el vaso medio lleno, se puede decir que por primera vez en casi 20 años, en esta ocasión no hubo un solo grito, una sola interpelación, ni siquiera un chiflido... pero tampoco hubo Informe.
SI BIEN se le dio cristiana sepultura al viejo formato -que tantas veces se dijo que era obsoleto-, la realidad es que ayer no nació un nuevo modelo de relación entre poderes. Eso sigue pendiente.
SEA COMO SEA tanto los partidos políticos como la Presidencia de la República se mostraron contentos por el resultado pues, a su juicio, cada uno obtuvo lo que quería y no hubo violencia.
A QUÉ NIVEL de degradación hemos llegado en la política nacional, que ahora hay que festejarles el haber cumplido un acuerdo y no darse de golpes.
A VER si ahora que ya pasó el numerito del Informe, tanto el Ejecutivo como el Legislativo se ponen a trabajar en las cosas que realmente le importan a la gente como, por ejemplo, impulsar el crecimiento económico.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 2 de septiembre.

El presidente Calderón llegó, los perredistas se fueron, el presidente Calderón subió hasta la tribuna, entregó su informe, dirigió un discurso casi improvisado, como los de la campaña, convocó al diálogo y se retiró. Victoria para la Presidencia, se puede inferir, sin embargo habrá que ver qué cantidad de acuerdos acarreará esta negociación. Qué cantidad de apoyos a leyes o a no presentarlas hay ahí atrás, cuánto costó realmente el informe, eso lo sabremos en un tiempo y con hechos concretos.
Luciano Pascoe, “La zanahoria del caballo”, Crónica, 2 de septiembre.

La diputada perredista Ruth Zavaleta, presidenta de la Mesa Directiva de San Lázaro, tuvo voz de profeta. Horas antes había dicho que esta sería la ceremonia de entrega del informe presidencial en el pleno del Congreso de la Unión más breve de la historia de México. No se equivocó
El presidente Felipe Calderón sólo estuvo 11 minutos en el Palacio Legislativo, tres de ellos en tribuna. Para que eso se diera, los coordinadores del PAN, Héctor Larios, y del PRD, Javier El Güero González Garza, sellaron el acuerdo chocando sus copas de vino tinto, y no con tinta sangre, como muchos esperaban
“Bajo reserva”, El Universal, 2 de septiembre.

Este primero de septiembre se libró una batalla central para el futuro de Felipe Calderón: el de su legitimidad como mandatario. El hombre de Los Pinos no pudo evitar el pleito. No tuvo la fuerza para hacer lo que hacen los que mandan: fingir que este asunto no forma parte de la agenda política nacional. / Para ganar esta pelea, el jefe del Ejecutivo necesitaba que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y sus aliados aceptaran que es legítimo, o, al menos, reventarlos internamente para que una parte lo reconociera. Quiso, pero no pudo hacerlo.
Este “Día del Presidente” no fue del presidente. Felipe Calderón entró al Palacio de San Lázaro, pero no pudo pronunciar el tradicional mensaje ritual. Apenas si emitió unas breves palabras. Una parte muy significativa del Congreso de la Unión, que representa 15 millones de votos, no estuvo allí cuando el hombre de Los Pinos entregó su Informe. Le hizo el vacío
Luis Hernández Navarro, La Jornada, 2 de septiembre.

Ayer Calderón entregó su Informe en el Congreso, ante una opinión ciudadana que mayoritariamente lo ve como un presidente perseguido, con un nivel de aceptación muy por arriba del que en el mismo primer Informe mostraban Ernesto Zedillo y Vicente Fox y, lo impensable, como un Presidente que cumple. Y mientras tanto, en la otra cara de la moneda, esa misma opinión ciudadana ve al PRD y a su líder cada vez más lejos de los problemas y de los ciudadanos; se ve a los amarillos como peleoneros, irresponsables y vengativos, percepción que se ha reflejado en los procesos electorales locales, donde ha perdido casi por completo la simpatía ciudadana.
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 2 de septiembre.

Que los diputados y senadores del PRI, encabezados por Emilio Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones, llegaron ayer en bloque a San Lázaro con los gobernadores de su partido.
Querían dar una demostración de poderío y lo lograron.
Por cierto, Felipe Calderón buscó a Gamboa al final de su intervención en tribuna para despedirse de mano y agradecer el gesto de los representantes del PRI.
“Trascendió”, Milenio, 2 de septiembre.

Que en la papelería oficial, la Cámara de Diputados llanamente desconoció a Felipe Calderón como Presidente de la República.
En los gafetes e invitaciones especiales sólo se invitó o acreditó al Primer Informe de Gobierno del “licenciado” Calderón.
Eso forma parte del anecdotario, coincidieron varios legisladores del PAN.
“Trascendió”, Milenio, 2 de septiembre.

El Congreso de la Unión se ha suicidado porque, en lugar de avanzar en el protocolo y enterrar una ceremonia profundamente arcaica, lo único que han logrado es excluirse de la misma, ya que Calderón dará su mensaje y será, gracias a los mismos legisladores, sin el riesgo de las interpelaciones, en un ambiente controlado y con el escenario perfecto frente a la ciudadanía. Es decir, el monólogo sigue vigente, solo que ahora se ha cambiado de sede y está más lejos de la posibilidad democrática del debate y la interpelación que nunca, porque sería de una idiotez excesiva que, el próximo año, el mismo Legislativo regrese al ceremonial de escuchar al Ejecutivo en San Lázaro. Calderón está comenzando septiembre con la más importante victoria política y mediática que pudo haber imaginado, pues fueron sus mismos enemigos en el campo de batalla quienes se retiraron y le abrieron el paso en el camino. Lo más interesante de todo esto es que, como un grotesco sueño surrealista, los suicidas se van abrazando y alabando unos a otros mientras caminan hacia el abismo político de la cobardía y el silencio. Ellos mismos se taparon la boca. Ellos mismos se excluyeron de cara a la sociedad. Ellos mismos violentaron el derecho de comunicación y diálogo entre los poderes de la unión. Y aún así, se felicitan.
Carlos Dragonné, Milenio, 2 de septiembre.

El 1 de septiembre de 2007 las negociaciones entre legisladores del PAN y del PRD sobre las formas del ceremonial revelaban un cambio. Minutos antes se acordó que el presidente Felipe Calderón entrara al salón de sesiones de la Cámara de Diputados, subiera a la tribuna y entregara su Primer Informe. No estaban los representantes del PRD y del PT que desconocen su triunfo electoral. Calderón estuvo dos minutos y marcó otra historia.
Jesús Rangel, Milenio, 3 de septiembre.

A ver qué tan atento estuvo al acto de San Lázaro. El PRI instruyó a Arnoldo Ochoa bajar de la tribuna, cuando la perredista Ruth Zavaleta dejara el recinto. Discreto, obedeció. La orden se dio en el restorán Puerto Chico, donde la lideresa del PRI, Beatriz Paredes, les cayó de sorpresa a sus diputados, que apapachaban al mandatario veracruzano Fidel Herrera, y aprobó: Quédense a escuchar al Presidente, pero no aplaudan. Y lo desairaron quedito, con el retiro de su representante
“Frentes Políticos”, Excélsior, 3 de septiembre.

El Estado Mayor Presidencial, bajo la jefatura del general de brigada Jesús Castillo Cabrera, desempeñó sus funciones en el Palacio Legislativo a la altura de las exigencias democráticas, sin levantar ninguna queja de los legisladores. Antes bien sorprendió a los automovilistas de la ciudad ver el convoy presidencial que se detenía en los semáforos rojos en su ruta al palacio de San Lázaro…
Juan Arvizu, “Vitral Político”, El Gráfico, 3 de septiembre.

Solamente el senador Dante Delgado de Convergencia se atrevió a enfrentar la conspiración del silencio de este 1o. de septiembre. Frente al acuerdo de silencio de todos los demás coordinadores parlamentarios, el ex gobernador veracruzano tuvo el valor de recordar que la política es diálogo y ofreció los puntos de vista de su partido desde la tribuna del Palacio Legislativo en el inicio del periodo ordinario de sesiones.
Todos los demás partidos se abstuvieron de ejercer este derecho, que es más bien una obligación frente a los ciudadanos que les pagan cientos de millones de pesos cada año. Por otra parte, los partidos se unieron en un acuerdo para impedir que el Presidente ofreciera su tradicional mensaje a la nación desde la tribuna con motivo de la entrega del I Informe de Gobierno. Una vez más, el agraviado por el silencio no es el Presidente sino el pueblo de México, que tiene derecho a escuchar la rendición de cuentas del jefe del Ejecutivo al que entrega cientos de miles de millones de pesos al año.
Sergio Sarmiento, “Jaque Mate”, Reforma, 3 de septiembre.

Por lo pronto, en la más fiel tradición del "día del presidente", Calderón cumplió con el rito el 1 de septiembre entregando el informe en el Congreso de la Unión, y el 2 del mismo mes leyendo un discurso ante un auditorio a modo y aplaudidor, como en los viejos tiempos.
Bajo este esquema, Calderón salió bien librado y hasta "triunfador" de un episodio en que en términos políticos y mediáticos, se impuso a los ultras del PRD que insisten en el "fraude" del 2 de julio de 2006 y sólo reconocen como único "presidente legítimo" a Andrés Manuel López Obrador.
Con la ceremonia en el Congreso, el jefe del Poder Ejecutivo cumplió estrictamente con lo que marca la Constitución, aun sin la presencia de los legisladores lopezobradoristas, que abandonaron el recinto antes de que Calderón ingresara al salón de sesiones para hacer entrega, por escrito, de su Primer Informe de Gobierno.
La ceremonia no duró más de cuatro minutos, sin que hubiese ningún tipo de incidentes, ni siquiera "gritos ni sombrerazos", como muchos habían anticipado.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 3 de septiembre.

De su parte, Calderón puntualizó la razón legal que le obligaba a estar ahí: “… En cumplimiento de lo expuesto por el artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cumplo con mi deber de asistir a la apertura de sesiones del Congreso y presento un informe…”.
A despecho de la segunda mayoría legislativa y de su guía político y moral, el orden legal y la cortesía camaral retornaron al recinto.
Y lejanos, casi perdidos entre el rumor, los aplausos y los gritos de las fracciones panistas en las dos cámaras del Congreso de la Unión en apoyo a su correligionario, el presidente de la República, en los cerebros de algunos que volteaban hacia las desiertas filas de la izquierda legislativa revivieron los dos versos finales de aquella vieja, triste y clásica canción del folklore nacional:
“… a escuchar el triste adiós que sea tu retirada…”
Leopoldo Mendívil, “Crónica Confidencial”, Crónica, 3 de septiembre.

El PRD en el Congreso se comportó como mafia, como tribu, como grupo faccioso. Pero sus contradicciones fueron al mismo tiempo el cerrojo de su derrota: sin cambios en el protocolo, Felipe Calderón Hinojosa tomó posesión formal de la presidencia de la República el sábado porque el PRD le cedió la plaza, le dejó libre el Poder Legislativo y el jefe del Ejecutivo cumplió con el protocolo que lo afianzó en la presidencia.
Así, resultó paradójico que el presidente legítimo López Obrador no hizo más que facilitar la legitimación de Calderón. Agobiado por el rencor personal por haber perdido las elecciones presidenciales, López Obrador hace tiempo que archivó la inteligencia política, que tiró a la basura la lucha social y que está dominado por las pasiones malsanas del resentimiento.
Carlos Ramírez, “Indicador Político”, El Financiero, 3 de septiembre.

No hubo ningún entierro del “Día del Presidente”. Como en los mejores tiempos del maximato priísta, Felipe Calderón Hinojosa ofreció ayer su Informe de gobierno y sólo fue interrumpido por los vítores y los aplausos.
Quienes le seguimos por televisión nos encontramos con que veinte años de borrascosos informes habían sido eliminados. Como en épocas que ya creíamos idas, no hubo gritos, ni pancartas, ni interpelaciones. / Para la investidura presidencial, el ritual fue perfecto: por ordenado, por ceremonioso y por hinchado de solemnidad.
Ricardo Raphael, El Universal, 3 de septiembre.

Cuando antier sábado hizo erupción el volcán de San Lázaro, creí que era un remake de la película de 70 años antes. Don Felipe Calderón apareció, después de la conmoción, sacudiéndose las cenizas, qué digo las cenizas, ni siquiera volteó a verse el traje como los toreros después de un revolcón. Fue recibido por las muchachas y los sabios que lo cobijaron con enhorabuenas y felicitaciones. Había entregado el Informe y cumplido el artículo 69 en menos de lo que usted tarda en leer este párrafo. No usó el micrófono de la tribuna sino uno de mano, no se le rindieron honores protocolarios en el salón y no se le colocó el atril con el Escudo Nacional
Jacobo Zabludovsky, “Bucareli”, El Universal, 3 de septiembre.

Pero para Calderón cada paso, de los escasos 50 que dio para llegar a la máxima tribuna de San Lázaro, significó un peldaño que debió saberle a gloria. Porque a querer o no, la imagen que proyectó el Presidente fue la de un político seguro que no hizo de su evidente triunfo, al poder entrar al salón de plenos y subir a tribuna, ningún motivo de escarnio o vanagloria y, por el contrario, mantuvo la sobriedad en el breve discurso que le ordenaba la Constitución, y hasta tuvo la capacidad para meter un mensaje político sintético, pero contundente: “Estoy abierto al diálogo y cuando el Congreso quiera podemos dialogar”, fue al final el mensaje que logró pronunciar, en la tribuna, Calderón.
Si a eso se añade el discurso presentado ayer en Palacio Nacional, que también mantuvo el tono sobrio y repitió el llamado a construir las nuevas reglas para la democracia y la relación entre poderes, la conclusión pudiera ser que un fin de semana que hasta el viernes se presagiaba negro y complicado para Felipe Calderón, terminó por volverse positivo y significó un avance, en términos políticos y de opinión pública, para el Presidente que ha tenido uno de los arranques de sexenio más turbulentos y cuestionados de que se tenga memoria
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 3 de septiembre.

El sábado pasado atestiguamos los funerales de un ritual que, con diversas modalidades, es inherente a todo régimen presidencial, pero que en México se erigió como símbolo del presidencialismo exacerbado, autoritario, absoluto. El ritual empezó a sufrir achaques desde 1988 y en 2006 padeció ya sus últimos estertores. La civilidad relativa con que se celebró en San Lázaro fue una clemente eutanasia pactada por los partidos para que el decrépito rito pasara a mejor vida en paz, en tranquilidad, en silencio. Los dos bloques adversarios encontraron el punto de conciliación donde se cumplieran sus exigencias mínimas, con los menores costos para todos. Para el PAN-gobierno era imprescindible que Felipe Calderón subiera a la tribuna; no iba a aceptar la humillación que sufrió Vicente Fox, de entregar su escrito en el patio trasero. El PRD no podía permitir, al menos no cruzado de brazos, que la ceremonia se realizara en un ambiente de falsa normalidad política
José Antonio Crespo, “Horizonte Político”, 3 de septiembre.

Equivocarse, mi estimado, es humano. Perseverar es pernicioso. Con penas y sin gloria finalizó el teatro del entregas… y te vas. Felipe Calderón entró a San Lázaro sin rendirle los honores al lábaro patrio y, por primera vez en la historia, no le fue recibido su (des)informe por la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso. En un desairado acto de poco más de tres minutos terminó lo que en las últimas semanas fue, my friend, la histeria colectiva en diversos medios de comunicación. / En un recinto frío donde se escucharon etéreos los aplausos de los panistas, la ausencia de los amarillos y la distintiva seriedad lejana de los priistas enmarcaron la compleja e ineludible realidad política que vive la nación donde las heridas del proceso electoral de 2006, a catorce meses, están lejos de ser una cosa del pasado.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 3 de septiembre.

La presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Pero ayer, el pleno de los diputados aprobó con 430 votos a la nueva Mesa Directiva encabezada por la perredista Ruth Zavaleta. Los nuevos dirigentes recibieron 428 votos. 70 diputados no se presentaron a cumplir con su responsabilidad.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 31 de agosto.

Ya con la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados en la bolsa (la diputada perredista Ruth Zavaleta tiene la encomienda), los legisladores del PRD mantienen en ascuas la ruta que seguirá la entrega del primer Informe de Gobierno de Calderón. ¿En la tribuna o en otro sitio?, es la interrogante. Sin embargo, los órganos de gobierno de San Lázaro giraron las invitaciones a las más de 80 representaciones diplomáticas acreditadas en México para asistir al acto oficial
“Bajo reserva”, EL Universal, 31 de agosto.

Que Ruth Zavaleta, la flamante presidenta de la Cámara de Diputados, ya encontró la forma de dirigirse a Felipe Calderón sin meterse en líos.
No lo llamará Presidente, tampoco ciudadano.
Le dirá jefe del Poder Ejecutivo.
“Trascendió”, Milenio, 1º de septiembre.

Que el blog el Sendero del Peje, que ha llamado a saturar el buzón del celular de Ruth Zavaleta, pide a sus seguidores que “no usen groserías ni amenazas” en los mensajes para persuadirla de que “no deje entrar al pelele al salón de sesiones”.
En la misma página pacifista se puede leer lo siguiente: “La diputada Ruth Pantaleta acaba de estar en el noticiero de Ricardo Rocha y ya anunció que está más que lista para dar el esperado chaquetazo mañana.
Entre otras estupideces dijo que se cumpliera la Constitución. No se puede cumplir la Constitución con un vulgar usurpador como FECAL”.
Y así por el estilo seguía el “chat de la democracia”.
“Trascendió”, Milenio, 1º de septiembre.

¿Ruth Zavaleta, mujer de principios? Así se anunció ayer, pero olvidó que estando al frente del Congreso de la Unión representaba a todo el Poder Legislativo y prefirió actuar en nombre de su partido, ¡qué caray!
“Frentes Políticos”, Excélsior, 2 de septiembre.

Y fue consecuente con su palabra Ruth Zavaleta.
En funciones de presidenta del Congreso, se abstuvo de recibir el Informe Presidencial, con lo que se quedó a medio camino entre dura y moderada.
Como quien dice: ni chicha ni limonada.
Es una lástima.
Porque hubo quienes creyeron de veras que las convicciones de la perredista tienen firmeza de riel.
Y que es una política que cuando dice liebre, es liebre.
Habrá que esperar ahora, ver cuánto tiempo le llevará recuperar lo perdido
Pepe Grillo, Crónica, 2 de septiembre.

Diecinueve minutos permanece Ruth Zavaleta en la presidencia de la Cámara de Diputados antes de pedir la comprensión para convertir sus convicciones en una presidencia del Congreso delegada y dejarle la silla a —¡válgame Dios!—; a Cristián Castaño, quien de pronto tiene en sus manos una maravillosa dádiva de la vida: “responderle” su primer “informe” al panista non entre los panistas de la historia de México, a su líder, al custodio de la doctrina, al hombre de la firmeza persistente, a Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, como decían con toda la amplitud los documentos oficiales alusivos a la ocasión.
Rafael Cardona, “El Cristalazo”, Crónica, 2 de septiembre.

Ruth Zavaleta, (no puedo aceptar recibir un documento impugnado por millones de mexicanos), con todo y su repentina desaparición de las pantallas de TV, invoca su profundidad y su pasado ideológico y su fidelidad a las causas democráticas y pide indulgente comprensión y la asamblea se decide no sólo a comprenderla sino a aceptar ese entendimiento como parte necesaria en el arreglo pues se trata de lavar las caras; dejarlas limpiecitas, presentables, sin escándalos, sin ofensas, sin malos modos.
No faltaba más.
Rafael Cardona, “El Cristalazo”, Crónica, 2 de septiembre.

QUIZÁS el único negrito en el arroz legislativo de ayer fue que el discurso de la perredista Ruth Zavaleta no fue transmitido dentro de la cadena nacional del Informe de Gobierno.
EL RETIRO de la presidenta de la Cámara de Diputados para no salir en la foto al lado de Felipe Calderón, a esa hora, sólo se transmitió por el Canal del Congreso.
CUENTAN QUE, cuando se enteraron, los panistas se mostraron preocupados y sorprendidos, especialmente su coordinador, Héctor Larios, pues la transmisión de ese mensaje era parte del acuerdo logrado con la gente del PRD.
HAY ALGUNOS que atribuyeron esa salida del aire a un mero error técnico, y por eso se buscó corregirlo más tarde retransmitiendo el mensaje.
SIN EMBARGO, hay quienes dicen que la orden de excluir a Zavaleta de la transmisión original a nivel nacional, provino directamente de la Secretaría de Gobernación.
¿A POCO en Bucareli quieren revivir prácticas que se creían bien enterradas? Es pregunta.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 2 de septiembre.

Sábado, Cámara de Diputados
Pocos sabían que, al medio día, los coordinadores parlamentarios, con un brindis de vino tinto, habían llegado a un acuerdo: Ruth Zavaleta, presidenta de la Cámara, se disculparía con un mensaje duro pero institucional, y cedería a Cristian Castaño, vicepresidente panista, el lugar para que recibiera el Informe de manos de Calderón.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 3 de septiembre.

¿De quién huyó Ruth Zavaleta al dejar la presidencia de la Cámara, honrosa tarea que no debió deshonrar?
¿Escapó de la furia de sus colegas que se desataría si recibía al Presidente?
¿Le negó a la mujer la ocasión de probar que también ellas pueden?
No, a la hora buena, la señora se negó a sí misma y a su carrera política de que decía enorgullecerse.
Cuando tuvo que ser lo que decía ser y que no le temía a AMLO ni a nadie, se dobló y salió corriendo
Pepe Grillo, Crónica, 3 de septiembre.

La diputada Ruth Zavaleta demostró ser una pieza desechable de los caprichos del caudillo. Su discurso de anuncio de retiro de la sala de sesiones fue una muestra palpable de la antidialéctica política: dijo ser institucional pero desconoció la institucionalidad. Ahora ella está obligada a renunciar a la presidencia de la Cámara porque la mitad de sus actividades estará relacionada con el Poder Ejecutivo que desconoció.
Asimismo, la diputada Zavaleta reveló la mediocridad política de la izquierda y sobre todo la negativa de la izquierda a luchar dentro de los espacios institucionales. Zavaleta actuó como guerrillera, sin duda influida por las tendencias guerrilleras de su compañero René Arce. La izquierda, pues, no quiere ganar el poder sino conquistarlo.
Carlos Ramírez”, “Indicador Político”, El Financiero, 3 de septiembre.

Un día antes —sometida a demasiados fuegos— la presidenta de la mesa directiva del Congreso, la perredista Ruth Zavaleta, argumentó que no podía recibir de manos del Presidente el Informe de gobierno ya que se trataba de alguien que “… proviene de un proceso electoral cuestionado en su legitimidad por millones de mexicanos”.
Cierto es que, además de Andrés Manuel López Obrador, otros mexicanos como él guardan dudas sobre los resultados de la pasada elección federal. Pero, al utilizar este razonamiento para justificar su ausencia, lo que Ruth Zavaleta provocó fue que otros tantos millones de mexicanos nos perdiéramos de escuchar, gracias a su propia voz, los puntos de vista de la oposición.
Como buenos neuróticos, los adversarios del Presidente se anularon a sí mismos. Y al hacerlo, pusieron como principal y máximo poder, el del Presidente de la República.
Entre tanto, el verdadero enemigo de la oposición, Andrés Manuel López Obrador, se pasó el día primero parodiando al Presidente. Cual vulgar imitador de su amiga (y no muy buena cómica), Jesusa Rodríguez, el ex candidato presidencial jugueteaba a ser Calderón. Con un tono impostado, de mitin en mitin repitió divertido: “también les informo que soy un mentiroso, que soy un cínico, que soy un pelele… que ya cumplí a los grandes empresarios…”
Ricardo Raphael, El Universal, 3 de septiembre.

Ruth Zavaleta dirimió como mejor pudo el dilema en que se hallaba: como presidenta de la Mesa Directiva debe actuar en nombre de todo el Congreso y no de su partido. Pero recibir el Informe de manos de Felipe hubiera propiciado la fotografía en todos los diarios del domingo, como implicando la anhelada aceptación por parte del PRD de la escatimada legitimidad de Calderón. El oficialismo le critica a Zavaleta ásperamente esa decisión. Pero, como para cualquier militante, a ella le beneficia más recibir el beneplácito de sus correligionarios que el aplauso de los adversarios, que en las circunstancias actuales es como "el beso de Judas" (como Cuauhtémoc Cárdenas bien debe saberlo). Pero bien pudo Zavaleta limitarse a solicitar permiso y comprensión para ausentarse, sin hacer tan explícita la razón de ello, pues ahí sí dejó traslucir la posición de su partido. Pero si en ello hubo un exceso de Zavaleta, también lo hubo, y no menor, del bando oficialista, al censurar el mensaje de la perredista durante la transmisión por red nacional: viejos tufos de antiguas eras. Y la explicación oficial de esa artimaña también es digna de los mejores años del autoritarismo: fue "un error al contabilizar los tiempos". ¡Pues vaya tino!
José Antonio Crespo, “Horizonte Político”, 3 de septiembre.

Si Ruth Zavaleta cumplió el primero de diciembre de 2006 la función concertada de ceder su lugar a Manlio Fabio Beltrones en la mesa directiva de San Lázaro, el sábado reciente todos los diputados y senadores perredistas fueron Ruth cesionista. Las bancadas legislativas del sol azteca cumplieron expresamente un libreto negociado con el PAN para que Felipe Calderón tuviese un escenario de lucimiento ponderado que, sin embargo, para alguien largamente acusado de ilegitimidad es oro político molido, a pesar de los detalles instrumentales que tácticamente le fueron decomisados (sin honores a la Bandera ni al visitante, ni podio ni llegada a la tribuna en sí, más el retiro de Zavaleta y su discurso censurado: mínimo arsenal de defensa argumental que los perredistas se reservaron para alegar que la derrota pactada fue un triunfo en ausencia).
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 3 de septiembre.

Ya sin la aureola de una mujer excepcional, la dizque presidenta de la Cámara no se atrevió a ir a Palacio Nacional.
Allí no había riesgo de que “sus” diputados la abuchearan. Pero el sábado la señora se definió: no está para los grandes días.
Pepe Grillo, Crónica, 3 de septiembre.

El “Día del Presidente”.
La intransigencia de la línea dura del PRD, aderezada con el oportunismo del resto de la oposición —sobre todo del PRI— y la ineptitud de un PAN incapaz de buscar soluciones imaginativas a los problemas, está a un paso de encaminar al país hacia una indeseable regresión política. El signo más ominoso de ello es el inminente regreso del Día del Presidente.
Por lo menos dos décadas nos llevó a los mexicanos desmontar parcialmente el presidencialismo avasallante, que año con año adquiría su nivel más alto en ocasión del informe de gobierno, cuando todos los poderes formales y fácticos le rendían pleitesía al titular del Ejecutivo, en menoscabo del indispensable equilibrio con el Ejecutivo y el Legislativo.
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz”, Crónica, 1º de septiembre.

Mañana el presidente Felipe rendirá un Informe informal desde Palacio Nacional. Quizás el discurso sea transmitido nacionalmente por televisión, lo que nos aburrirá igual que nos aburrían los informes formales que sus antecesores solían rendir desde San Lázaro. No habrá saldo negativo alguno, excepto quizá si la transmisión del discurso presidencial, si la hay, interfiere con la transmisión encervezada de nuestro deporte favorito, que no es la construcción de la democracia sino el futbol.
Mas sí habrá, seguro, saldo positivo. En sólo un año hemos cambiado mucho. El ambiente del 1o. de septiembre y del 1o. de diciembre de 2006 era prácticamente de asonada con el Congreso rodeado por soldados y policías, con focos rojos de alarma encendiéndose en todas partes. Pero no pasó nada. Bueno, sí pasó. Fox cumplió su obligación y entregó su reporte y Calderón ejerció su derecho y asumió constitucionalmente la Presidencia de México. El ambiente de hoy no es de guerra civil, ni hay focos rojos de alarma en ningún lado. La vigilancia militar y policiaca es la usual en una de las ciudades más complejas y peligrosas del mundo.
Felipe Díaz Garza, Reforma, 1º de septiembre.

Por el contrario, el mensaje que Calderón leerá en Palacio Nacional el domingo 2 de septiembre puede ser el inicio de una nueva tradición. La necesidad de informar a los ciudadanos pasa por los medios electrónicos. Que la sede de dicho mensaje sea el Palacio Legislativo o Palacio Nacional es secundario. Lo que importa es lo que el Presidente dirá, cómo lo dirá y que los ciudadanos puedan escucharlo y verlo en la televisión. Lo que importa es que la atención del público no se concentre en los gestos absurdos y las interpelaciones grotescas, sino en el contenido del mensaje.
Jaime Sánchez Susarrey, Reforma, 1º de septiembre.

Así, Calderón, ante la amenaza del escándalo público en el Congreso, pacta —ayer— un silencio minimalista (además censurado) y —hoy— despliega mediáticamente su monólogo. Ya no habla donde debe, afirma ensimismado y (acaso) solitario —en Palacio— su fracturada autoridad. La salida adoptada, articulada al paquete de reformas por legislar, no resuelve ni de lejos la disfuncionalidad —ya entrópica— de la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, tampoco alivia la vulnerada legitimidad del Presidente, derivada de una elección defectuosa. Legitimidad con defecto de construcción, círculo perverso: AMLO nunca pudo probar el “fraude” que, sin embargo, la autoridad electoral no pudo desmentir
Alan Arias, Milenio, 2 de septiembre.

Finalmente Calderón, con prudencia y oficio político, decidió que si los perredistas insistían en atrincherarse en San Lázaro él dictaría su mensaje a toda la nación en la sede oficial del Ejecutivo, que es Palacio Nacional. (A fin de cuentas los perredistas, actuando peor que los panistas que pugnaban por la división, y desperdiciando una oportunidad histórica, optaron por abandonar el salón de plenos.) Como un favor se paga con otro, y considerando la flexibilidad de Calderón, la noche anterior al informe Ruth Zavaleta, presidenta de la Cámara de Diputados, declaró en entrevista con Carmen Aristegui que estaba dispuesta a recibir a Calderón en el salón de plenos, para que entregara su informe escrito en la tribuna del Palacio Legislativo. Y con ese pragmatismo que caracteriza a las mujeres inteligentes, la diputada reconoció, frente a la terquedad de sus correligionarios, que Calderón era el Presidente Constitucional de México y ella estaba obligada a tratarlo como tal.
Jorge Camil, La Jornada, 2 de septiembre.

Sin embargo, el mensaje puede ser ofrecido a los ciudadanos un día cualquiera sin hora fija. Cualquier momento resulta conveniente para escuchar cuando el jefe del Ejecutivo desea decir algo. Pero en este caso la importancia del asunto consiste precisamente en ver cómo se sustituye con la televisión la imposibilidad de usar la tribuna del Congreso cuando la tradición oratoria complementaba el requisito del informe escrito.
Importante e inusitado habría sido escucharlo como si se tratara de una convocatoria en defensa del poder legal; es decir, desde el balcón central del Palacio Nacional y hacia la plaza y las calles y la ciudad y el país; en ese espacio sagrado desde donde se miran los desfiles militares o se le grita a la Independencia de la Patria cada quince de septiembre (cuando lo permite Andrés López, para seguir con este poderío insuficiente) o cuando algo importante se debe decir.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 2 de septiembre.

Y mientras que hoy en Palacio Nacional, el presidente Calderón dará lectura a un mensaje que resumirá lo alcanzado por su gestión, en el estado de Veracruz se vivirá uno de los procesos electorales más controvertidos, no sólo por la cerrada competencia entre el PRI y el PAN, sino por el peligroso retroceso que se vive. Como si no hubiera pasado nada en la democracia electoral mexicana, entre aquel 1988 y el 2007, los bandos en disputa se valen de los métodos más cuestionables para llevar votos a las urnas, en una elección que a horas de la jornada de votación ya reportó la pérdida de vidas humanas. El PRI podrá resultar ganancioso, pero el precio en desprestigio para la democracia electoral será incalculable. Al tiempo
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 2 de septiembre.

Este 2 de septiembre Felipe Calderón dará su Informe a la televisión en cadena nacional. En la pantalla no corre peligro de interpelaciones ni expresiones públicas de desaprobación. Allí nadie le va a responder ni lo va cuestionar. Tendrá un auditorio a modo, invitado para aplaudir. Frente a él no se encontrarán los integrantes de un poder autónomo, sino “la audiencia” que, como única opción de réplica, tiene la de apagar la radio o la televisión
Luis Hernández Navarro, La jornada, 2 de septiembre.

Pero el mensaje de esta mañana será un recurso; no un discurso.
Una transmisión por televisión de un mensaje nacional no es igual a la lectura ensayada de un “teleprompter” dentro del despacho presidencial iluminado como si fuera “El vuelo del águila”, dicho sea esto en memoria de don Ernesto Alonso. / No es lo mismo hacer política y transmitirlo por televisión, que hacer televisión en el vano intento de transmitir política.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 2 de septiembre.

El Presidente no es un político que arrastre multitudes o inspire pasiones, pero se le agradece la sobriedad del estilo y el voluntarismo para atacar algunos problemas. Más que por sus aciertos, se le reconoce a Calderón la ausencia de desaciertos, más allá de algunos exabruptos verbales en momentos inoportunos. En general, el Presidente ha contenido la vena autoritaria que lleva dentro (una versión “macho engallado”), y que de vez en vez lo traiciona. Lo que ha mostrado en nueve meses ha enviado señales correctas a los grupos de poder: rápida intervención ante el narcotráfico (más mediático que útil), reforma del ISSSTE, control de daños en el caso de la tortilla, un gabinete disciplinado
Jorge Zepeda Patterson, “El Universal, 2 de septiembre.

Domingo, Palacio Nacional.
Muchos optaron por llegar temprano: no fuera a ser que en serio hubiera muchos manifestantes a favor del “presidente legítimo” afuera de Palacio Nacional. Había muchas vallas; el primer cuadro estuvo cerrado por seguridad. Los invitados llegaron a pie, la mayoría
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 3 de septiembre.

¿No que a los panistas no les gustaba el modelo priista para el acto anual de rendición de cuentas del Presidente? Ayer hubo Informe sin Congreso y nadie, a juzgar por lo visto, estuvo incómodo. Al contrario, sólo interrumpió a Felipe Calderón la ovación, incluso de pie, en la alusión a los migrantes maltratados, ¿o el aplauso era la colaboración para que el orador tomara un sorbito de agua y mejorara la respiración?
El discurso presidencial de ayer fue el más largo de la última década, pues la reforma de 1997 limitó a 45 minutos su disertación para informar. Pero cumplió con el modo: era 2 de septiembre, no el día uno, agenda marcada por la Constitución. Sin embargo, Calderón abrió una polémica: la Ley del Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales restringe el uso de la banda tricolor a la transmisión del Poder, al informe "frente al Congreso de la Unión", al 15 y 16 de septiembre y a la recepción de cartas credenciales de embajadores y ministros. Y su actividad especial de este domingo no encajaba con ninguna de esas citas
“Frentes Políticos”, Excélsior, 3 de septiembre.

Como deben ser los actos que interesan al país, en Palacio Nacional, el Presidente informó.
Lo hizo ante legisladores, líderes políticos, empresarios, ciudadanos, interesados en los temas de México.
No estuvieron quienes tienen intereses distintos.
El primero, descalificar desde hoy mismo cuanto se dijo en Palacio.
Porque de lo que se trata es de destruir, porque suponen que mientras peor nos vaya, mejores posibilidades tendrán ellos.
Pepe Grillo, Crónica, 3 de septiembre.

Al término de la lectura del informe del presidente Felipe Calderón, en Palacio Nacional, Santiago Creel reconoce que ahora “empezaremos a trabajar, a primera hora, para sacar adelante nuestras dos reformas comprometidas, la hacendaria y la electoral”, es decir, que concluye agosto y diputados y senadores se dedicaron a discutir sobre temas tan relevantes, como era la ceremonia del informe. Todavía viernes y sábado, durante muchas horas, peleaban sobre si el Ejecutivo era recibido en el pasillo o se le permitía llegar a “la tribuna más alta del país”.
Después de todo el show, el ex secretario de Gobernación, satisfecho, comentaba que iniciaron el periodo ordinario con “una ceremonia cívica sencilla, pero a la vez republicana, en donde no hubo violencia, no hubo insultos, no hubo atropellos, como infortunadamente los habíamos tenido en los últimos años”; Creel habla como si fuera un viejo priista.
Usted juzgue, “el mensaje da un adecuado diagnóstico de cual es nuestra realidad y por otra parte plantea una visión de futuro que tiene que ver con la transformación de este México y de las condiciones de bienestar”, a poco no las mismas frases pudieron haber salido de los labios de Lugo Gil, Lauro Ortega, o Alfonso Martínez Domínguez.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 3 de septiembre.

DURANTE el infomercial de Felipe Calderón en Palacio Nacional, dos gobernadores se quedaron sin silla.
Y NO ES porque, como dice el refrán, se hayan ido a la villa. Lo que pasa es que el tlaxcalteca Héctor Ortiz y el chiapaneco Juan Sabines andaban en el baño y los dejaron sin asiento.
OTROS QUE se perdieron en el juego de las sillas fueron los mandatarios de Nuevo León, Natividad González Parás, y de Tamaulipas, Eugenio Hernández, quienes terminaron sentados en la zona de secretarios de Estado y no en la de gobernadores.
NO SE SABE si Natividad y Eugenio de verdad se confundieron... o nomás querían saber qué se siente estar en el gabinete.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 3 de septiembre.

También Felipe Calderón fue opositor anti-informe. ¿Pensó, en llegando al poder, proponer el fin del rito? Su partido en el Congreso sugirió posponer el informe para febrero y luego debatirlo en marzo, y la oposición rijosa tuvo dos primeros periodos de sesiones de la actual Legislatura para alzarse por las buenas contra el día del presidente, pero habría perdido una oportunidad maravillosa de soltar veneno. Así, de nuevo por las malas armó el último zafarrancho y le hubiera salido de perlas el asunto sin la ficha movida por Calderón para agregar a su primer informe un diálogo entre el Legislativo y el Ejecutivo, pero Carlos Navarrete, el amo perredista del sofisma, acusó al presidente en el anochecer del sábado, cuando ya el rito estaba muerto, de hacer “trampas mediáticas… a una semana del informe”.
Leopoldo Mendívil, “Crónica confidencial”, Crónica, 3 de septiembre.

El domingo 2, en un Palacio Nacional severamente resguardado en materia de seguridad para evitar el paso a unos vociferantes lopezobradoristas que agitaban pancartas y lanzaban gritos de "espurio", Calderón leyó, sin más interrupción que las de los aplausos de los presentes, un "mensaje" a la nación que se difundió en cadena de radio y televisión.
El documento leído por el jefe del Poder Ejecutivo, como todos los de su tipo, fue largo, autoelogioso y lleno de buenos propósitos, como si se tratara de un discurso de toma de posesión o de la prolongación de las ofertas de campaña electoral.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de Poder”, El Financiero, 3 de septiembre.

Algunos pequeños detalles, eso sí, cambiaron el guión tradicional: el discurso —esta vez pronunciado por un panista— no ocurrió el primero de septiembre, sino el día dos; tampoco sucedió en la residencia del Poder Legislativo, sino en Palacio Nacional; y en el lugar de escuchar la respuesta en la voz de un legislador, fue el silencio lo que ocupó ese lugar.
Tengo para mí que lo anterior no sucedió para atributo de la República, pero sí operó en benefició del poder presidencial. Con el cambio de fecha, Felipe Calderón logró que la cita fuera en su casa y también se ahorró la réplica —unas veces tediosa y otras beligerante— que los legisladores hacían. Se trató, en efecto, de un acto diseñado a modo para la comodidad del primer mandatario
Ricardo Raphael, “El Universal, 3 de septiembre.

El presidente cerró su discurso sin leer. Presumiendo de sus dotes de oratoria, hizo un llamado para que los actores políticos se hagan responsables frente a la tarea política que reclama el Estado mexicano. / Sin duda, el presidente Calderón salió robustecido de este acto de su gobierno. Fue así porque el Informe que presentara es, en principio, aceptable; y también, como antes se advirtiera, porque la oposición perdió un extraordinaria oportunidad para señalar sus diferencias.
Queda por valorarse todavía, si lo acontecido durante este fin de semana va a robustecer la cooperación interpartidaria o, en su defecto, el hecho de que el Presidente se haya dirigido sólo a quienes le aplauden, pueda afectar el futuro modelo de la negociación entre el gobierno y las oposiciones
Ricardo Raphael, El Universal, 3 de septiembre.

¿A quién se le ocurrió, de entre los “hombres del Presidente”, la puntada de llevar a Palacio Nacional la réplica de los viejos informes de gobierno al más puro estilo del PRI? Si fue una idea del presidente Calderón, el asunto resulta doblemente cuestionable. ¿Por qué? Porque estará dando la muestra más contundente de que una buena parte del discurso republicano que por décadas enarboló el PAN —ese discurso que reclamaba el fin del “día del Presidente”, que censuraba el aplauso complaciente, que criticaba los mensajes cargados de buenos deseos y pocos resultados—, no era más que demagogia, por un lado, que ya en el poder presidencial a Felipe Calderón se le olvidaron las banderas de su partido, por otro o, en el extremo, que le picó el mismo bicho que a López Obrador, quien pretendía vivir en Palacio Nacional, y que en el zócalo se organizó su propia ceremonia como “presidente legítimo”.
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, 3 de septiembre.

El poder, dice la voz popular, “los hace iguales”. Y el ceremonial que se organizó a sí mismo el presidente Calderón, el discurso enviado, la parafernalia y la concurrencia fueron —salvo por el recinto y el sustento legal o constitucional— una burda réplica de los informes anuales al estilo del PRI y de los penosos informes del gobierno de Vicente Fox. ¿Dónde quedó la sobriedad, el irrestricto apego a la legalidad, el sustento constitucional del “nuevo día del Presidente”?
Y es precisamente aquí donde reside el problema de fondo. ¿En qué artículo constitucional, ley reglamentaria de qué, ordenamiento de quién, se ordena y regula una ceremonia como la que vimos el domingo 2 de septiembre en el Palacio Nacional? ¿En calidad de qué acudieron a esa ceremonia los representantes de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial? ¿Se puede inventar, de la nada, un ceremonial como el que organizó la casa presidencial, al que acuden con su alta representación no sólo el Presidente de la República, sino el presidente de la Corte y los presidentes del Congreso?
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, 3 de septiembre.

De los saludos más fríos del Presidente fueron a Luis Carlos Ugalde (momentos antes había dicho, en pocas palabras, que lo respetaba pero que no haría nada por él y ayer Ricardo Monreal aseguró que para abril ya no estaría ahí) y claro, el góber precioso, Mario Marín sentado en el último lugar.
Un minuto antes de la llegada del Presidente arribó Agustín Carstens. Ni cómo no verlo llegar. El penúltimo, Alfredo Elías Ayub, de CFE.
En segunda fila, Josefina Vázquez Mota. ¿En su caso, será señal? Por lo demás, qué mal que si apenas hay cuatro secretarias de Estado no las pongan en primera fila. También atrás estaba Georgina Kessel, de Energía.
Los hermanos de la primera dama estaban en el balcón (literalmente). Su hermana, Margarita, estrenó peinado con flequito. Juan Pablo, después de jalar el rebozo de su mamá, se salió a la mitad del Informe.
Por cierto, un reclamo: nadie consideró espacio para los discapacitados. Hubo muchas referencias a indígenas, pero ninguna representación.
Todos felicitaban a Germán Martínez porque acaba de ser papá.
Uno de los primeros en llegar fue José Luis Luege. ¿Como para demostrar que sigue ahí?
¿Quién acompañó en la camioneta al Presidente? Juan Camilo Mouriño y Alejandra Sota.
Los únicos que se pusieron lentes oscuros: José Luis Soberanes y Cecilia Romero. El ministro presidente de la SCJN tiene unos que se oscurecen con la luz.
Si fue, nadie vio —para variar— a Sergio Vela, de Conaculta. La que sí andaba muy sonriente por ahí fue Consuelo Sáizar, del FCE.
¿Empresarios? Carlos Slim, al centro, con Juan Francisco Ealy Ortiz, Lorenzo Servitje, Olegario Vázquez Aldir. Como que faltó el sector filantrópico.
Beatriz Paredes no estaba en el hospital (fue un día antes, pero sólo de visita), sino operando… para Veracruz. Manuel Espino: obvio. Y tarde llegó Jorge Kahwagi.
Brillaron por su ausencia autoridades religiosas. Eso sí, al final del evento se escucharon claramente las llamadas de catedral a misa.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 3 de septiembre.

Ya ayer se enteró en estas líneas cómo, en Michoacán, con sazón de Lázaro Cárdenas Batel, se cocinó una ceremonia pacífica en el recinto legislativo a cambio de no torpedear la candidatura de Leonel Godoy. Entre los demás mandatarios perredistas está vigente la orden de distanciarse del Ejecutivo. Pero Zeferino Torreblanca (Guerrero) y Juan Sabines (Chiapas) se desmarcaron y se sentaron a la izquierda del Presidente. ¿Ahora su partido los va a crucificar bajo los cargos de traición?
“Frentes Políticos”, Excélsior, 3 de septiembre.

Que mal cayó entre los asistentes que el único invitado de honor que no aplaudiera luego de que el presidente Calderón exaltara las virtudes del Ejército, las policías y los cuerpos armados en la lucha contra el crimen organizado, fuera el ombudsman José Luis Soberanes.
“Trascendió”, Milenio, 3 de septiembre.

Felipe Calderón quería darse su Día del Presidente. Entró a Palacio Nacional con una marcha triunfal y la banda tricolor en el pecho. Mandó construir en el patio un entarimado con ribetes imperiales y ordenó que su imagen creciera y se multiplicara en pantallas de todos los tamaños.Quería decirle a los mexicanos que en su gobierno se crean 2 mil 500 empleos diarios. Y que se le va ganando la guerra al crimen. Y que, como dijeron López Portillo o Salinas, no aceptará que el pago de la deuda con los pobres se difiera un día más.
Y repetirles que el petróleo se nos acaba y no piensa endosarle el apocalipsis a nadie. Y que México es líder mundial en reforestación. Y que será imparcial en las elecciones, como deben serlo también los gobernadores. Y que de la democracia deben beneficiarse los ciudadanos, no los políticos.
Quería reinstalar incluso la vieja costumbre de mentarle la madre de vez en cuando a los gringos. Y convencer con voz emocionada que tiene un proyecto amplio y con rumbo en el que caben todos los que estén dispuestos a ponerse de acuerdo con él, porque el objetivo central de su gobierno es transformar al México en ruinas en un país ganador.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, Milenio, 3 de septiembre.

Sin embargo, para trascender la realidad hay que comenzar por transformarla. Qué bueno que el mensaje dominical del Presidente haya puesto tanto énfasis en la transformación de México. Ese debe ser el objetivo. Pero sería también el momento de transformar la propia realidad, la propia gestión de gobierno, para avanzar en ese objetivo. El presidente Calderón ha pasado con aprobado estos primeros nueve meses, pero como en todo periodo de gestación que sea fructífero, ha llegado la hora del nacimiento de algo nuevo. El Presidente, luego de lo sucedido este fin de semana, debería saber que los límites de su administración ya no están ni en el Congreso ni en los esquizofrénicos de la supuesta ilegitimidad, sino en su propio desempeño y el de su equipo. Es posible, como dijo, transformar a México y tener un país sin pobreza, más igualitario, sin migraciones forzosas, limpio, en paz, libre y seguro. Y ojalá haya acuerdos partidarios para llegar a ello. Pero el secreto está en la política del poder: desde allí debe comenzar el proceso. El presidente Calderón, en estos nueve meses, ya comprobó que puede avanzar y lo ha hecho con un gabinete que ha funcionado a medias. Es la hora de que ajuste máquinas y se lance en pos de sus objetivos
Jorge Fernández Menéndez, “Razones”, Excélsior, 3 de septiembre.

Pero si bien Calderón —acompañado de los partidos— se erigió en el enterrador del viejo ritual, pudo por eso mismo hacer el milagro de resucitarlo de entre los muertos apenas al día siguiente, con un boato parecido al que regía en la época dorada del régimen priista. En aquellos tiempos, los presidentes acudían —transfigurados en semidioses— a rendir su Informe en un cálido ambiente, en un auditorio abarrotado de amigos y afectos, todos rendidos al culto de su personalidad. La oposición, casi inexistente, guardaba silencio respetuosa y resignadamente, en medio de una gran mayoría de legisladores oficialistas dispuestos a hacer sentir muy bien a su "líder nato". Y el Presidente-orador difundía con grandilocuencia sus logros y éxitos, sólo interrumpido por efusivos aplausos, no por interpelaciones o silbatinas. Y después, la felicitación de sus aliados, colaboradores —y aspirantes a serlo—, por la sapiencia y elocuencia mostradas durante su histórico mensaje. Y para culminar, los infaltables elogios de los conductores oficiales. Algo parecido —con sus matices y sin duda con más sobriedad— vimos ayer. Calderón es el primer mandatario en 20 años que pudo saborear las delicias de una ceremonia sin oposición ni bataholas. Aunque con la modalidad de hacerlo fuera del Congreso, en un Palacio Nacional rodeado, eso sí, por un puñado de rijosos perredistas que no quisieron apegarse a la tónica "claudicante" que sus legisladores mostraron el día anterior. Seguramente esta "resurrección" ocurrió por esta única vez, si es que los legisladores cumplen su oferta de que el próximo año tendremos un nuevo formato, más acorde con la pluralidad política y de ansiado republicanismo
José Antonio Crespo, “Horizonte Político”, Excélsior, 3 de septiembre.

Lo que vivimos ayer es precisamente esa suma de apetitos coyunturales, de la ausencia de prioridades y del final sometimiento de la política a los proyectos y acuerdos del día a día, que por sí mismos no articulan ni implican futuro. La distribución de las responsabilidades en esa dinámica se dirige hacia quienes desde posiciones de mayor capacidad de influencia y convocatoria en el Poder Ejecutivo debieran ver en la historia las enseñanzas que permiten evitar la grave y contundente condena a la frivolidad y el dispendio. Ese no ha sido y no será el camino que deba seguirse
Javier Oliva Posada, La Jornada, 3 de septiembre.

Me gustó la definición de Calderón sobre la necesidad de enfrentar los problemas ocultos y tratar de resolverlos, en lugar de heredarlos a las generaciones siguientes. Me gustó su confianza en que su generación hará de México el país próspero, equitativo y democrático que todos queremos.
Ojalá que tenga razón y que su generación pueda hacer siquiera la mitad de lo que se propone, todo eso que no hizo la mía, ni la anterior, ni las otras.
Héctor Aguilar Camín, “Día con día”, Milenio, 3 de septiembre.

Veinte veces, conté, veinte veces fue interrumpido por los aplausos en una mañana sin interpelaciones ni voces impertinentes en una sillería repleta de extras. El Presidente quiso reinterpretar, y lo hizo, la obra teatral del país de las carencias y los peligros que, gracias a la acertada conducción de un jinete esforzado y benevolente, avanza con sentido y firmeza entre tantas acechanzas.
El teatro del autoelogio. Por eso los espíritus de López Portillo, Salinas y demás egregios revoloteaban gozosos en Palacio Nacional.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, Milenio, 3 de septiembre.

No era necesaria una exhibición de poder similar a las del priismo gobernante del siglo pasado. Ayer en Palacio Nacional todo fue igual a las ceremonias del Presidencialismo autoritario de antaño: los aplausos, la ausencia de reclamo, el discurso del éxito, la adversidad que nos hace los mandados, el país con rumbo. & ¿Era necesario encadenarnos otra vez?
Roberto Zamarripa, “Tolvanera”, Reforma, 3 de septiembre.

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4 Septiembre 2007

48 HORAS DESPUÉS DEL INFORME PRESIDENCIAL. TERCERA PARTE.

Finalizamos con este texto los dos primeros días de comentarios sobre el Primer Informe de Gobierno del Presidente Calderón, con 78, de los 205 sistematizados, el 38.04% divididos como sigue:
a) 22 comentarios, un 28.2% giran en torno al contenido del mensaje que Calderón leyó el domingo 2 de septiembre en Palacio Nacional.
b) 21 comentarios, 26.99% abordan la actitud que sobre el acontecimiento asumió el Partido de la Revolución Democrática.
c) Un comentario, 1.28% es sobre el Partido Revolucionario Institucional.
d) Tres comentarios, 3.85%, se refieren a la necesidad de cambiar el formato del Informe Presidencial.
e) Finalmente, 39.68%, los 32 comentarios restantes que intgran este bloque se refieren a la cobertura mediática del evento, con énfasis en el acto de censura de que fue objeto la diputada Zavaleta cuando anunciaba su retiro del recinto legislativo.

El contenido del Informe:
Felipe Calderón no tiene, por consiguiente, nada que informar al Congreso de la Unión ni mucho menos a los mexicanos sobre lo que ha hecho en su papel de facto durante estos meses, y resulta, por lo mismo, absurda su pretensión de querer hablar en ese carácter de espurio desde la tribuna de San Lázaro, en particular cuando el único diálogo que ha ofrecido al pueblo es el de la imposición y la intransigencia, como ha acontecido en Oaxaca, donde ha reprimido a la población para sostener a su aliado Ulises Ruiz en la gubernatura y a los dirigentes sociales que estaban dialogando en Bucareli los ha encarcelado como delincuentes.
¿O qué, acaso podría informar, como se lo sugieren muchas organizaciones sociales, por qué motivo él y su grupo están empeñados en cancelarle a los mexicanos derechos individuales y sociales básicos? ¿O por qué está incondicionalmente sometido a la administración de Bush? ¿Podría explicar por qué se halla empeñado, a más de un año del fraude, en legitimarse en el cargo? ¿O por qué está utilizando los medios para una propaganda fascistoide que a todas luces busca permitir al PAN prevalecer en 2009 y 2012?
Luis Javier Garrido, “La Jornada”, 31 de agosto.

…la prudencia debe modular la fuerza. El Presidente debe ser prudente al presentar y evaluar sus logros. Los primeros meses de su administración han arrojado resultados positivos, pero la carrera apenas comienza. Lo que falta es mucho y muy complicado. Uno de sus objetivos prioritarios debe ser preservar el diálogo con las oposiciones, particularmente con los priistas. Pero la fuerza debe acompañar a la prudencia más lejos y por senderos más complejos. Hay asignaturas en las que no se ha avanzado nada. Me refiero, obviamente, al caso de la educación. El rechazo del SNTE a cualquier forma de evaluación y el enfrentamiento abierto entre Josefina Vázquez Mota y Elba Esther Gordillo exigen una definición del presidente de la República. No se trata de que le declare la guerra a nadie, pero sí de que fije límites y prioridades. Lo cortés no debe quitarle lo valiente.
…debe evaluar los riesgos de las decisiones tomadas y responder a las dudas e inquietudes que éstas han provocado. Me refiero a la participación del Ejército en el combate al narcotráfico. La justificación del uso de las Fuerzas Armadas ha sido ampliamente difundida: no había otro medio ni otra forma de enfrentar una situación crítica. Recuperar los territorios bajo el poder de los cárteles y detener la ola de violencia era urgente. Lo que el presidente Calderón no ha asumido como problema, al menos no explícita ni públicamente, es cómo conjurar los enormes peligros que ello implica. Señalo los dos más importantes: a) la posibilidad -altamente probable- de que los capos corrompan a los altos mandos del Ejército; b) los efectos de que el Ejército realice acciones de vigilancia permanente, propias de la policía, sin tener la capacitación ni la experiencia en esta materia. Conviene, pues, que el Presidente fije una postura y explique cómo se enfrentarán estos riesgos.
Jaime Sánchez Susarrey, Reforma, 1º de septiembre.

El Primer Informe de Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa marca el fin de una época, y ojalá el inicio de otra con un diálogo más efectivo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo. Más allá de una larga lista de cifras, muchas de ellas reveladoras del cambio que en estos años ha experimentado la economía y que se ha consolidado en los primeros nueve meses de la administración, el mensaje del informe del jefe del Ejecutivo es que México ya no está para perder tiempo. O se alcanzan los acuerdos políticos para continuar modernizando al país o de plano estarán de regreso los desequilibrios que dieron al traste con la economía no hace mucho tiempo. Calderón Hinojosa insistió varias veces en la frase transformar a México, y luego de la reforma a la Ley del ISSSTE el siguiente cambio de fondo estará en alcanzar una reforma fiscal que permita sentar bases para mantener finanzas públicas sanas en el mediano plazo, atendiendo al mismo tiempo muchos de los rezagos sociales. Ahora la bola está del lado del Legislativo, y falta ver si atenderán el nuevo llamado a dialogar. Y es que en estos años de incipiente democracia ha faltado altura a nuestra clase política, y si no basta ver el desaire que hizo la bancada del PRD pensando que el proceso electoral de 2006 sigue vivo y olvidando que la curul que ocupan es para representar a los electores que consideran que el partido del sol azteca puede influir en el Congreso, pero al final habrá que pedirles cuentas.
Rogelio Varela, “Corporativo”, Crónica, 3 de septiembre.

Altamente retórico, Calderón dijo mucho y no dijo nada, en la medida en que recurrió a los lugares comunes de la promoción de acuerdos y la referencia a cambios que nunca llegan, pero que siempre están presentes en el discurso de los mandatarios en turno, independientemente de los partidos a los que representen.
Fue, como todos los de su tipo, un informe para no informar, en que hechos y cifras se presentan fuera de contexto y buscan, como parte del discurso, cubrir una realidad que en el mejor de los casos llega a ser reconocida como acuciante, pero en su problemática de fondo sigue intacta. / Prueba de ello es que los cambios estructurales, que dominaron el discurso presidencial durante el sexenio pasado, todavía no llegan e incluso están en serio riesgo de quedarse a medio camino, como es el caso de la reforma fiscal.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 3 de septiembre.

Como no tenía nada concreto que informar, pero era necesario llenar muchas páginas en blanco que parecieran un reporte detallado del estado que guarda la nación, el inquilino de Los Pinos se dedicó a repetir frases de campaña, compromisos de arranque de gobierno y, en fin, enunciados igual de dichos que de huecos.
Las citas y “logros” políticos, económicos y sociales en nueve meses de estancia en la residencia oficial, compendiados en el autodenominado Informe de gobierno, se pueden encontrar, por cientos, en los discursos y promesas de campaña, en el par de “debates” organizados el año pasado, en la decembrina toma de posesión por la puerta de atrás, o en cualquiera de los pronunciamientos en giras, encuentros, reuniones y conexos como inquilino de Los Pinos. Pero de carne, nada.
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 3 de septiembre.

Para cumplir no todo, sino una parte de lo que ofreció Calderón en su discurso en Palacio Nacional, se requiere que la economía mexicana supere la mediocridad de su crecimiento, uno de los más bajos de América Latina, y logre insertarse de lleno en la competitividad global, terreno en que el también está muy rezagada.
Esto se torna más urgente en la perspectiva de la apertura total en el rubro agrícola del Tratado de Libre Comercio de América Norte (TLCAN), que entrará en vigor el 1 de enero del año próximo, y para el cual sólo cien mil de los más de dos millones de productores agrícolas están en condiciones de hacerle frente.
La perspectiva de corto y mediano plazos no es nada fácil, por lo que las ofertas de bienestar compartido y empleo generalizado, reiteradas por Calderón en su discurso de Palacio Nacional, difícilmente podrán cumplirse y pueden quedar como muchas otras, en mera retórica del "día del presidente".
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 3 de septiembre.

Las mismas frases huecas, con iguales promesas incumplidas e idénticos vacíos en cualquiera de las “cinco grandes vertientes” en que el michoacano dividió su “informe” (“estado de derecho y seguridad, economía competitiva y generadora de empleos, igualdad de oportunidades, sustentabilidad ambiental y democracia efectiva y política exterior responsable”), en este segundo capítulo del “entregas y te vas”, para cuya emisión la clase política secuestró al país durante semanas.
Sin honores, sin tribuna, sin atril, Calderón entregó su “informe” a un dócil correligionario, y en su apuro por decir algo que justificara su estancia en San Lázaro, sólo se le ocurrió ofrecer algo que por ley está obligado a hacer: “he instruido a los secretarios del despacho del gobierno de la República para que se presenten ante este Congreso a rendir un informe del estado que guarda su ramo en los términos y cuando así lo determine la Cámara de Diputados o el Senado de la República” (alguien debió decirle que de tiempo atrás el artículo 93 constitucional establece que “los secretarios del despacho, luego de que esté abierto el periodo de sesiones ordinarias, darán cuenta al Congreso del estado que guarden sus respectivos ramos”).
La anterior es una muestra de la “indiscutible victoria” que algunos jilgueros oficiosos atribuyen al inquilino de Los Pinos, quien se vio obligado a realizar un segundo show, en Palacio Nacional, disfrazado de “Informe a la nación” para decir y prometer exactamente lo mismo que ha dicho y prometido a lo largo de los últimos dos años (desde su precandidatura hasta su reciente cuan efímera visita a San Lázaro).
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 3 de septiembre.

Como ya hubiera sucedido el año pasado —cuando tomó posesión en el Auditorio Nacional— el Presidente volvió a construir una pieza de oratoria ordenada y bien jerarquizada. Retomó los cinco ejes de su gobierno (seguridad, crecimiento económico, equidad social, desarrollo sustentable y democracia), y explicó, frente a cada uno, cuáles han sido las acciones emprendidas por su administración durante estos meses.
Con respecto al primer tema, caben resaltar los términos que utilizó para referirse al crimen organizado. Ayer advirtió el Presidente que no sólo era la existencia de estos grupos lo que incidió para que su gobierno se decidiera a combatirlos, sino el desafío a las instituciones del Estado y la violencia cotidiana que estos delincuentes habían escalado.
El matiz es importante porque refiere a un objetivo más inmediato con respecto al que en un principio se hubiera anunciado. Si bien en México es imposible erradicar por completo el negocio del narcotráfico, lo que sí está en manos del Estado hacer es restringir sustantivamente sus respectivas áreas de influencia. Para ello, primero era necesario que los líderes del crimen organizado volvieran a reconocer la autoridad extraviada del poder legal, para luego forzarles a arreglar sus problemas a través de mecanismos menos violentos, al mismo tiempo en que se acotaba la extensión de su impunidad sobre las diversas regiones del país donde se encuentran ubicados. Los narcotraficantes mexicanos ahora saben que no todos los presidentes del PAN tienen la mano blanda
Ricardo Raphael, El Universal, 3 de septiembre.

El segundo tema abordado fue el del crecimiento económico. Al respecto Calderón destacó la inversión productiva que, durante los últimos nueve meses, ha llegado a nuestro país. Esta alcanzó los 13 mil millones de dólares. La noticia, sin lugar a dudas, es estupenda.
No habría de suponerse que la sola actuación de la administración calderonista ha producido estos resultados. Pero es necesario reconocer que en su discurso ha habido un deliberado reforzamiento de las certidumbres que los inversionistas exigen para poner su dinero en el juego de la economía mexicana. El papel de Calderón a este respecto ha sido más simbólico que proactivo. Pero tal cosa, por lo visto, ha sido suficiente.
El resultado neto de esta creciente económica ha sido la creación de empleos formales. La cifra de 618 mil plazas de trabajo registradas ante el IMSS da prueba de ello. Sólo queda esperar a que, en lo que queda del año, este número se acerque al millón. De lo contrario será necesario recordar que la actual tasa de crecimiento económico es insuficiente para producir el millón 200 mil plazas que año con año son necesarias.
Ricardo Raphael, El Universal, 3 de septiembre.

En el Primer Informe de Gobierno del "cambio con rumbo...desconocido" del presidente Felipe Calderón, se confirmó que en los nueve meses de su administración la creación de empleos también ha sido un "mito genial".
En su mensaje a la nación, el jefe del Ejecutivo presumió sin embargo que México ha logrado sostener importantes tasas de crecimiento. A principios de 2007, dijo, la expectativa del sector privado era que en todo el año, cuando mucho, se generarían 600 mil empleos: "Hoy puedo informar a los mexicanos que de acuerdo con los registros de trabajadores afiliados al IMSS, del 1 de enero pasado al 31 de agosto se han generado más de 618 mil nuevos empleos formales en México, lo que significa que en tan sólo ocho meses hemos alcanzado la cifra más optimista prevista para todo el año." ¡Hasta se parece a Fox, que presumió de lo mismo! Señalan algunos analistas.
Luis Soto, “Agenda confidencial”, El Financiero, 3 de septiembre.

Y como en los mejores tiempos de Fox, “logros”, muchísimos “logros”, aunque sean virtuales, aferrado a la sublimación de la estabilidad macroeconómica, aunque ésta no genere crecimiento ni desarrollo, y el uso discrecional de cifras (sinónimo de “resultados”, dicen en Los Pinos) en todos los ámbitos para justificar su estancia en la residencia oficial. /
Siendo el “presidente del empleo” está obligado a presentar resultados positivos, aunque éstos a todas luces sean falsos. Por ejemplo: A) en el anexo estadístico del “informe” se presume que la “generación neta de empleos con acceso a seguridad social (trabajadores asegurados al IMSS) sumó 866 mil 900 mil (54 por ciento eventuales y 46 por ciento permanentes)” de enero a junio de 2007, con lo que habría superado lo registrado en este renglón durante todo 2006 (página 9 del Compendio de estadísticas representativas del desarrollo nacional).
B) “De acuerdo con cifras acumuladas a julio de 2007, la afiliación total de trabajadores al IMSS se situó en 14 millones 505 mil 483 personas, cifra superior en 539 mil 925 trabajadores (100 mil plazas menos que en igual lapso de 2006) respecto al nivel observado en diciembre de 2006, lo cual permitió alcanzar de nueva cuenta un máximo histórico. El avance se observó en las dos modalidades de contratación (56 por ciento eventuales y 44 por ciento eventuales). No obstante la evolución del empleo formal, la desocupación mostró mayores niveles de desempleo con respecto a lo observado en los mismos meses de 2006” (texto del primer Informe de gobierno).
C) Las cifras oficiales del IMSS, avaladas por la Secretaría del Trabajo, indican que en enero-junio el registro de empleo formal en esa institución se incrementó en 450 mil 814 plazas (63 por ciento eventuales y 37 por ciento permanentes), una diferencia negativa cercana a 410 mil plazas según la afirmación A y cercana a 90 mil de acuerdo con la B. La fuente de información es exactamente la misma, mientras crece el desempleo.
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 3 de septiembre.

En medio de todo ello habrá que esperar al análisis que especialistas —y desde luego la glosa del mismo informe con las comparecencias de los secretarios de despacho— para completar este acto de rendición de cuentas, que al menos públicamente inició hasta el día de ayer.
No obstante ello, en el fondo del informe resalta una serie de hechos dados a conocer por el Presidente de la República y que demuestran cierta fortaleza de la economía mexicana. El primero está relacionado con el número de empleos que rondan los 618 mil hasta el mes de agosto, superando las expectativas que para todo el año se tenían en este rubro. El segundo tiene que ver con el récord de la inversión extranjera directa que reporta la economía mexicana en el primer semestre del año, y el tercero referente a la solidez de las finanzas públicas que soportaron sin intervención alguna las recientes crisis bursátiles que sí impactaron las economías de los socios comerciales de México.
Los datos y las cifras están ahí y dibujan un panorama positivo para el país. En el fondo, quizá, en ellos estriba la razón por la que la oposición se negó, en la forma, a un informe de gobierno.
Rogelio Carvajal Tejada, Crónica, 3 de septiembre.

En conclusión, el "presidente del empleo" está quedándole mal a la sociedad. Peor aún, ayer le hizo saber que pasarán muchos, muchos años para superar el rezago que existe en la creación de plazas de trabajo.
Luis Soto, “Agenda confidencial”, El Financiero, 3 de septiembre.

Equidad social fue el tercer objetivo que la actual administración se impuso como reto para este sexenio. Aquí Calderón reconoció que su estrategia social ha sido profundizar en las políticas que han demostrado eficacia. Programas como Oportunidades, el Seguro Popular o la construcción de vivienda continúan siendo en su administración, la herramienta para enfrentar a la pobreza mexicana. Advierte el Presidente, sin embargo, que su gobierno está trabajando para incluir a un mayor número de beneficiarios en esos programas: 5 millones de familias en Oportunidades y 50% de crecimiento en los beneficiarios del Seguro Popular. En este tema algunos programas nuevos merecen también atención: la creación del seguro universal para los recién nacidos (el cual atiende ya a 1 millón 400 mil niños) y el establecimiento de poco más de 3 mil guarderías.
El Presidente reconoció, sin embargo, que tales políticas no son suficientes para combatir las condiciones que generan pobreza en el país. De ahí que condicionara el futuro del Estado social mexicano a la realización de la reforma fiscal. Luego enlistó las demás reformas pendientes. Se trató de una verdadera agenda de trabajo y, es de suponerse, de una prelación dispuesta por su propio juicio: a continuación vendrá la reforma laboral, la energética, la educativa y la de telecomunicaciones. La razón por la que escogió este orden es poco clara. ¿Por qué mandó la educativa casi al final de la lista y la laboral ocupó un primer lugar? Quizá el asunto tenga que ver con el avance en las negociaciones de cada una, pero esta hipótesis es sólo una interpretación
Ricardo Raphael, El Universal, 3 de septiembre.

Felipe Calderón decidió realizar su primer Informe de gobierno en el mismo recinto del Poder Ejecutivo: Palacio Nacional, y desde su patio central defendió la actual política económica, argumentando que la estabilidad ayuda a eliminar los rezagos sociales. Arrojó el dato. Con la actual política económica, la pobreza alimentaria, es decir, la extrema, se redujo, de 34.5 millones de personas en 1996, a 14.5 millones en 2006.
La estabilidad no basta. Debe completarse con mayor crecimiento, lo cual sólo se logrará atrayendo la inversión productiva. Y ésta, nacional o extranjera, despegará en México si sacamos adelante las reformas que promueven la certidumbre de una economía competitiva.
El Presidente listó las reformas clave, para las cuales pide responsabilidad a los partidos políticos.
José Yuste, “Activo empresarial”, Excélsior, 3 de septiembre.

Relativo al eje de la democracia, llama la atención que el Presidente haya saludado con sombrero ajeno. Es el Congreso de la Unión el que está trabajando en la reforma del Estado y —para no estorbar o para no comprometer las tareas— el Ejecutivo se ha mantenido al margen.
Ofreció, sin embargo, un argumento particular a las reformas que se están proponiendo a propósito del IFE. Pidió que así como a la Presidencia se le exige imparcialidad en su actuación política, los partidos también deberían imponerse a sí mismos imparcialidad a la hora de plantear sus asuntos. Recomendó que no se celebre una reforma para la sola satisfacción de sus intereses, sino que pongan al ciudadano en el centro de las preocupaciones
Ricardo Raphael, El Universal, 3 de septiembre.

La primera reforma es la fiscal. La reforma tributaria debe elevar el bajísimo nivel de 10% de ingresos tributarios con respecto al producto interno bruto. Es riesgoso continuar con la dependencia de los ingresos petroleros, que proveen hasta 40% de los ingresos públicos.
La Secretaría de Hacienda, a cargo de Agustín Carstens, de manera hábil, con miras a negociar, ha dejado al PRI el trabajo de complementar y operar con los sectores productivos. El problema son los condicionamientos del PRI al extremo de buscar la renuncia de consejeros del IFE, trastocando su autonomía y sentando un pésimo precedente para organismos autónomos, como el Banco de México.
José Yuste, “Activo empresarial”, Excélsior, 3 de septiembre.

La reforma laboral también fue anunciada por el presidente Felipe Calderón. Aquí, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, ha seguido negociando con las centrales obreras para lanzar la reforma el próximo año, buscando no el consenso, pero sí mayorías. Con la CTM lograron hasta modificar el Contrato Ley del sector azucarero. Veremos la postura del "líder vitalicio" Francisco Hernández Juárez. Se quiere reducir los costos de contratar a un trabajador, pero donde los empleados vean certidumbre de derechos básicos en un ambiente de mayor flexibilidad para sus contrataciones. Ello detonará la creación de empleos, donde, por buenas expectativas, hay un récord en lo que va del año: 618 mil afiliados al IMSS.
José Yuste, “Activo empresarial”, Excélsior, 3 de septiembre.

La reforma energética. Darle a Petróleos Mexicanos oxígeno en inversiones y autonomía de gestión resulta indispensable, pero insuficiente. La Secretaría de Energía, a cargo de Georgina Kessel, deberá presentar una reforma energética integral, con la que se acepte la inversión privada como complemento de las inversiones en Pemex, CFE y hasta de Luz y Fuerza del Centro, siempre manteniendo como eje la rectoría del Estado. El objetivo es tener energía más barata y accesible. No podemos seguir importando 40% de gasolina ni tanto gas natural.
José Yuste, “Activo empresarial”, Excélsior, 3 de septiembre.

El Presidente mencionó la reforma educativa como la única palanca para invertir en el principal capital, el humano, y donde radicará la igualdad de oportunidades y la competitividad con otros profesionistas en un mundo global. Aquí, la secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota, ha buscado promover las pruebas de Enlace para homologar los conocimientos de comprensión de lectura y de matemáticas, asignaturas en las que tenemos el más bajo puntaje en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Pero la secretaria se topó con el rechazo de la dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo. La mención del presidente Calderón es un guiño a la secretaria de Educación Pública, el cual deberá ser más firme.
José Yuste, “Activo empresarial”, Excélsior, 3 de septiembre.

La otra reforma fue la de telecomunicaciones. El presidente Calderón debe tomar muy pronto su decisión sobre qué hacer con la Cofetel autónoma, hoy presidida por Héctor Osuna y donde resulta sano tener un regulador independiente, pues, al fin y al cabo, el Ejecutivo con la controversia constitucional logró el propósito: ser quien ponga a los comisionados. Ello definirá las funciones, de una vez por todas, entre la SCT, hoy a cargo de Luis Téllez, y la Cofetel. Reglamentos internos, licitaciones, decisiones de apertura, están detenidos y hablamos del sector con mayor dinamismo del PIB mexicano. Imagínese si le quitan las ataduras.
José Yuste, “Activo empresarial”, Excélsior, 3 de septiembre.

Hubo cifras fuera de lugar, como el número de visitantes de la exposición de Frida; otras, dignas de reflexión, como que la pobreza extrema se haya reducido en veinte millones de personas durante la última década, que tres de cada cuatro jóvenes no tengan cupo en la universidad, o que en el primer semestre la inversión extranjera haya rebasado los trece mil millones de dólares.
A uno puede gustarle o no el proyecto de gobierno de Felipe Calderón, pero es imposible negar que tiene claras las cosas que quiere hacer y que ninguna de esas cosas es trivial: seguridad, crecimiento, terminar con la pobreza, cuidar la ecología, hacer efectiva la democracia y tener una política exterior que traiga el mundo a México y lleve a México al mundo.
Héctor Aguilar Camín, “Día con día”, Milenio, 3 de septiembre.

El Partido de la Revolución Democrática.
Hilarante: a los aguafiestas les aguaron la fiesta. A estas alturas, los perredistas deberían de tener clara una cosa: en Los Pinos ya les tomaron la medida y no resulta difícil darles la vuelta. Porque, por mucho que los perredistas puedan argumentar que Ruth Zavaleta recibirá el Informe de manos del presidente Calderón a cambio de que se concrete la reforma electoral con la que pretenden cortarle la cabeza a Luis Carlos Ugalde y demás consejeros del Instituto Federal Electoral, lo cierto es que en Los Pinos ya tienen absolutamente mapeados el comportamiento y las estrategias de las distintas fracciones amarillas: particularmente las más intransigentes y lopezobradoristas.
No sólo eso: los números juegan a favor del Presidente. Mientras que los porcentajes de aprobación y popularidad de Felipe no han hecho sino ir al alza, los de Andrés Manuel se han desplomado. Más aún: hoy por hoy es el político con los más altos “negativos” de todo el país: mayores, incluso, que los que llegó a tener Roberto Madrazo en su peor momento.
Yuriria Sierra, “Nudo gordiano”, Excélsior, 31 de agosto.

De la misma manera, López Obrador ha promovido el rechazo a la presencia del presidente Calderón el 1o. de septiembre en el Palacio Legislativo o por lo menos a que éste pueda hacer uso de la palabra desde la tribuna. El tema es parte de la agenda personal del tabasqueño, que el año pasado logró que sus compañeros de partido bloquearan con curules los accesos del salón de plenos del Palacio Legislativo para que el entonces Presidente, Vicente Fox, no pudiera rendir su último Informe de Gobierno. El 1o. de diciembre, por otra parte, Andrés Manuel ordenó a sus diputados que se enfrentaran a golpes con los panistas para tratar de impedir la toma de protesta de Calderón.
López Obrador no sólo está definiendo los temas de la agenda sino que los está ganando. Así, todo parece indicar que al presidente Calderón no se le permitirá hacer uso de la palabra desde la tribuna del Palacio Legislativo este 1o. de septiembre. El PAN ha luchado para que el Presidente dé su discurso y el PRI se ha mostrado indiferente. Pero el hecho es que la batalla la está ganando el PRD, que en este punto representa la posición de López Obrador. El ex candidato está también a punto de obtener la cabeza de los consejeros del IFE, a quienes castiga así por no haber cedido a todas sus exigencias en la campaña y después de la votación del 2006.
Sergio Sarmiento, “Jaque Mate”, Reforma, 31 de agosto.

¿Qué lógica ilógica lleva a los legisladores perredistas a ignorar la contundencia de estos datos a la hora de diseñar su estrategia para el Primer Informe de Gobierno? ¿Recuerdan cómo impactó negativamente su comportamiento durante el pasado, sexto y último Informe de Vicente Fox, cuando no lo dejaron ingresar al recinto? ¿Recuerdan el plomazo en la opinión pública que les representó todo el numerazo de la toma de tribuna previa a la toma de protesta de Felipe Calderón como Presidente? ¿Qué pretende el PRD: regresar a su duro pero inservible 13% electoral?
Esa es una mentalidad absolutamente perdedora: y el que compite, en una democracia, para conservar su mínima ganancia, está condenado a gobernar únicamente a los ciudadanos que se encuentran en el margen de su mínima ganancia. ¿Otra vez al trece por ciento?
Por lo pronto, Felipe Calderón, tenga o no tenga Informe de Gobierno, ya se armó su posinforme. Y, ése sí, nadie podrá estropeárselo.
Yuriria Sierra, “Nudo gordiano”, Excélsior, 31 de agosto.

Lapidaria pero ilustrativa, la frase que pronunció ayer el líder de la bancada del PRD en la Cámara de Diputados para referirse a los 20 duros que no aceptan ningún acuerdo: “los coordino pero no los controlo”.
Y así es.
Esos Noroñas, Batres y Padiernas son los que se empecinan en boicotear un acto institucional y legal, aunque su propio partido sea el más perjudicado en cuanto a imagen.
Pepe Grillo, Crónica, 1º de septiembre.

Que, en cambio, quienes se aparecerán temprano por San Lázaro para aquietar a los perredistas más acelerados son el presidente y el secretario general del partido, Leonel Cota y Guadalupe Acosta.
A ver cómo les va de policías.
Sobre todo después de que Alejandro Encinas, uno de los dos candidatos para relevar a Cota, comió en la Cámara con algunos diputados, a quienes les pidió que no dejaran ir limpio al “espurio”.
“Trascendió”, Milenio, 1º de septiembre.

El Informe del presidente Calderón salió bien, pero el PRD quedó mal.
Desperdició una oportunidad de oro para fijar su posición ante el gobierno.
Durante años los líderes de este partido reclamaron diálogo de altura, mas renunciaron a su demanda en el peor momento, cuando una de sus legisladoras presidía la sesión de Congreso General.
Para colmo, dejaron ver con toda nitidez que una minoría radical e incondicional de López Obrador es la que manda en el sol azteca, lo que no deja de ser una pena.
Pepe Grillo, Crónica, 2 de septiembre.

Para el PRD la forma en la que se dieran las cosas podría derrumbar el argumento del “ilegítimo” del “espurio”. Para Calderón era eso lo que estaba en juego. Si jugaba bien sus cartas lograría quitarse por primera vez en mucho tiempo el debate de su legitimidad, de su legalidad. Curiosamente en esto se estaba negociando, de alguna manera, el conflicto post electoral.
Luciano Pascoe, “La zanahoria del caballo”, Crónica, 2 de septiembre.

Que uno de los grandes perdedores ayer fue Gerardo Fernández Noroña.
Tantos cambios de señales provocaron que a las cinco de la tarde sólo lo acompañaran unos cuantos fieles de la llamada resistencia civil pacífica.
Será difícil que vuelva a llamar la atención en el futuro.
“Trascendió”, Milenio, 2 de septiembre.

Aunque se dirá que finalmente el PRD entró en razón y permitió (como si fuera concesión) subir a tribuna al Ejecutivo, su salida del recinto legislativo refleja lo que ha estado sucediendo en el último año: estar fuera de la jugada, mantenerse al margen de las decisiones, rechazando y oponiéndose a todo, mientras ven pasar en sus narices los acuerdos de otros. No obstante y sin lugar a dudas, en términos de percepción fue mejor que se salieran a que se quedaran chiflando o interrumpiendo como loquitos desenfrenados, pues eso ya no lo hubiera resistido su ya de por sí endeble imagen
Vianney Esquinca, “La inmaculada percepción”, Excélsior, 2 de septiembre.

El PRD debió permanecer en el recinto parlamentario, para cumplir con el mandato constitucional. Debió usar la tribuna para cuestionar con seriedad, con solidez, con respeto las políticas del presidente Calderón, los fallos y los errores. Pero se quedó muy lejos, incluso, del ejemplo que dio esa izquierda en su nacimiento, el 1 de diciembre de 1988. Hoy, igual que hace 19 años, se salieron del recinto, pero no en medio de una protesta, sino de una claudicación de su responsabilidad de opositores
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 2 de septiembre.

Los diputados perredistas Francisco Santos y Gerardo Villanueva protagonizaron un fuerte enfrentamiento verbal, que a punto estuvo de llegar a las manos. En el momento en que senadores y diputados del PRD abandonaron sus curules para no presenciar la llegada de Calderón, ellos intercambiaron acusaciones sobre sus creencias políticas, principalmente porque don Francisco —ex panista— se había pronunciado por el debate con el mandatario. “Nos dijimos de todo y nos retamos a golpes, fue muy escandaloso, los compañeros nos tuvieron que separar, pero no llegamos a los golpes; y no es la primera vez que nos calentamos”, aceptó Santos, a quien se le metieron los demonios
“Bajo reserva”, El Universal, 2 de septiembre.

Que el supuesto enfrentamiento a golpes el sábado entre los diputados del PRD Francisco Santos y Gerardo Villanueva no pasó de los empujones y las mentadas de madre por las diferencias que tenían sobre el ingreso de Felipe Calderón al Palacio Legislativo.
El ex panista Santos hizo correr la versión de que Villanueva había arremetido a puñetazos en su contra, pero este último lo desmintió y lo acusa de estar haciendo una “labor de provocación y división interna”.
“Trascendió”, Milenio, 3 de septiembre.

Cambiar el Informe, ir al diálogo demandó Felipe Calderón.
Debatir en público, propuso. Y el Presidente reiteró la invitación al Legislativo a decidir cómo será el diálogo.
Lo propuso para el Informe, pero quienes se pasan la vida reclamándolo, lo rechazaron.
La razón de esta sinrazón tiene un alias: “El legítimo”.
Por temor al cacique, senadores, diputados y dirigentes virtuales del PRD se negaron a debatir con Calderón.
Para que “no parezca” que lo reconocen Presidente.
Pepe Grillo, Crónica, 3 de septiembre.

Claro que, llegados a este punto, más de un perredista, que hoy por hoy son los que convierten todo este asunto en un verdadero circo, alegarán que lo que discuten no es el texto constitucional sino la legitimidad del Presidente, usando, por enésima vez, el cuento del fraude, mismo que, hasta hoy, no ha sido probado, ubicándose, no en la arena de los hechos, sino de la mitología lopezobradorista.
Muy probablemente hoy, 3 de septiembre, pasada la fecha señalada para la entrega del informe presidencial, ya nadie se acuerde del tema, mismo que se retomará a finales de julio o principios de agosto, del año entrante, una vez que esta fecha del calendario histórico-cívico-patriótico se asome nuevamente por el horizonte, y suponiendo que a tan bochornoso asunto se le pueda calificar de histórico, cívico y patriótico, y no de berrinchudo, absurdo y caprichoso, sin olvidar lo más grave de todo: violatorio de la Constitución que, a la letra dice, en su artículo 69, lo siguiente: “A la apertura de sesiones ordinarias del primer periodo del Congreso asistirá el Presidente de la República y presentará un informe por escrito, en el que manifieste el estado general que guarda la administración pública del país”.
Arturo Damm Arnal, “Pesos y contrapesos”, Crónica, 3 de septiembre.

Total, que el obradorismo se la pasó lanzando chisguetes de veneno sin alcanzar de lleno la piel donde pretendía inocularlo y el mesías logró su propósito a medias: evitó al presidente pronunciar el mensaje político en la tribuna de la Cámara de Diputados, pero falló en obstruirle el paso hasta ese sitio y se negó a aplicar el verbo transar, o sea, “avenirse a un acuerdo de las partes en algunas de sus exigencias”, ordenando que las curules de sus correligionarios se quedaran desiertas… Si como presidente legítimo no estaría allí para informar sobre su responsabilidad virtual, que tampoco estuvieran quienes con su fuerza de entonces ayudó a obtener el fuero legislativo…
Leopoldo Mendívil, “Crónica confidencial”, Crónica, 3 de septiembre.

Al carecer de una estrategia política de largo plazo, el PRD le dejó todo el espacio institucional a Calderón, al PAN y al PRI. El Congreso le dio el rango legítimo de presidente constitucional a Calderón, gracias a un PRD sin ideas, dominado por las pasiones y sometido a los caprichos del caudillo López Obrador.
El gran perdedor del conflicto alrededor del Primer Informe de Gobierno de la administración 2006-2012 fue todo el PRD.
Carlos Ramírez, “Indicador Político”, El Financiero, 3 de septiembre.

Paradojas de la torpeza opositora: por andar decretando un entierro revivieron el ritual. Y esté se apareció salvo y mejorado. Parafraseando a Cervantes podría decirse que los días del Presidente que vos matáis gozan de cabal salud.
El vacío que los opositores perredistas han querido hacerle al jefe del Ejecutivo ha terminado robusteciendo a la investidura presidencial. Contrario a la canción de Álvaro Carrillo, en política las ausencias difícilmente logran triunfar.
En lugar de promover un nuevo formato para el Informe de gobierno —donde los poderes Legislativo y Ejecutivo pudieran debatir sus diferencias de cara a todos los mexicanos— la obcecación de la izquierda sacó a los legisladores del escenario público, dejando al presidente legitimado para monologar sin obstáculos.
Con ello, no sólo libraron de cualquier mella a la imagen de Calderón, sino que además reiteraron su incapacidad estratégica para hacer avanzar sus banderas
Ricardo Raphael, El Universal, 3 de septiembre.

Y en el extremo de la ironía y de las paradojas políticas, los opositores al gobierno de Felipe Calderón, los que lo tildan de “espurio” y no bajan a su gestión de “ilegítima”, contribuyeron de manera decisiva a que el acto propagandístico en que se ha convertido el primer Informe se reprodujera por partida doble. Sí, por absurdo o increíble que parezca, los opositores al gobierno de Calderón forzaron las cosas para duplicar los efectos mediáticos y propagandísticos, las transmisiones especiales, cadenas nacionales, mesas de análisis, primeras planas y presencia pública del odiado “espurio”. Bueno, hasta hubo un gasto doble, como si el horno estuviera para bollos.
Pueden estar felices porque le arrebataron al Presidente el halo faraónico de presentarse en el Congreso como un monarca sediento del aplauso y la genuflexión, pero al mismo tiempo le dieron la coartada perfecta a su adversario, al presidente Calderón, para reinventarse como el monarca capaz de hacer su propia fiesta, a la que invita a los poderes formales, a su corte partidista, a sus aliados y los que, como él, se niegan al fin de la “presidencia imperial”
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 3 de septiembre.

La gran protesta que auguraba Gerardo Fernández Noroña se quedó en pequeño sainete. Según los cálculos de la Secretaría de Seguridad Pública local, contabilizaron 300 manifestantes, quienes repudiaron a los asistentes al mensaje del presidente Calderón. Pasó lo tradicional, insultos a los invitados, gritos en la plaza y vallas en los alrededores de Palacio Nacional, pero la manifestación no pasó a mayores
“Binoculares”, El Gráfico, 3 de septiembre.

El intento del grupo radical perredista que encabeza Gerardo Fernández Noroña para bloquear el acceso a Palacio Nacional fue tan patético como todos los de los últimos meses. Apenas un puñado de militantes encabezados por Fernández Noroña participaron en la operación y lógicamente no lograron impedir la ceremonia. Algunos aprovecharon la oportunidad para gritar "pelele" y "espurio" a los invitados que llegaban al acto. Al parecer se sentían muy satisfechos de sí mismos.
Sergio Sarmiento, “Jaque Mate”, Reforma, 3 de septiembre.

Si la base social seguidora de AMLO no recibe mensajes claros, y lo que ve en las pantallas son las escenas de avenimiento y negociación, se producirán versiones de desaliento y condena. Es muy fácil recurrir en estas circunstancias a la oratoria simplista y al embravecimiento retórico (los movimientos sociales de izquierda han estado históricamente infiltrados por personajes que entre más acelerados e incendiarios suelen ser los mejores informantes del gobierno y los mejores promotores de estrategias provocadoras y estériles). Lo difícil para una izquierda en jaque será el análisis sereno y el planteamiento de alternativas viables. De otra manera, es probable que a partir del Informe en dos tiempos haya terminado un ciclo político, el que comenzó la noche del 2 de julio de 2006, y se haya iniciado uno cuyas características serán la negociación con el poder antes impugnado, la aprobación de reformas legislativas trascendentes a partir de los ánimos y apetitos de las elites políticas, y la conversión de la izquierda en una revitalizada fuente de cargos, empleos y negocios para los dirigentes “civilizados”, en amasiato con poderes ilegítimos
Julio Hernández López, “Astillero”, La jornada, 3 de septiembre.

El Partido Revolucionario Institucional.
Sin el PRI en la foto parecen como chiquillos perdidos pintados de azul... con Elba Esther al lado.
Y esto lo saben los tricolores que se pitorrean de Los Pinos. Utilizan su enorme vulnerabilidad y sacan raja... de todo.
Y como estos ensoberbecidos en el poder no (entienden) son preventivos sino reactivos en todas sus crisis (y algunas están, literalmente, en chino), la del 1 de septiembre no podía ser la excepción.
Y como su jefe, cual chispita trastabilla hasta en su vacilación, el resultado no puede ser sino el de un gobierno desde Los Pinos... exento de visión integral y atiborrado de (ambiciosos) improvisados.
Así que el mensaje más importante de Felipe Calderón Hinojosa con este cariñoso gesto (donde hay delicados compromisos), atrabancado y de última hora para el PRI en Palacio Nacional my friend, es de una descomunal debilidad.
¿El precio...? Altísimo.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 31 de agosto.

Los cambios en el formato.
El caduco informe de los años anteriores debe ser sustituido y para ello mucho habrán de trabajar los cerebros de la nueva normalidad constitucional. Pero mientras eso sucede la distorsión se enseñorea de nuestras cabezas. Lo vemos todo como no debería ser y en la enorme confusión nacional el Presidente decide tomar una ventaja mediática, pues nada crea mejor el mundo del poder sin límites sino la televisión, ama y señora de los medios. El sucedáneo por encima de lo faltante.
Y en su nombre y para su plena utilización, en ese ámbito donde no existen las interrupciones, los bloqueos, ni los provocadores de la pedrea en la plaza pública, el Palacio Nacional deja de ser por un momento, sólo el asiento físico del Poder Ejecutivo y a su igual estatura de niño y de dedal se le agregan otras funcionalidades: el primer “set” de la Nación.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 2 de septiembre.

Mucho se ha dicho que hay que cambiar el formato del informe, para lo cual hay que modificar la Constitución. Sin embargo, en este punto, yo no encuentro ningún error, ninguna contradicción, nada que corregir: ¿Cuál es el problema? Que el Presidente asista a la sesión inaugural del periodo ordinario de sesiones del Congreso y que entregue su informe, y nada más. Insisto, ¿cuál es el problema? (Lo que pasa es que no hay problema, sino berrinche…). Por lo pronto el 1 de septiembre ya forma parte y desde hace años, del calendario histórico-cívico-patriótico, ese que marca, muchas veces de manera absurda, el paso de la vida de los políticos.
Arturo Damm Arnal, “Pesos y contrapesos”, Crónica, 3 de septiembre.

Y es que más allá de los jaloneos o las negociaciones de último momento, y las crónicas y los pormenores de los "tres informes" (el ausente del sábado, el paródico de López Obrador y el dominical de corte añejo), la muerte de este rito se da en una situación anómala, donde la segunda fuerza política en el Congreso, y al menos la mitad de la ciudadanía, no aceptan que Calderón ganó la Presidencia en buena lid. Se pactó la forma de dar cristiana sepultura al viejo formato del Informe, pero el problema de fondo —las graves desavenencias y la rijosidad políticas— continúa sin resolverse. Así, por ejemplo, Felipe ofreció "pasar del sufragio efectivo a la democracia efectiva", para lo cual, ante todo, será necesario recomponer una vez más ese sufragio, hoy "semiefectivo”
José Antonio Crespo, “Horizonte Político”, Excélsior, 3 de septiembre.

La cobertura mediática.
De última hora, Televisa avisó a los medios impresos con los que mantiene convenio, de un cambio en la cartelera de este sábado. Eliminó la transmisión del informe presidencial que estaba programada. Que cada quien saque sus conclusiones.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 1º de septiembre.

Proyecto 40 hizo un esfuerzo extraordinario modificando su programación para realizar enlaces antes y después del evento, más una mesa de análisis posterior al Informe.
Conaculta Canal 22, por su parte, también denunció lo de Cepropie y tuvo la mesa de análisis más larga del sábado.
Televisa fue la primera televisora en enlazarse con Cepropie y CNN en Español sólo hizo cortes y fue el primer canal en cambiar de tema.
En contraste con otros años, Televisa y TV Azteca no desplegaron a sus departamentos de noticias. Fin.
Álvaro Cueva, “El pozo de los deseos reprimidos”, Milenio, 3 de septiembre.

Para los comunicadores titulares de la radio ésta será una larga semana, pues muchos de ellos como Carmen Aristegui, Jacobo Zabludovsky, Yuriria Sierra, Martín Espinosa, Ciro Di Constanzo y Ricardo Alemán, les ha tocado cubrir tanto el sábado como el domingo las emisiones especiales que se realizaron para la entrega del Primer Informe de Gobierno como la lectura del mismo el domingo 2 de septiembre. Trabajo extraordinario realizó Grupo Fórmula con la entrevista y colaboración de cada uno de sus comentaristas avalados por los conductores Denise Maerker y José Antonio Mares. Grupo ACIR hizo lo propio con enlaces y una transmisión para cada una de sus emisoras, aún las musicales. Radio Red y Grupo Radio Centro con Jacobo Zabludovsky lograron su tradicional cobertura, más bien vistosa por el uso de los helicópteros.
Muchos grupos de radio acudieron a la emisión gubernamental que llevaron Leonardo Kourchenko, Manuel Villalpando y José Luís Ponce de León el domingo. Radio Capital realizó una de las mesas más amplias en temporalidad con Ricardo Alemán y Estela Livera, mientras Carmen Aristegui estuvo desde el sábado a las 17:00 y el domingo a las 10:00 en análisis con Miguel Ángel Granados Chapa en Hoy por hoy. Javier Solórzano, Jorge Santa Cruz y Francisco Ramírez acudieron el fin de semana completo a la transmisión especial de Radio Trece donde se dio especial voz a los inconformes: perredistas, sociedad afectada por los eventos e incluso testimonios de algunos manifestantes contrarios al evento federal. Jacobo Zabludovsky, apoyado en su experiencia, vinculó de 16:00 a 19:00 del sábado las anécdotas de varios informes de gobierno de por lo menos cuatro presidentes anteriores a Felipe Calderón. Grupo Imagen se dio el lujo, igual que Fórmula por sus canales de televisión, de darnos mucho color radiofónico a estos programas especiales que hicieron que una vez más oyéramos en cadena nacional al Presidente de México tomar la tribuna y no uno, sino dos días.
Claudia Segura, “La ventana ciega”, Milenio, 3 de septiembre.

Que como si trajeran instrucciones, los switchers de la transmisión producida por el equipo de televisión de la Presidencia de la República tomaron tres veces a los gobernadores de Veracruz y Oaxaca en alegre charla mientras Felipe Calderón leía su mensaje.
A juzgar por esas imágenes, Fidel Herrera y Ulises Ruiz parecieron mucho más interesados en los sabrosos chismes que se contaban, que en seguir el informe del Presidente.
“Trascendió”, Milenio, 3 de septiembre.

Que a nivel nacional, las señales que participaron fueron las de Galavisión, Azteca 7, Canal Once, Conaculta Canal 22, Proyecto 40, Canal 52MX, Canal del Congreso y CNN en Español. / Las que se abstuvieron de cubrir este evento fueron TV UNAM, TVC y el Canal Judicial. / Nadie transmitió tanto y tan bien como el Canal del Congreso cuya señal estuvo con el Informe desde las 9:00 hasta las 19:48. Ahí, Javier Solórzano denunció los actos del Cepropie.
Álvaro Cueva, “El pozo de los deseos reprimidos”, Milenio, 3 de septiembre.

Cuando alguien no sabe, pues aprende. Pero cuando no quiere aprender, entonces yerra, marra, se equivoca y si todavía sin darse cuenta, persiste, pues se halla uno frente al duro caso de la contumacia sin remedio.
Ruth Zavaleta bordó una explicación personal en torno de su determinación personal de ausentarse brevemente de la presidencia recién asumida del Congreso por algo similar a la objeción de conciencia tan celebrada en otras ocasiones por sus propios críticos.
“Les comunico que procederé a retirarme de esta tribuna. No puedo aceptar recibir un documento de quien proviene de un proceso electoral legalmente concluido, pero cuestionado en su legitimidad por millones de mexicanos. Por su comprensión muchas gracias. Se decreta un receso de 15 minutos”.
Ante esa muestra de mesura y cuidado, el gobierno, a través del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie), creado por cierto durante el gobierno de Miguel de la Madrid con mucha mejor calidad técnica y política, respondió con un grosero, innecesario y altamente perjudicial —para el Presidente— acto de censura. —¿Cuánto les va a costar haber sacado del aire a Zavaleta? Mucho más de cuanto su oscura torpeza no pudo prever
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 3 de septiembre.

Todo estuvo bien en la ceremonia del día dos de septiembre, con excepción de la censura que hizo el Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie) a la presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, como si fuera ordenado desde la misma Secretaría de Gobernación. Igual que hace unos doce años.
Así se actuaban hace muchos años, en tiempos del sistema priista y parece que los funcionarios panistas también aprendieron a hacer trampas, pero mal.
El mismo dirigente de Acción Nacional, Gerardo Priego, deploraba que se haya cortado la intervención de Zavaleta de la cadena nacional, cuando se trasmitía la ceremonia del Informe de Gobierno. “Es una decisión muy delicada de no transmitir la participación de la Presidenta de la Cámara”. Saben que eso podría llevar a un rompimiento con los perredistas, que sólo buscan un pretexto para violentarse y romper acuerdos.
Y Francisco Ramírez Acuña, al término de la lectura del documento que leyó el Presidente, calificó el hecho como un “error técnico” y por lo tanto ofreció disculpas a la perredista.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 3 de septiembre.

La presidenta de la Mesa Directiva, la perredista Ruth Zavaleta, trató de ser la única -además de Dante- en ofrecer sus puntos de vista desde la tribuna. Explicó así las razones por las que abandonaba su responsabilidad en su primer día de funciones, las razones por las que ella y los miembros de su partido se retirarían del salón de plenos para no estar ahí cuando llegara el presidente Felipe Calderón. Pero la diputada fue censurada al cortar Cepropie, un organismo de la Presidencia de la República, la transmisión por televisión abierta.
Sergio Sarmiento, “Jaque Mate”, Reforma, 3 de septiembre.

Ayer ya iba siendo tarde para que Felipe Calderón lo hiciera, pero lo importante no será únicamente despedir al director del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie), sino garantizar que los medios electrónicos hagan su chamba con absoluta libertad.
El hecho de que esa instancia de “imagen presidencial”, por los motivos que fuera, cortara el sábado la transmisión en vivo y en cadena nacional el mensaje de Ruth Zavaleta (presidenta de la Cámara de Diputados), cuando explicaba por qué abandonaría la tribuna, revela una bárbara incapacidad en el primer círculo presidencial.
Descuido, estupidez o “censura”, Calderón está obligado a aplicar una terapia de choque, con un cambio radical de formas y fondos para favorecer, por encima de cualquier otra pretensión, el derecho a la información que ese día, por angas o mangas, se le negó a la sociedad.
Carlos Marín, “El asalto a la razón”, Milenio, 3 de septiembre.

Alguien en el gobierno federal tenía que pagar el presunto “error técnico” en el corte de la transmisión en cadena nacional del inicio del periodo de sesiones ordinario del Congreso de la Unión, la injustificada salida del aire del breve discurso de la perredista Ruth Zavaleta Salgado, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. El primero en la lista es el director del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales, Cepropie, de la Presidencia, René Palavicini. El funcionario no llegará a la primera quincena de septiembre, nos cuentan personas ligadas a Los Pinos. ¿Ahí quedará todo?
“Bajo reserva”, El Universal, 3 de septiembre.

Con una transmisión especial a las nueve de la noche (que se hizo, pero con retraso), se quiso reparar el delicado incidente, y así se supo que Zavaleta no nada más “desapareció” de las pantallas de televisión (al igual que sus correligionarios y petistas), sino que antes argumentó que (pese a la monserga de la “vieja ceremonia” en vigor) el Congreso debía recibir el Informe.
Con fundamento en sus atribuciones legales, instruyó al vicepresidente de la Cámara de Diputados a sustituirla, actuando “dignamente al frente de los trabajos de este pleno”. Apeló “a la generosidad” de sus compañeras y compañeros legisladores “para que comprendan que soy una mujer de convicciones y principios” (muchos de ellas y ellos inclusive la habían ofendido por admitir que Calderón es “Presidente constitucional” pero “ilegítimo”).
Y dirigiéndose a los diputados y senadores de todos los partidos, pintó su raya:
“Les comunico que procederé a retirarme de esta tribuna. No puedo aceptar recibir un documento de quien proviene de un proceso electoral legalmente concluido pero cuestionado en su legitimidad por millones de mexicanos…”.
Impecable, pues, el razonamiento de la diputada perredista que Cepropie mutiló.
Carlos Marín, “El asalto a la razón”, Milenio, 3 de septiembre.

Para que usted entienda la gravedad de esto, lo voy a poner en antecedentes.
A lo mejor usted vio el Informe de Gobierno por Televisa, por TV Azteca o por alguna otra televisora, pero la casa productora responsable de todo lo que todos los mexicanos ven en casi todos los canales antes, durante y después de la ceremonia es el Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie).
Cepropie es, para acabar pronto, la televisora de la Presidencia de la República. Está por encima de casi cualquier canal público o privado y depende directamente del Presidente.
Por eso usted ve a conductores de todas las empresas narrando, sin protestar, eventos como el Informe y el Grito. Cepropie tiene mucho poder.
Álvaro Cueva, “El pozo de los deseos reprimidos”, Milenio, 3 de septiembre.

El sábado 1 de septiembre había una gran incertidumbre sobre lo que iba a pasar en San Lázaro, los conductores del Canal del Congreso anunciaron que los representantes del PRD habían llegado a un acuerdo con el PAN para evitar problemas y que iban a abandonar el recinto mientras Felipe Calderón estuviera dentro de él.
¿Y qué cree que pasó después? Que los señores de Cepropie, como si se hubieran querido vengar del PRD por haber despreciado a su ‘jefe’, no transmitieron el momento en que Ruth Zavala explicaba lo que iba a suceder.
Álvaro Cueva, “El pozo de los deseos reprimidos”, Milenio, 3 de septiembre.

Todos los perredistas se saldrían. Albricias, un acuerdo, de muchos que podrían venir... hasta que llegó Cepropie y lo echó a perder.
Y es que, ¿por iniciativa propia? sacó del aire el mensaje de Ruth.
¿Quién y por qué lo decidió así? Datos: Cepropie depende de la Secretaría de Gobernación que siempre obstaculizó más el acuerdo que nada. Por algo Javier González Garza, coordinador de los diputados perredistas llama “autista” a su titular: Francisco Ramírez Acuña.
La censura —que fue eso— fue evidente y torpe. Se hizo más evidente porque rectificaron y pasaron, ese mismo día en la noche, una minicadena sólo con el mensaje de Ruth. Y con la solidaridad de todos los partidos: PAN incluido. ¿Correrán a Raúl Villaseñor, su director?
¿O fue a propósito y el PAN no acaba de confiar en los acuerdos que puede alcanzar con el PRD? ¿Temieron que no cumplieran su palabra y que Ruth le dijera “espurio” al Presidente?
Lo peor es que los perredistas están enojados, con razón. Y ese detalle podría poner en peligro otros acuerdos alcanzados.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 3 de septiembre.

Con lo que la gente del Cepropie no contaba era con que el Canal del Congreso, que dio cátedra de pluralidad ese día, sí sacó el mensaje de la señora Zavaleta y que quienes tuvimos la oportunidad de monitorear la ceremonia por diferentes fuentes nos dimos cuenta perfectamente bien del dato.
Si el Presidente no toma cartas en el asunto en las próximas horas, no ruedan cabezas, no se dan explicaciones o no se piden disculpas, créame que Felipe Calderón va a quedar muy mal parado y los perredistas van a tener toda la razón cuando quieran hablar de complots y mediocracia.
Álvaro Cueva, “El pozo de los deseos reprimidos”, Milenio, 3 de septiembre.

La buena, es que Felipe Calderón avanzó el sábado pasado un buen tramo en la consolidación de su imagen y su investidura presidencial, al pasar de su accidentada y caótica toma de protesta, a la presentación de un primer Informe ordenado, sobrio y, sobre todo, constitucional. La mala, que en su equipo prevalecen tentaciones de censura autoritaria que llevaron a “alguien” en la estructura del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales de la Presidencia (Cepropie), a decidir que los mexicanos no debían ver ni escuchar las razones esgrimidas por la presidenta de la Cámara de Diputados, y del Congreso en pleno, para abandonar la tribuna.
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 3 de septiembre.

Cuando menos, son dos las pifias cometidas por los responsables de la transmisión de mensajes políticos como el discurso de la presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, quien salió del Salón de Plenos de la Cámara de Diputados en protesta por los resultados de la elección presidencial de 2006 antes de que el presidente Felipe Calderón entregara su primer Informe de gobierno. Primero, se negaron a transmitir un programa del PRD dedicado a la “toma de posesión” del autonombrado “presidente legítimo” y rechazaron acatar una orden del Instituto Federal Electoral para sacar al aire el programa. Ahora, los responsables de las transmisiones cortaron la intervención de la diputada perredista y se justificaron diciendo que había un error técnico, y luego que “alguien” tomó la iniciativa de censurar el mensaje sin orden de por medio. El chiste es que la responsabilidad de manchar una jornada que salió casi perfecta para Calderón, fue de la Secretaría de Gobernación, a través de Radio, Televisión y Cinematografía, o de Comunicación Social, a cargo de Maximiliano Cortázar
“Binoculares”, El Gráfico, 3 de septiembre.

La reforma del Estado tendrá que empezar necesariamente con el cese de un funcionario público relacionado con los medios de comunicación.
Ese personaje tendrá que responder por la “equivocación” de cortar la transmisión del mensaje de la presidenta del Congreso, Ruth Zavaleta, en el cual explicaba por qué dejaba su sitio para no recibir el primer Informe de labores del presidente Felipe Calderón.
El mismo “servidor público” debe ser el responsable del “olvido” de no bloquear la transmisión a Veracruz del mensaje dominical del jefe del Ejecutivo, precisamente cuando arrancaban las elecciones en ese estado.
En el primer caso, la “omisión” causó disgusto general, especialmente en las filas del PRD, y obviamente entre sus senadores y diputados. De no entregarse una cabeza para calmar los ánimos, aumentará el riesgo de no lograrse la mayoría necesaria para los cambios constitucionales que implican las tan anunciadas y necesarias reformas electoral y fiscal.
Miguel Ángel Rivera, “Clase Política”, La Jornada, 3 de septiembre.

Pero si de falsedades se trata, va un recuento mínimo, en forma de frases, sobre una de las promesas de Calderón (de la precandidatura panista a Los Pinos): “una premisa fundamental de mi gobierno será la preservación del ejercicio de las libertades; no habrá censura de ningún tipo ni cortapisas para hablar o escribir; rechazo cualquier clase de control sobre los medios de comunicación; no creo en la censura y me parece absurdo que se pretenda silenciar una opinión válida; en mi su gobierno no hay ni habrá espacio para la censura, porque no se acepta que haya ningún tipo de control para ejercer la libertad de expresión; la libertad de pensamiento es garantía del ejercicio democrático; la independencia y la libertad de los medios es indispensable para que la sociedad se fortalezca y sea crítica y participativa; es indispensable la libre manifestación de las ideas; por convicción me opongo a la censura y a cualquier forma de control informativo…”
Bien por las promesas, pero ¿en los hechos? Sencillo: Los Pinos censuró la transmisión en vivo desde el Congreso y sacó del aire el mensaje de la presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, al anunciar que por la cuestionada legitimidad de Calderón abandonaba el salón de plenos para no recibir el primer Informe de gobierno. Otra “indiscutible victoria” del michoacano
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 3 de septiembre.

Calderón exhortaba desde la máxima tribuna a un diálogo constructivo entre poderes mientras, parajodas de la vida, desde Los Pinos se orquestaba la censura con la interrupción de la señal en cadena nacional en el momento del discurso de Ruth Zavaleta recién estrenada presidenta de la Mesa Directiva.
La simulación y el doble discurso del Gymboree y Calderón no son ajenos al PAN, que ha visto en las últimas semanas cómo se tejen vergonzosos acuerdos, arreglones y se adquieren compromisos a espaldas de legisladores y miembros del partido en el poder por la aprobación de algunas reformas.
El divertido pacto entre PAN y PRD para el tránsito sin rijosidades del inquilino de Los Pinos en San Lázaro fue, como de costumbre, violado con la venia de Felipe Calderón al censurar —dejando de lado los colores partidistas— al Poder Leg

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31 Agosto 2007

RUTH ZAVALETA, PRESIDENTA DE LA MESA DIRECTIVA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS.

A partir de jueves 30 de agosto, la perredista Ruth Zavaleta asumió la Presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Un cargo que, por modificaciones a la legislación interna, le corresponde al Partido de la Revolución Democrática. Inevitablemente, el hecho se liga con el Primer Informe de Gobierno del Presidente Calderón, debido a la decisión de buena parte de los perredistas de no reconocer al panista como titular del Ejecutivo. Hemos sistematizado 62 comentarios sobre el tema, organizadas de la siguiente manera:
a) Los primeras diez, un 16.13%, se relacionan con el dilema que para los perredistas representa la situación arriba señalada y el hecho de que un legislador de su partido eventualmente se relacione con Calderón.
b) Seis comentarios, 10.33%, mencionan a los candidatos a ocupar la presidencia de la Mesa Directiva.
c) Doce comentarios, 19.35%, intentan reconstruir la biografía de Zavaleta.
d) Otros 16 comentarios, 25.8%, se refieren a las funciones que tendrá Zavaleta como presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. No obstante, el énfasis de estos comentarios radica en su papel en el marco del Primer Informe Presidencial.
e) Finalmente, 18 comentarios, el 28.39% restante, gira en torno a la relación entre Ruth Zavaleta y su partido, así como a las opiniones de Andrés Manuel López Obrador y sus allegados con respecto a la diputada.

El PRD presidirá la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
El PRD se metió involuntariamente en una encrucijada que le hará trabajar horas extras durante todo el mes de agosto.
Al PRD le tocará presidir la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados a partir del primero de septiembre, fecha en que se instala el periodo ordinario de sesiones y presenta su primer informe de gobierno el presidente Felipe Calderón.
Los perredistas no saben en estos momentos qué hacer con esa papa caliente que representa el que sea un diputado de su partido quien que tenga la obligación de responder el informe del Ejecutivo federal.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 28 de julio.

El presidente de la Mesa Directiva tendría que empezar por ordenar al personal de resguardo de la Cámara de Diputados que impidan el acceso al recinto de San Lázaro al “señor Felipe Calderón”.
Pero si ordena esto se mete en un serio problema legal, porque el artículo 69 de la Constitución obliga al Presidente de la República a presentarse a entregar un informe por escrito.
Impedirle el acceso a Calderón violaría este precepto y haría al presidente de la Mesa Directiva susceptible de enfrentar un juicio político.
Una de las opciones ha sido considerada por algunos diputados de este partido, es permitirle el acceso a Felipe Calderón al recinto, pero que el presidente de la Mesa Directiva dé por terminada la sesión en cuanto terminen las posturas de los partidos políticos, lo que podría hacer sin violar la ley.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 28 de julio.

En el aún incierto panorama de cómo transcurrirá el primer Informe de gobierno de Felipe Calderón, la única certeza hasta ahora parece ser que los mexicanos veremos una imagen inédita en lo que va del sexenio: en la misma mesa, sentados y codo a codo, aparecerán el Presidente y un miembro destacado del PRD que encabezará la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y tendrá a su cargo la respuesta al Informe del mandatario, al que ese partido aún no reconoce cabalmente.
Pero aunque esa fotografía tan esperada puede casi darse por hecho —y al momento de producirse representaría un reconocimiento tácito del perredismo a la Presidencia de Calderón—, lo que no se sabe aún es si el partido de la izquierda decide dar respuesta al Presidente y si lo hace cuál sería el tono del discurso y la actitud de los congresistas amarillos
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 2 de agosto.

El PRD está dividido. Ya resolvió el primer dilema que era si asumía o no la presidencia de la Mesa Directiva y al hacerlo desactivó la tentación del PAN y del PRI de repetir una jugada que ya en el pasado reciente le había sido aplicada a los perredistas, de escamotearles, mediante “acuerdos parlamentarios”, el derecho a encabezar la presidencia de las Cámaras, tanto de Diputados como del Senado.
Las reformas a la Ley Orgánica del Congreso General aprobadas el pasado 13 de septiembre de 2006 le dieron al PRD el sustento legal para frenar el albazo que sí pensaron el PAN y el PRI. El artículo 17 de esa ley establece que la presidencia de la Mesa Directiva se repartirá entre los grupos parlamentarios de manera decreciente, por lo que no hay duda de que le corresponde a la bancada perredista esa responsabilidad a partir del 1 de septiembre.
Sin embargo, en el mismo artículo se establece que si en la sesión previa (a la de Congreso General) no hay acuerdos entre las bancadas, se podría extender el periodo de la Mesa Directiva actual por varios días hasta que haya acuerdo
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 2 de agosto.

A partir de septiembre, corresponde al PRD encabezar la mesa directiva en San Lázaro, por lo cual sus bancadas en el Senado y la Cámara de Diputados se ven en la disyuntiva de cumplir con lo que marca la ley del Congreso, o bien dejarla de lado y repudiar, como lo proponen los seguidores más radicales de López Obrador, la presencia de Felipe Calderón en el recinto legislativo.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de Poder”, El Financiero, 9 de agosto.

En San Lázaro hay una bronca en puerta. La panista María Elena Álvarez de Vicencio, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, autorizó ya a la PFP —cuando aún faltan 20 días para el Primer Informe de Calderón— asumir el control del Palacio Legislativo.
El problema es que Álvarez será presidenta hasta finales de agosto y los perredistas asumen el cargo en el primer minuto de septiembre. El coordinador de la fracción del sol azteca, Javier González Garza, ya adelanto que el PRD desactivará las medidas excesivas de seguridad
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 11 de agosto.

Que es falsa la versión de que panistas y priistas se confabularán para impedir que un perredista presida la mesa directiva de la Cámara de Diputados a partir del próximo 1 de septiembre, como han dicho algunos militantes del propio PRD.
Por ley, el 30 de agosto se tiene que elegir a dicho presidente, y la posición debe recaer esta vez en un diputado de la segunda mayoría: la del PRD.
“Trascendió”, Milenio, 13 de agosto.

Pero la decisión de asumir la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, y por 24 horas la presidencia toda del Congreso el 1 de septiembre, hará imposible que el PRD se siga moviendo, al mismo tiempo, en la vía institucional y en el radicalismo deslegitimador.
Porque en el momento en el que un miembro de ese partido asuma la representación del Poder Legislativo, no sólo tendrá que aparecer junto al presidente Felipe Calderón en la tribuna de San Lázaro el día del Informe; además, al representar a todos los partidos que integran la Cámara de Diputados, ese perredista tendría a su cargo el diálogo y la relación institucional entre poderes, con los que tendría que mantener contacto y comunicación, incluido el Poder Ejecutivo.
Eso hace que la definición sea de fondo, más allá de si se contesta o no el Informe de Calderón, de si los diputados y senadores perredistas lo boicotean o si le dan la espalda y se salen del recinto. Esa sería una simple dramatización, un momento de histrionismo político que ni siquiera sorprendería a los mexicanos
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 13 de agosto.

Es decir, por un lado, el PRD será responsable de conducir la sesión del 1 de septiembre en el Congreso, pero por el otro, deberá impedir que un grupo de legisladores de sus bancadas de diputados y senadores sean obstáculo para que el Presidente entregue su Informe en la misma sesión. Una contradicción entre la negativa del PRD a la seguridad extrema en el recinto del Congreso, y la necesidad de que el mismo PRD llame a la seguridad pública, para impedir que sus legisladores y militantes se movilicen para obstaculizar que el Presidente cumpla con el mandato constitucional. Más todavía, en su carácter de autoridad del Congreso, en la sesión del 1 de septiembre, el PRD deberá reconocer la legitimidad del presidente Calderón, cuanto el jefe del Ejecutivo haga entrega del Informe por escrito
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 15 de agosto.

La situación se complica aún más ante el inminente arribo del PRD a la presidencia de la Mesa Directiva en San Lázaro, con lo que se convierte en el encargado de la conducción de la ceremonia de apertura de sesiones del Congreso, y de dar respuesta al informe presidencial, además de ser responsable de garantizar el orden en el recinto y la seguridad del Presidente y de todos los asistentes. La negativa a negociar cualquier formato que implique recibir a Calderón en el recinto parlamentario es consistente e indispensable para sostener la línea dura de cero relación con el Presidente “espurio”, pero pone nuevamente en apuros a las corrientes moderadas presentes en el Congreso y evidencia la contradicción de sus argumentos y posturas frente al rápido acuerdo alcanzado en la Asamblea del Distrito Federal sobre la modificación del próximo informe de labores del Jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard.
Verónica Ortiz Ortega, Crónica, 18 de agosto.

Los candidatos.
Los perredistas traen una fortísima grilla por una posición que resulta francamente jugosa para ellos: la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados a partir del 1 de septiembre y cuyo legislador sería el encargado de responder el primer informe de gobierno del presidente Felipe Calderón. El coordinador del PRD en San Lázaro, Javier González Garza, hizo un destape de escopeta: la vicepresidenta de la Cámara, Ruth Zavaleta, Juan N. Guerra, Raymundo Cárdenas, Tonatiuh Bravo, presidente de la Comisión de Educación, y el vicecoordinador Javier Calzada. Nos dicen que en la fracción no descartan que el “borregazo” lo haya soltado El Güero González Garza para meterle “ruido” a doña Ruth. Esto va a la par con las declaraciones del coordinador del PRD en el Senado, Carlos Navarrete, sobre algunas “sorpresas” para el informe del mandatario
“Bajo Reserva”, El Universal, 30 de julio.

De definirse ahí que habrá respuesta a Calderón, la decisión de quién la daría se tendría que tomar al interior de la bancada en San Lázaro. Y ahí Javier González Garza tiene cinco candidatos: Ruth Zavaleta, Raymundo Cárdenas, Juan Guerra, Tonatiúh Bravo y Javier Calzada
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 2 de agosto.

Y será el jueves o viernes, en Michoacán, cuando el grupo parlamentario del PRD decida quién respondería el Primer Informe presidencial.
¿Acaso Ruth Zavaleta, cercana a René Arce, se convertirá en la octava mujer y la primera de oposición en responder un informe, siendo la vicepresidenta actual de la Cámara? ¿Será que cederán a Raymundo Cárdenas la oportunidad de ser quien lo responda? Ayer, el zacatecano recibió el apoyo de Porfirio Muñoz Ledo; dice que tiene más méritos
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 20 de agosto.

Escogieron Michoacán para definir una postura radical sobre las iniciativas y reformas que propuso Felipe Calderón en materia hacendaria y para elegir presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, cuya pelea se da entre Ruth Zavaleta y Raymundo Cárdenas. Nos dicen que les darán la presidencia cameral de los diputados federales, a pesar de que los perredistas se niegan a cumplir sus compromisos. Y así con radicalismos apoyan a Godoy Rangel, quien hasta el momento va en la punta.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 24 de agosto.

De donde pueden salir chispas es de la reunión de diputados. Nos cuentan que en el interior hay una corriente que empezó a sondear si debe ratificarse o no al coordinador Javier González Garza, El Güero. Y el otro tema versa sobre quién debe presidir la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados a partir del primero de septiembre. Los candidatos que están en la recta final son Ruth Zavaleta y Raymundo Cárdenas
“Bajo reserva”, El Universal, 24 de agosto.

Desde hace 10 años, que esa responsabilidad correspondió a Porfirio Muñoz Ledo, no había sido posible que un legislador perredista encabezara la Cámara en la apertura de sesiones. No obstante que, siendo tercera y aun segunda fuerza en San Lázaro en las cuatro últimas legislaturas, le corresponde un trato igual al que se dispensan entre sí las bancadas del PRI y del PAN, no lo ha recibido, pues permaneció hasta ahora firme la decisión de no permitir que un miembro de ese partido encabezara la sesión en que se recibe el Informe presidencial. El año pasado una reforma a la Ley Orgánica del Congreso, confeccionada a la medida de las necesidades del PAN y el PRI abrió, sin embargo, la puerta para que la Mesa Directiva sea presidida durante el próximo año legislativo por quien hasta ahora fue vicepresidenta y compartió ese papel con la diputada María Elena Álvarez, que pasó a presidir con motivo de la licencia al ahora embajador en España, Jorge Zermeño.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 26 de agosto.

Ruth Zavaleta.
Zavaleta es en apariencia la candidata más fuerte por su pertenencia a Nueva Izquierda. Esa corriente tiene en su haber a unos 44 legisladores, y si bien no son la mayoría dentro del grupo, sumados al Movimiento por la Democracia, que encabeza el propio González Garza, tienen la fuerza suficiente para imponer la decisión a los 126 diputados perredistas. Si Los Chuchos hacen valer su mayoría en el Congreso Nacional, en la presidencia de la Mesa estaría Ruth Zavaleta o Tonatiúh Bravo Padilla.
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 2 de agosto.

Los perredistas penan entre ilegitimidades combatibles y nuevos acomodos de izquierda bonita y, ¡obviamente!, bien portada. En San Lázaro, Ruth Zavaleta, miembro de la corriente de los chuchos, prepara nuevo show, ahora para ocupar la presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados y hacerle un protegido hueco al lic. F.C. en caso de que decida dar personalmente su informe de labores castrenses (como el día de la toma de posesión calderónica, cuando, con mansedumbre, la diputada Zavaleta dejó a Manlio Fabio Beltrones el lugar que ella había "defendido" durante tres días, con lo cual la amable novazurda permitió que la ceremonia oficial pudiese cumplirse)
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 3 de agosto.

Muy interesante resulta la designación de Ruth Zavaleta Salgado como presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Pues no hace mucho, el propio Andrés Manuel López Obrador expresó de manera abierta su oposición en el PRD para que en la guerrerense recayera la responsabilidad. A pesar del rechazo del ex candidato presidencial, Zavaleta aseguró que seguirá siendo fiel al tabasqueño, mientras sea el líder de la izquierda mexicana. ¿No será una cachetada con guante blanco? Habrá que ver qué pasa en los próximos días
“Bajo reserva”, El Universal, 26 de agosto.

Ruth Zavaleta cumple mañana 41 años de edad, y a partir del sábado próximo encabezará la Cámara de Diputados y, en esa oportunidad, el Congreso de la Unión. Nacida en Tepecoacuilco, Guerrero, es socióloga graduada en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la UNAM. Miembro del Partido de la Revolución Democrática desde su fundación, ha sido integrante de su dirección capitalina, diputada local de 2000 a 2003, jefa delegacional en Venustiano Carranza de 2003 a 2006. Desde el 1o. de septiembre del año pasado ha sido vicepresidenta de la Mesa Directiva de su Cámara, que ahora encabezará, tan pronto la elija el pleno. Por lo pronto, Nueva Izquierda (NI), la corriente perredista a la que pertenece la hizo salir adelante el viernes pasado como candidata a aquel cargo. Contó para ello con el apoyo de Alternativa Democrática Nacional, corriente con la que ya se había aliado para ganar la mayoría de delegados al décimo congreso que terminó hace una semana.
Al parecer, y comprobarlo será una sorpresa, contó asimismo con el apoyo de Izquierda Democrática Nacional (IDN), la corriente fundada por René Bejarano y Dolores Padierna, y que ella dirige desde que su esposo tuvo que abandonar el partido. Hasta la clausura del congreso, no había dentro de ese partido posiciones tan manifiestamente encontradas, inquinas tan furiosamente expresadas como las que cruzaban entre sí NI e IDN. De pronto, parece que depusieron sus querellas y fueron juntas para apoyar a la diputada Zavaleta.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 26 de agosto.

Ahora un poco de historia de quién es Ruth Zavaleta y cómo podría pasar a la historia.
Es sicóloga de profesión, milita en el PRD desde 1989. Fue secretaria de Desarrollo Social y secretaria de Finanzas en el primer gobierno perredista del DF, con Cuauhtémoc Cárdenas.
En 2003, fue electa jefa delegacional en Venustiano Carranza. De 2000 a 2006 fue consejera nacional del PRD. Pertenece a Nueva Izquierda, es decir, a la corriente de Los Chuchos.
Ahora, si Zavaleta responde el informe, será la octava mujer en encabezar una ceremonia de este tipo
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 27 de agosto.

Leída de izquierda a derecha, la hoja política de Ruth Zavaleta es punto menos que impecable. Fundadora del Frente Democrático Nacional y el PRD, pisó la cárcel defendiendo un movimiento social, no se le conocen “desviaciones” y cuando estuvo al frente de la delegación Venustiano Carranza, Andrés Manuel López Obrador la consideró la mejor delegada del Distrito Federal. Además tiene fama de valiente y de honrar su palabra. ¿A cuento de qué viene la versión de que su llegada a la presidencia de la Cámara de Diputados es un triunfo del ala pusilánime del PRD urgida de sacar una bandera blanca ante Felipe Calderón?
Poco será, por lo demás, lo que ella pueda hacer en su debut el 1 de septiembre. La decisión de darle la espalda a Calderón o tirarle huevos podridos no será suya, sino de los coordinadores Carlos Navarrete y Javier González Garza, quizá del presidente del partido Leonel Cota y, esencialmente, de López Obrador.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, Milenio, 27 de agosto.

Finalmente, la perredista Ruth Zavaleta logró el respaldo de los perredistas para encabezar la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y esta mujer de quien se dice tiene gran cercanía con René Bejarano se ha comprometido a conducir con responsabilidad los trabajos del primer día, del periodo ordinario de sesiones, pero quiere que el presidente Calderón sólo entregue su informe de gobierno y no dé ningún discurso.
Zavaleta es una aguerrida militante de Nueva Izquierda, ex jefa delegacional en Venustiano Carranza, ex diputada en la Asamblea Legislativa del D F. Será la segunda militante perredista que encabece a los legisladores, pues antes lo hizo Porfirio Muñoz Ledo en 1997, cuando se dio la primera crisis legislativa
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 27 de agosto.

Ruth Zavaleta, cosa sabida ya desde hacía tiempo, presidirá la sesión de apertura de las sesiones del Congreso y recibirá el informe de Felipe Calderón. Al menos eso es lo sabido hasta el día de hoy. Y ya ha expresado su diagnóstico político con una simpleza cuyo enunciado simple ya venía siendo una necesidad nacional.
“El que salió electo Presidente constitucional, pues obviamente es el Presidente constitucional; realmente no le veo el problema”.
Con estas pocas y obvias palabras Ruth Zavaleta le ha dado a su partido la fórmula para curar la esquizofrenia de percibir dos realidades. La vigente en los hechos y las leyes y la existente en la cabeza de quien si se suelta del aire celestial se cae. Y ese es el verdadero “Señor de los cielos”, don Andrés López quien vive en una realidad por encima de las nubes.
Lo notable en el caso de la señora Zavaleta es la coincidencia de su postura con la oferta-compromiso (como dicen de las cartas mercantiles) de Carlos Navarrete quien anuncia un comportamiento de su bancada a la altura de su real representatividad.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 27 de agosto.

Cual si hubiese sido un movimiento convenido, producto de un libreto más amplio, el primero de diciembre de 2006 la perredista Ruth Zavaleta cedió su muy defendido sitio en la mesa directiva de la Cámara de Diputados al senador priísta Manlio Fabio Beltrones, quien al menos en las tomas televisivas del acto pareció indicar a la legisladora, con un gesto, el momento en que debía hacerse a un lado para que él se colocara en el lugar que le había sido resguardado y así fuese posible dar curso a la ceremonia en que Felipe Calderón emergió de sótanos y pasadizos sin lustre para cumplir frente a las cámaras de televisión con un nervioso acto de ilusionismo que formalmente le permitió declararse Presidente de México
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 27 de agosto.

Por cierto que Manlio Fabio Beltrones le reconoce a la próxima presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, que es “una legisladora que siempre ha actuado con responsabilidad y gran profesionalismo, no nada más hoy en la Cámara de Diputados, sino en algunas otras posiciones de muy buen nivel, de carácter administrativo, que ha tenido en el pasado”.
Su presencia va a dignificar a la Cámara de Diputados. Por otra parte Beltrones dice que Felipe Calderón podrá entregar su informe por escrito “en cualquier espacio físico del recinto de San Lázaro, y con ello cumplirá con lo que establece la Constitución. Pero el panista Héctor Larios se niega a que el Ejecutivo sea humillado y tiene razón.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 28 de agosto.

Cualquiera que conozca un poco al PRD, a sus corrientes internas, la historia del partido, estará de acuerdo en que la hoy diputada federal Ruth Zavaleta está muy lejos de ser una mujer política, luchadora social y dirigente que se pliegue a concesiones, al poder por el poder, a la línea de los caudillos o al “¡Sí, señor, lo que usted diga!”.
No lo hizo, en su momento, con Cuauhtémoc Cárdenas; tampoco con Heberto Castillo ni con Rosario Robles, y menos con Andrés Manuel López Obrador. Frente a todos ellos —y a muchos otros del PRD—, puso siempre por delante el intercambio de ideas, de posiciones y, sobre todo, la razón y los principios por sobre la línea y el vulgar culto a la personalidad. Por eso, en torno a su carrera política menudearon los malquerientes que la señalaron como “poco confiable”, por cometer “el pecado” de pensar y actuar con cabeza propia
Junto con un puñado de luchadores sociales identificados justamente con la “izquierda social” —y mucho antes de acercarse al grupo de Los Chuchos—, la señora Zavaleta privilegiaba el diálogo, la negociación, el acuerdo político y la vida institucional como los caminos que tarde o temprano desembocarían en las transformaciones que propone la izquierda mexicana. Por eso, al nacimiento del PRD, junto con Heberto Castillo —desde la dirigencia en el DF— impulsó el diálogo nada menos que con el entonces regente Manuel Camacho, quien para no pocos perredistas de la época era visto como lo más cercano al diablo
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 28 de agosto.

La virtual nueva presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, organizó tremendo ágape con motivo de su cumpleaños. Entre legisladores perredistas y dirigentes de la corriente Nueva Izquierda, disfrutó de las canciones del mariachi, del tequila y el mezcal. Por supuesto, sus compañeros de la izquierda llevaron buenos regalos, desde perfumes de marca hasta ropa de una tienda española. Nos comentan que ella disfrutó de la fiesta y poco le importó el denuesto contra su persona, por su condición de mujer, que hizo hace algunos días el ex candidato Andrés Manuel López Obrador
“Bajo reserva”, El Universal, 29 de agosto.

Las funciones de Zavaleta como Presidenta de la Mesa Directiva.
El PRD asumirá la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados el primero de septiembre y al perredista que ostente el cargo le correspondería hacer tal invitación al actual Presidente de la República.
La presidencia de la Mesa Directiva recaerá en la diputada perredista Ruth Zavaleta, la misma que el primero de diciembre, durante la toma de protesta de Felipe Calderón, se levantó del lugar privilegiado que tenía en la tribuna, lo que representó la capitulación de su partido.
A Ruth Zavaleta le corresponde nombrar las comisiones de cortesía que tradicionalmente se integran o se integraban para acompañar al Presidente de la República de la residencia oficial de Los Pinos a la puerta de San Lázaro y de este punto al salón de plenos.
Lo más seguro es que esta vez no haya tales comisiones de cortesía y que Ruth Zavaleta se limite a conducir la sesión de Congreso General y quizá ni siquiera mencione la presencia de Felipe Calderón ni la entrega del informe.
Si las negociaciones prosperan, esa sería una de las salidas menos costosas para todos, aunque el jefe del Ejecutivo de todos modos le sacaría algún provecho.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 18 de agosto.

Ayer se quedó confirmado lo que ya todo mundo sabía.
Que Ruth Zavaleta será la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
La legisladora del PRD se sacó la rifa del tigre.
Si cede ante las presiones de los obradoristas de su partido, tendrá que ordenar el retiro de la fuerza pública y del Estado Mayor de los alrededores del Palacio Legislativo de San Lázaro y asumir los riesgos de esa decisión.
Y si deciden permitir que Felipe Calderón use la tribuna para leer un mensaje, tendrá que llamar al orden a quienes lo interpelen... que serán de su propio partido.
La actual presidenta de la Mesa, la panista María Elena Álvarez, ya giró invitaciones para la ceremonia del informe.
¿La perredista Ruth Zavaleta desconocerá esas invitaciones e impedirá la entrada a sus portadores?
Más que Mesa Directiva, parece una papa caliente.
Pepe Grillo, Crónica, 25 de agosto.

Que en plenas confusiones por la conducta que asumirán los legisladores del PRD el 1 de septiembre, Ruth Zavaleta incluyó como primer punto de su programa de trabajo como precandidata a la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados el respeto irrestricto al artículo 20 de la Ley Orgánica del Congreso.
Ese artículo establece en el inciso a, “asegurar el adecuado desarrollo de las sesiones del pleno de la Cámara”. En el f, “determinar las sanciones con relación a las conductas que atenten contra la disciplina parlamentaria”. Y en el g, “designar las comisiones de cortesía que resulten pertinentes para cumplir con el ceremonial”. ¿Podrá ahora la recién electa diputada Zavaleta meter en cintura a los pares de su partido para cumplir siquiera una partecita del artículo 20?
“Trascendió”, Milenio, 25 de agosto.

Lo que está descartado es la posibilidad de diálogo entre poderes en San Lázaro ese 1 de septiembre, pero es casi un hecho que el presidente Calderón llegará al pleno, acaso suba a la Mesa Directiva para hacer entrega del Informe, y hasta es posible que de manera breve tome la palabra y envíe un mensaje al “Honorable Congreso de la Unión”. Ni el PAN ni el PRI, y menos el PRD tomarán la tribuna por consigna —lo que no anula la posibilidad de que algún legislador locuaz lo haga—, a pesar de que la Mesa Directiva de la sesión del Congreso General estará presidida por la diputada del PRD, Ruth Zavaleta
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, 26 de agosto.

Ruth Zavaleta, lista para ocupar la presidencia de la Cámara baja, marcó su distancia con Calderón: nada de aparecer juntos en actos protocolarios. Esa línea le tiró su partido. Bueno... AMLO. El caso es que pintó esa raya como su lema mientras el PRD tenga bajo su control San Lázaro. Lo que tiene muertos de risa a priistas y panistas es que hoy mismo deciden si le vuelven a mayoritear el liderazgo del Congreso y la distancia se la pone ella solita, porque podría no llegar a la mesa principal, al menos para el Primer Informe de Gobierno
“Frentes Políticos”, Excélsior, 26 de agosto.

La elección de Zavaleta eliminará el riesgo de que se reproduzca la batahola que impidió a Vicente Fox leer su último Informe ante el Congreso, porque ahora la responsabilidad de mantener el orden tocará a quienes fueron factor eficaz para que Fox no llegara a la tribuna y por lo tanto no podrán repetir esa acción. Concuerda con esa situación el anuncio hecho el viernes por Leonel Cota, el líder nacional perredista, quien descartó que su bancada se comporte con violencia el sábado próximo. Para que en efecto no la haya, si ese aviso es compartido por toda la fracción del PRD, es preciso que la del PAN abandone los aprestos para tomar la tribuna para asegurar así la lectura del I Informe de Calderón o al menos de un breve mensaje.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 26 de agosto.

Si el PAN y el PRI cumplen su palabra, rechazarán recurrir a un artículo de la Ley Orgánica del Congreso para prolongar la Mesa Directiva en manos del albiazul hasta el 5 de septiembre, a fin de impedir que el PRD tenga el control cuando se abra el periodo de sesiones y el Presidente debe dar su Informe. Se verá si dejan libre el paso a Ruth Zavaleta rumbo al liderazgo del Congreso el próximo sábado
“Frentes Políticos”, Excélsior, 27 de agosto.

Ruth Zavaleta afirmó algo de notable importancia, en contraste con aquellas declaraciones de hace unas semanas según las cuales la seguridad era parte del repudio.
“Voy a garantizar la seguridad del titular (no del usurpador, conste) del Ejecutivo Federal”,
Y la seguridad, como todos sabemos, se garantiza solamente con los cuerpos para ello dedicados, contratados, entrenados y disponibles. En este caso, el Estado Mayor Presidencial.
De pronto Don Andrés se desmorona como las laderas cerriles en la serranía negra de Puebla. Y cuando eso pasa, el lodazal siempre se lleva a alguien.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 27 de agosto.

Será la diputada Ruth Zavaleta quien presida la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, y por lo tanto, quien debería responder el Primer Informe del presidente Felipe Calderón.
Pero todo depende de dos pequeñas cosas:
Primero, el PAN deja la presidencia —de la Cámara, claro— antes del 1 de septiembre y no hasta el día 5, en caso de no haber un acuerdo entre las fracciones parlamentarias. Según Carlos Navarrete, coordinador de los senadores perredistas, será mañana o el próximo miércoles —típico, todo a la mera hora— cuando se podría alcanzar un acuerdo con las demás fracciones parlamentarias, de cómo hacer la ceremonia del Informe Presidencial
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 27 de agosto.

¿Sabe cuáles son los dos ingredientes que considera Navarrete para alcanzar el consenso? —Sustento legal y talento político.
Mmmm.
El otro aspecto es si Ruth Zavaleta —quien hoy cumple 41 años— quiere.
¿Por qué?
Lo declaró ayer en entrevista con EL UNIVERSAL: que nada la obliga a responder el Informe: —Porque no lo marca la ley.
Por lo pronto, ya dijo que no acompañará al Presidente a todos los eventos, como la ceremonia del Grito de Independencia y el desfile militar, porque tampoco lo estipula la ley. Eso sí, que se podría nombrar como su representante a alguno de los vicepresidentes de la mesa directiva.
Sobre el dispositivo de seguridad en San Lázaro, ya dijo que no habrá un búnker. Aunque hay que recordar que desde hace días el PAN ya solicitó la presencia de elementos policiacos.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 27 de agosto.

El PRD ha terminado designando a Ruth Zavaleta como presidenta de la Mesa Directiva en San Lázaro para el periodo ordinario que comienza el primero de septiembre. Es una señal que puede resultar interesante. Zavaleta, además de ser una militante con experiencia política y legislativa, concitó la ira de los sectores más duros del lopezobradorismo el primero de diciembre pasado, porque era la perredista que había quedado más cerca de Felipe Calderón cuando éste ingreso al Salón de Sesiones, para rendir protesta. Al lugar que ocupaba Zavaleta llegó Manlio Fabio Beltrones, quien le pidió que le dejara el mismo: para algunos hooligans de su partido, Zavaleta tendría que haber armado, por lo menos, un escándalo. No lo hizo y simplemente dejó el lugar con discreción (en realidad no podía ni debía hacer algo diferente) y ello le granjeó críticas e incluso la oposición de López Obrador a que ella presidiera la Cámara de Diputados
Jorge Fernández Menéndez, “Razones”, Excélsior, 27 de agosto.

A un año político de distancia (que no cronológico), la diputada Zavaleta se alista para ser una especie de niña héroe ejemplar, al coadyuvar de manera abierta, y en mejor posición, a otra maniobra de prestidigitación felipista. Designada por sus compañeros de grupo, los chuchos, para presidir la mesa directiva de San Lázaro a partir del próximo primero (conforme a los acuerdos entre legisladores, que otorgan dicha presidencia cada año a uno de los tres principales partidos, tocándole a partir del mes venidero al PRD, dominado aritméticamente por la corriente Nueva Izquierda), Ruth ha adelantado que dará a Calderón el trato de “ciudadano”, que lo recibirá conforme al protocolo en San Lázaro, que lo acompañará en las ceremonias en que sea obligatorio hacerlo y que le garantizará el próximo primero una estancia protegida. Ruth (que en las historias bíblicas fue una mujer extranjera, originaria de Moab, que se casó con un judío y le fue fiel y lo honró) dijo no tener reservas para llamar “presidente constitucional” a Calderón: “…realmente no le veo el problema: el que salió electo presidente constitucional, pues obviamente es el presidente constitucional”.
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 27 de agosto.

A Ruth le tocará encender y apagar un semáforo que nadie respeta desde hace 19 años, amarrar el protocolo con alfileres y llamar a la siguiente sesión en San Lázaro, donde su papel comenzará a ser muy significativo. ¿Cómo va a reaccionar cuando sus compañeros tomen la tribuna y traten de reventar las sesiones porque la mayoría PAN-PRI saca adelante una reforma hacendaria que no les guste, o una electoral; no se diga de los cambios en Pemex?
“Tengo confianza”, ha expresado esta socióloga de 41 años, de quien ahora reniega López Obrador porque es de las que piensa que el griterío sin ton ni son le cuesta muchos votos y adiciones al PRD. Y porque no está dispuesta a seguir a ciegas la orden del caudillo: oponerse a todo y votar siempre en contra.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, Milenio, 27 de agosto.

A Ruth Zavaleta del PRD le tocará ser presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados este 1o. de septiembre. Presidirá, por lo tanto, la sesión conjunta del Congreso de la Unión en esa fecha. A ella le tocará hacer guardar la ley en la sesión solemne de inicio del periodo ordinario de sesiones. Ella dice que quiere rescatar la imagen tan deteriorada de los legisladores, pero al mismo tiempo afirma que no reconoce la legitimidad del presidente Calderón. Afirma que no responderá el Informe del Presidente porque "no lo marca la ley". Quizá no haya leído el artículo séptimo de la Ley Orgánica del Congreso. Pero si aún después de conocerlo insiste en desacatarlo, mejor sería que renuncie a su cargo.
Sergio Sarmiento, “Jaque Mate”, Reforma, 27 de agosto.

Pero quizá lo más importante en el caso de la señora Zavaleta es que a nadie debiera sorprender que asuma su responsabilidad a secas, la de presidir el Congreso en el acto inaugural del segundo periodo de sesiones, y que diga que, en tanto diputada federal, reconocerá a Felipe Calderón como el Presidente constitucional. Legalmente Felipe Calderón es el Presidente de todos los mexicanos, y en ese terreno, el institucional, actuará la señora Zavaleta, sin detrimento a su convicción personal de que le robaron la elección a su partido y a su candidato.
Sin miedo al “¿qué dirán?”, al regaño del “legítimo”, al linchamiento mediático y de los fieles del “mesías”, la señora Zavaleta se fajó las enaguas y ofreció una lección de independencia, sensatez, doctrina de izquierda y, paradojas de la política, en sus manos estarán no sólo la imagen y la recuperación de una porción de la confianza en instituciones como el Congreso, y la recuperación de la imagen y la confianza en la izquierda que dice representar el PRD
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 28 de agosto.

A Ruth Zavaleta, literalmente le hicieron el feo los operadores del conservador partido en el poder, pese a que ella y la corriente Nueva Izquierda que representa, ofrecieron la salida menos abrupta para resolver el entuerto del 1 de septiembre.
Hace exactamente diez meses, también la corriente de Nueva Izquierda del PRD le presentó a Calderón distintas opciones para que éste pudiera protestar como nuevo presidente sin que constituyera una afrenta para el adolorido perredismo. Pero los panistas optaron por tomar la tribuna, levantar a empujones una muralla humana y entre resoplidos y sudores hacer cumplir la Constitución.
Jesús Sánchez, “Recuento Político”, El Financiero, 30 de agosto.

Zavaleta y su partido
Que Andrés Manuel López Obrador le aplicó la ley del hielo a Ruth Zavaleta, la perredista que el viernes asumirá la presidencia de la Cámara de Diputados.
Zavaleta le pidió una cita para preguntarle por qué había dicho que ella no debería ocupar ese cargo.
Pero López Obrador nada más no la quiso recibir.
¿Pensará el tabasqueño que la ex delegada de Venustiano Carranza, a la que alguna vez tanto elogió, es hoy también un peligro para México?
“Trascendió”, Milenio, 27 de agosto.

Zavaleta, designada inicialmente para presidir el Congreso, busca deslindarse de este posicionamiento radical de los lopezobradoristas y señala que la palabra "espurio" no está en su vocabulario.
En los agitados días anteriores a la toma de posesión de Calderón, el 1 de diciembre del año pasado, Zavaleta fue una de las perredistas que tomaron la tribuna de la Cámara de Diputados y ahí permaneció hasta minutos antes de que los panistas, apoyados por elementos del Estado Mayor Presidencial, se las arreglaron -a empujones- para que el michoacano pudiera jurar como presidente de la nación.
En esa ocasión, diputados y senadores priistas, argumentando una "conducta institucional", colaboraron de manera importante para que se llevara a cabo la ceremonia de toma de posesión en el recinto del Congreso, con la tribuna tomada de un lado por los lopezobradoristas y por el otro por legisladores de Acción Nacional.
Ahora la situación es distinta, y tratándose de un acto en mucho protocolario, no parecen dispuestos a repetir su actuación del 1 de diciembre de 2006, sino, más bien, inclinarse por el "entregas y te vas" que se inauguró con Vicente Fox.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de Poder”, El Financiero, 27 de agosto.

Luego de que sus compañeros diputados la eligieron para presidir la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta pronunció las frases que servirán para lincharla públicamente, algo a lo que se abocó la actriz Jesusa Rodríguez desde el Hemiciclo a Juárez. “Reconoceré al presidente” o “le llamaré presidente constitucional”, refiriéndose a Felipe Calderón, dijo la ex delegada en Venustiano Carranza. De inmediato comenzaron los calificativos de las facciones opuestas a Nueva Izquierda, como los bejaranistas de Izquierda Democrática
“Binoculares”, El Gráfico, 27 de agosto.

(Tres días después de la cesión pública, periodistas preguntaron al coordinador de esa bancada, Javier González Garza –según la “entrevista 1308” de la página electrónica del PRD en San Lázaro–, si habría “alguna revisión de la actuación de los diputados del PRD el primero de diciembre. Ruth Zavaleta, por ejemplo, cedió su lugar arriba”, a lo que el ex compañero de grupo de Rosario Robles respondió: “Yo le di instrucciones a Ruth Zavaleta. Específicamente, me planteó un asunto que podía pasar, que de pronto iban a llegar los funcionarios estos. Entonces, me decía Ruth Zavaleta que cuál era la acción a tomar. Le dije: ‘momento’. Textualmente, creo que le dije: ‘tú no eres niña héroe’. Con esto quiero decir que nadie está obligado a lo imposible. No podíamos exponer a nadie. Había un ambiente absolutamente tenso, y lo que ustedes vieron fue un comportamiento ejemplar de Ruth Zavaleta”.)
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 27 de agosto.

Colocar a una extranjera partidista en la cúpula de San Lázaro para que demuestre ser fiel a las instituciones es una coronación de la estrategia de acercamientos subterráneos que ha tenido la corriente de los chuchos con el calderonismo para encontrar la manera de legitimar “en los hechos” al michoacano impugnado. A cambio, los Jesuses dialogantes, modernos y muy aplaudidos en los medios calderonistas por ser tan bien portados, podrán tomar tajadas nutritivas del gran pastel de poder que constituiría una presunta reforma de Estado que –otro guiño instructivo de Beltrones– impulsa en lo general el coordinador de los senadores priístas y que sería impulsada retributivamente por el panismo-calderonismo
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 27 de agosto.

Izquierdista, fundadora del PRD, ahora los fans del legítimo repudian a Ruth Zavaleta.
La campañita es para amedrentarla y que le haga el feo al Presidente.
Les enfurece que Ruth diga que no tendrá inconveniente en llamar Presidente Constitucional a Calderón, porque lo es.
Y claro, eso no les gusta a los que creen que no reconociéndolo, van a borrar la derrota del 2 de julio.
Pepe Grillo, Crónica, 28 de agosto.

Noroña retó:
Si Ruth reconoce a Calderón, me retiro de la política.
Y dividió opiniones:
La mitad pide que Ruth cumpla, para que Noroña desaparezca.
La otra mitad dice: ¿Retirarse de la política… acaso es política tirarse al paso de la comitiva de Zedillo, intentar asaltar el Palacio, gritonear frente a Los Pinos?
No, es un peleador callejero que cree que su camino es legítimo.
Pepe Grillo, Crónica, 28 de agosto.

Esta posición contrasta con ese personaje con actitudes porriles llamado Gerardo Fernández Noroña, quien afirma que es lamentable que Zavaleta haya declarado que reconoce a Felipe Calderón como Presidente Constitucional. La diputada asume esa posición porque busca un miserable “huesito”.
Y en la misma línea, nos hicieron llegar la “Carta a la opinión pública del “presidente legítimo”, López Obrador y de ser cierto la mitad de lo que sostiene sobre la economía nacional, el país no tendría viabilidad ni salida. Para el tabasqueño México está al borde del despeñadero, cuando menos en materia económica. Todo está mal en el país, menos mal que no ganó la Presidencia de la República.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 28 de agosto.

La falla de López Obrador y sus estrategas es no darse cuenta de que están siendo utilizados. Ellos mismos le hacen el trabajo sucio al régimen, que ni siquiera se tiene que manchar las manos. Entre ellos se atacan como fieras. La ofensiva emprendida por Gerardo Fernández Noroña en contra de la diputada Ruth Zavaleta, por su intención de responder el informe en su calidad de titular de la Mesa Directiva de la Cámara baja es grotesca. Parece que repiten un guión escrito por Dick Morris, que podría cobrarles derechos de autor.
Juan Manuel Asai, “Códice”, Crónica, 28 de agosto.

La diputada perredista Ruth Zavaleta comenzará a cobrar caro las expresiones del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, vertidas contra esta mujer en una reunión con los coordinadores parlamentarios del PRD. Usó un apelativo que no podemos repetir en este espacio, para descalificarla por su interés en presidir la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, nos cuentan. El primer bofetón contra el tabasqueño fue que ella reconoce a Felipe Calderón como Presidente constitucional, aunque no legítimo. Falta ver la reacción de las mujeres del PRD en cuanto se enteren de ese breve diálogo de López Obrador con los coordinadores parlamentarios Javier González Garza y Carlos Navarrete. Y la plática tuvo algunos testigos, nos explican. Desde luego, habrá la excusa de una nueva conjura para dañar a don Andrés Manuel. ¿Y el respeto a las mujeres?
“Bajo reserva”, El Universal, 28 de agosto.

Como pocos en el PRD, la señora Zavaleta les llamó a las cosas por su nombre. No se aparta de la teoría del fraude electoral —de cuya existencia dudan cada vez más ciudadanos—, pero se dice convencida de una realidad que para bien o para mal está frente a todos: que legalmente Felipe Calderón es el Presidente, y que como tal debe cumplir con los mandatos constitucionales, más allá de humores, fobias o rencores políticos. Pero la lección también retumba intramuros de su partido. Debió ser una mujer la que dice “no” al lopezobradorismo y al señor “legítimo”.
¿Pero qué ha pasado con ese grupo político frente a las decisiones y declaraciones de Ruth Zavaleta? Vino el linchamiento. Mientras que lopezobradoristas como Martí Batres son pillados en la inmoral entrega de útiles escolares a cambio de credenciales de elector —mientras que se confirma que el clientelismo al estilo del PRI es la cultura dominante en el PRD, sin que nadie se atreva a la más elemental autocrítica, porque los intelectuales de esa izquierda ya decretaron que la autocrítica no es bandera de la izquierda—, la señora Zavaleta es llevada al paredón mediático, se anuncia que será fusilada, se le acusa de traición y se le exhibe en la plaza pública; “el Congreso es un peligro para México”, dice el “mesías”
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 28 de agosto.

No es la primera vez que Gerardo Fernández Noroña, secretario de Comunicación del PRD, se excede al querer ser congruente con la causa que defiende.
Lo que dijo ayer sobre Ruth Zavaleta, su correligionaria que presidirá la Cámara de Diputados, es un acto de ruindad, indigno de un movimiento político, de un cuadro dirigente de partido y, peor, de sí mismo.
Porque la legisladora asume que Felipe Calderón es “Presidente constitucional”, Fernández Noroña opinó que no debiera hacerlo por “un huesito” que, según él, anduvo ella “mendigando”.
Se comparta o no su recurrente, bravucona y temeraria manera de irrumpir en actos presidenciales, el temple del ofensor es admirable: se juega el pellejo cada que reta a granaderos, policías preventivos (locales y federales) o soldados, obligados todos a neutralizarlo.
Un “hombrecito” así está obligado a disculparse, y también públicamente.
Total, aunque ni a Zavaleta le agrade, sólo entiende que, por ley, Calderón es lo que es.
Carlos Marín, “El asalto a la razón”, Milenio, 29 de agosto.

El coordinador de la bancada perredista, Javier González Garza, salió a defender a Ruth Zavaleta de los ataques lanzados en su contra por el porro Fernández Noroña, al señalar que ella será la representante de los perredistas y también la presidenta de la Cámara de Diputados. Lo demás es una tontería del ex vocero.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 29 de agosto.

Las declaraciones de la diputada del partido del sol azteca, Ruth Zavaleta, al reconocer y dar el lugar que le corresponde al presidente Felipe Calderón, son lo más congruente que le hemos escuchado a un perredista en los últimos dos años. La diputada fue absolutamente directa en su posición aceptando su responsabilidad como presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados apegándose a la Constitución y a sus obligaciones legislativas.
Esta acción ya levantó ámpula entre los espurios diputados perredistas y junto al vocero Gerardo Fernández Noroña ya empezaron a alzar las voces queriendo descalificarla con amenazas de correrla del partido, lo que no han pensado es que si la corren la Mesa Directiva quedaría en manos de otro partido, de nueva cuenta ya veremos si esto es verdad o sólo como dice el dicho “de lengua me como un taco”.
Yazmín Alessandrini, “Circo Político”, Crónica, 29 de agosto.

Resulta inconcebible que el vocero de un partido político, en este caso el PRD, no se sentirá representado por su grupo parlamentario si la presidenta de la Mesa Directiva y dirigente del PRD, Ruth Zavaleta, hace el legalmente imprescindible reconocimiento constitucional del presidente Calderón. Claro que lo inconcebible es que un personaje como Gerardo Fernández Noroña sea el secretario de comunicaciones de un partido político, pero ese es otro tema. En cualquier otra fuerza política, si su vocero hubiera declarado que el líder en la Cámara de Diputados, en este caso, Ruth Zavaleta, una mujer con una carrera en la izquierda mucho más antigua y sólida que Fernández Noroña, se había vendido por un "huesito", ya tendría que haber abandonado ese cargo, no sólo por el insulto a la militante, sino también a la mayoría del grupo parlamentario del partido que la eligió para presidir la Mesa Directiva en San Lázaro. Lo que sucede es que Fernández Noroña es un provocador, pero un provocador al servicio de López Obrador, y eso le ha permitido seguir en el cargo
Jorge Fernández Menéndez, “Razones”, Excélsior, 29 de agosto.

Con toda la estatura política necesaria, la próxima presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, dijo que llamará a Felipe Calderón "presidente constitucional" de México. Lo que le ha valido la rechifla de los pejelagartistas (empezando por los inmaculados bejaranos), pero el aplauso y el reconocimiento de un importantísimo porcentaje de la población y del electorado mexicanos.
Y aunque no se sabe cuál será, al final, la postura que tomen el día del Informe los legisladores del PRD, parece que la negociación apuntaría a que Ruth Zavaleta tome posesión, finalmente, hasta el 5 de septiembre y, así, evitar que llame "presidente" a Felipe durante el Informe. Todo ello a cambio, seguramente, de que el presidente Calderón ingrese al Salón de Sesiones y pueda dar un mensaje desde "la tribuna más alta de la nación".
Yuriria Sierra, “Nudo gordiano”, Excélsior, 29 de agosto.

Lo que hoy sucede con la cesionista Ruth Zavaleta y los chuchos concesionarios cuenta con el aval solidario de López Obrador, según han dicho varios voceros (Javier González Garza y Ricardo Monreal, entre otros), sin que a la hora de teclear esta columna se conozca alguna precisión o desmentido de aquel a quien con este grandísimo fuego amigo le tratan de reducir a la cómoda condición de jefe de una resistencia política y anímicamente diezmada. Ya sea por un umbral de tolerancia de dimensiones hasta ahora desconocidas, por cálculos tácticos que requieren de silencio y contención, o porque la realidad política no le permite más que asirse a lo que estructuralmente le queda e impedir fatales fracturas partidistas, López Obrador ha sido insólitamente comprensivo con el emponzoñado batidillo reciente, del cual destacan las declaraciones y posturas de la diputada Zavaleta, quien ha empujado y abierto la puerta intencionalmente descuidada y debilitada por Nueva Izquierda para la convalidación de facto de Calderón
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 29 de agosto.

La presencia de Zavaleta en la mesa directiva de la Cámara de Diputados no fue adecuadamente aquilatada y lejos de aprovechar la coyuntura política, la tundieron con el sospechosismo de las actividades guerrilleras de René Arce y hasta una extraña interpretación sobre el antisemitismo.
No entendieron el valor de Ruth Zavaleta para enfrentar las críticas de sus propios correligionarios, desde las arcaicas advertencias de Andrés Manuel López Obrador y las bravuconadas de otros, tan sólo por admitir que no tendría empacho en referirse a Calderón como presidente legal
Porque Zavaleta está convencida de que más allá del discurso, una posición radical pero congruente del PRD habría sido desconocer a Calderón como presidente legítimo y consecuentemente renunciar a los cargos de elección en el Congreso y en el gobierno de la ciudad de México.
Jesús Sánchez, “Recuento Político”, El Financiero, 30 de agosto.

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31 Agosto 2007

A VEINTICUATRO HORAS DEL I INFORME DE FELIPE CALDERÓN. PRIMERA PARTE: LOS ESCENARIOS Y EL CONTENIDO.

A finales del mes de julio se inició la discusión sobre cómo sería el Primer Informe de Gobierno del Presidente Felipe Calderón. A querer o no, el asunto venía entrelazado con la aprobación de las reformas fiscal y electoral, así como con el escenario que revistió el Sexto Informe de Gobierno de Vicente Fox y con una un conjunto de acontecimientos que han caracterizado los primeros nueve meses de gobierno. El asunto generó un cúmulo de comentarios de los cuales 268 fueron seleccionados y sistematizados para este Observatorio.

Dado el volumen, fue necesario organizarlos en tres entregas para facilitar su consulta y lectura. Esta primera entrega, la más extensa, comprende 103 comentarios, es decir, un 38.43% y está dividida en dos partes. La primera, los escenarios: el cambio de mesa directiva en la Cámara de Diputados, frente a cuya Presidencia estará la diputada perredista Ruth Zavaleta; las características de la seguridad para el recinto legislativo; la posibilidad de que se repita la experiencia del Sexto Informe de Vicente Fox; la responsabilidad de los legisladores sobre las características de la ceremonia, incluyendo al Partido Acción Nacional, así como las negociaciones entre los partidos; el papel de la Constitución y el reglamento interno en la toma de decisiones y los espacios en los que, eventualmente, se entregará el Informe. Esta parte incluye 84 comentarios, es decir, un 81.56% del total.

La segunda y última parte reúne 19 comentarios, es decir, el 18.44% restante, relacionados con lo que algunos columnistas y articulistas aventuran que podría incluir el mensaje del Presidente Calderón.

Los Escenarios:
Entre los escenarios que se manejan, si prospera esta negociación, está el excusarse de ocupar la Presidencia de la Mesa Directiva sólo por el primero de septiembre, lo que implicaría que uno de los vicepresidentes, del PAN o del PRI, encabezaran la sesión de Congreso General.
Otra alternativa es aplazar por cinco días la gestión de la actual presidenta de la Cámara de Diputados, la panista María Elena Álvarez Bernal, en apego al artículo 7 de la Ley Orgánica del Congreso de la Unión.
Estas dos opciones darían oportunidad a los perredistas cercanos a López Obrador de interpelar e insultar a Calderón desde las curules, sin que esta conducta se vea como una postura institucional impulsada desde la Mesa Directiva.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 28 de julio.

En el viejo régimen, el primero de septiembre era el día del Presidente. Hoy es la jornada del Estado Mayor Presidencial, que despliega todos sus efectivos y armas, no para contener a los contingentes que vitorean al mandatario, sino para proteger su integridad física. El Informe Presidencial tiene un elemento de violencia que se debe desmontar. Lo ocurrido durante la toma de posesión de Felipe Calderón no puede repetirse. Es ominoso el mensaje de las tanquetas afuera de San Lázaro y los jaloneos al interior del Palacio Legislativo. Si los integrantes del Congreso juegan con fuego, van a terminar quemándose. Lo que se adelantó con tantas dificultades en la disposición al diálogo y al debate en los últimos meses puede esfumarse en una sola jornada de nuevos agravios.
Juan Manuel Asai, “Códice”, Crónica, 31 de julio.

Que el ambiente en la Cámara de Diputados se empieza a calentar por el primer Informe de Felipe Calderón.
Algunos perredistas dicen que no permitirán al Presidente llegar a la tribuna. Ante el amago, el PAN ya propuso que el mandatario entregue el documento y se retire, lo cual no es visto con “malos ojos” por los perredistas.
“Trascendió”, Milenio, 4 de agosto.

La reforma fiscal y el propio Calderón enfrentan una cerrada carrera contra los tiempos legislativos, por lo que las próximas semanas serán de intenso forcejo político, sobre todo cuando hay como ingredientes adicionales el primer Informe Presidencial, que al igual que ocurrió en el último año de Fox, puede reducirse al ya clásico "entregas y te vas".
Luis Soto, “Agenda Confidencial”, El Financiero, 7 de agosto.

No obstante todo ello, la reforma fiscal, la electoral y otros temas fundamentales, pasan a segundo término y lo esencial para el gobierno de Calderón parece ser convertir al informe en el "día del debate nacional".
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 9 de agosto.

La “rebullonada” pretende colocar a Calderón, en su primer año, en una posición tan grotesca como la de Vicente Fox en su desastrosa salida. Como se quiera ver la imagen de un presidente impedido de entrar siquiera a un edificio público, es la muestra más triste de pérdida de la materia prima del poder.
Calderón —por artes aún no conocidas del todo— no corrió esa suerte en su toma de protesta y tampoco parece decidido a tolerarlo en su primer informe de gobierno, y por varias razones. La primera de ellas, por el obligado cumplimiento de una disposición constitucional.
Las demás por la absoluta inconveniencia de convertirse de la noche a la mañana en un presidente al cual le están vedados ciertos senderos, caminos, ámbitos, escenarios y límites territoriales.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 10 de agosto.

Que Feli no haga oídos sordos a las voces que le piden que mejor no vaya el 1 de septiembre al Palacio Legislativo..., que aplique la VFSE1 (Vicente Fox salida de emergencia: "entregas el informe y te vas")..., o mejor que busque una sede alterna..., y por "mera precaución" (ajá), ayer empezaron a llegar los de la PFP al recinto legislativo...
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 10 de agosto.

Que el teniente Carlos Gómez Arrieta, encargado de la seguridad en la Cámara de Diputados, enfrentará un gran desafió el 1 de septiembre, ya que cerca de la mitad de sus elementos son de reciente ingreso y tendrán su debut de fuego en el Informe Presidencial.
El que haya tanto novato en el equipo de Gómez Arrieta se debe a que un numeroso grupo del área de resguardo fue cesado por dar positivo en un antidoping sorpresa. ¡Suerte teniente!
“Trascendió”, Milenio, 10 de agosto.

Afanoso por tratar de quedar bien con el mandamás, Santiago Creel ya anunció que Calderón acudirá ante el Legislativo incluso si el escenario fuese parecido al de diciembre de 2006. O, más aún, acudirá “al costo que sea”, porque “el cumplimiento de la ley no es negociable”. Suena bien, pero es una irresponsabilidad. Y una curiosa mutación de criterio del ex secretario de Gobernación famoso por su propensión a instalar mesas de diálogo para la negociación de la ley.
Nadie sabe lo que sucederá el 1 de septiembre. Pero es factible adelantar el ejercicio de evaluación sobre los primeros ocho meses de gobierno calderonista, el cual ya dio color y por donde quiera que se mire presenta menos claros que obscuros.
Las acciones u omisiones registradas en lo que lleva avanzada la administración son más que suficientes para asegurar, sin margen de duda, que a lo largo de los cinco años y pico que le restan, los mexicanos no veremos nada extraordinario. Ningún revolcón, ningún sacudimiento, ninguna transformación de fondo del estado de cosas imperante. El ritmo de trabajo, la orientación y el tono están trazados.
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz”, Crónica, 11 de agosto.

En San Lázaro hay una bronca en puerta. La panista María Elena Álvarez de Vicencio, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, autorizó ya a la PFP —cuando aún faltan 20 días para el Primer Informe de Calderón— asumir el control del Palacio Legislativo.
El problema es que Álvarez será presidenta hasta finales de agosto y los perredistas asumen el cargo en el primer minuto de septiembre. El coordinador de la fracción del sol azteca, Javier González Garza, ya adelanto que el PRD desactivará las medidas excesivas de seguridad
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 11 de agosto.

A 20 días de que por mandato constitucional, el presidente Felipe Calderón deba presentar al Congreso un informe por escrito sobre el primer año de su gestión al frente del Ejecutivo federal, nadie sabe si de nueva cuenta, los ciudadanos veremos un espectáculo vergonzoso como el que nos ofreció la clase política mexicana el 1 de diciembre de 2006 —pelea cuerpo a cuerpo por cumplir un mandato constitucional, de un lado, y por impedirlo, por el otro—, o si, por el contrario, las diferencias serán dirimidas con los instrumentos de la política.
Nadie sabe si se reeditará el absurdo y hasta circense espectáculo de legisladores electos en el mismo proceso que dicen que fue fraudulento, que asumieron sus cargos, y juraron respetar y hacer respetar la Constitución, y que en una suerte de venganza política, mediante la fuerza, se empeñaron en impedir que el representante del Poder Ejecutivo cumpliera su responsabilidad constitucional. Nadie sabe si imperarán la pasión y hasta la esquizofrenia política sobre la razón y el respeto a las reglas dadas: la Constitución
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 12 de agosto.

Hoy, en vísperas del primer Informe de gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, discuten los náufragos de la transición si los hombres de armas del mandatario estarán dentro del recinto y se harán cargo de la seguridad de los dos poderes y los elegantes asistentes, ya habituados al espectáculo de manazos y tribuna tomada, para concluir mansamente en teatrales interpelaciones y calambures de carpa. Un diputado del PRD presidirá la sesión. El líder Javier González Garza afirma que no habrá medidas extremas de seguridad. Santiago Creel saca el pecho y asegura que Felipe Calderón asistirá "cueste lo que cueste", como la puesta en escena del primero de diciembre, para rendir protesta ante la resignación de quienes montaron barricadas con curules y dejaron libre el paso a la derecha
León García Soler, “A la mitad del foro”, La Jornada, 12 de agosto.

PAN, PRI, PRD, todos están hechos bolas, tan divididos que el 1 de septiembre no habrá debate de Calderón con los legisladores.
Los duros de López se impondrán.
Y el PRI aceptará al fin el ignominioso entregas tu informe y te vas.
¿A qué liderazgo puede aspirar Jesús Ortega, si no conoce al PRD y espera una actitud sensata en el Informe?
Pepe Grillo, Crónica, 15 de agosto.

Anoche, los tres partidos que integran el Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia) decidieron que Feli entregue su informe y se vaya, y que por ahí, si quiere debatir, debata sobre lo que sucedió el 2 de julio de 2006..., o sea, estamos igual que al principio..., lo que vamos a ver este 1 de septiembre, ya nos lo imaginamos...
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 15 de agosto.

Como ocurrió con la llamada reforma fiscal, en donde los estrategas del PRD convencieron a sus pares del PRI para elevar el costo de la negociación y con ello meter a la agenda fiscal la reforma electoral y el cambio al régimen fiscal de Pemex, en el debate sobre la realización o no del Informe —y del cambio en su formato—, el PRI confirmó lo que todos saben: que es y seguirá siendo el “fiel de la balanza”, al sumar fuerzas con el PAN y con ello arrinconar al PRD.
Es casi un hecho que con el concurso del PAN y el PRI se logre avanzar en una reforma a la legislación del Congreso, para que el presidente Calderón no sólo cumpla con el mandato constitucional de entregar su primer Informe, sino que también participe en un diálogo directo, en el salón plenario de San Lázaro, con todos los partidos representados en el Congreso
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 15 de agosto.

Allá, en San Lázaro, aún no sabemos qué pasará el próximo sábado 1 de septiembre.
Está en el aire la pregunta si entrega y se va (como quiere el PRD, para evitar algo “traumático”), o se quedará para escuchar la rechi… perdón, el punto de vista de los diferentes partidos representados en la Cámara de Diputados y debata, como quiere el PAN.
¿Y el PRI? Pues bien inteligentes (para negociar, al menos) mandan informaciones cruzadas. Que sí, pero espérame tantito.
Y también, en este momento, lanzan un particular juego de la perinola: toma todo o… nada. Ellos quieren negociar un “Paquete TRI (Todas las Reformas Incluidas)” que incluye: la reforma fiscal que quiere Calderón; la Electoral (que impulsa Manlio Fabio Beltrones de manera decidida), y cambio de régimen fiscal a Pemex (que instantánea urticaria, sólo de pensarlo, le provoca a gran parte del PRD).
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 15 de agosto.

Mientras los legisladores están tratando de desentrañar el extraño galimatías que han construido para encontrar justificaciones que les permitan rechazar la oferta de diálogo que les extendió el presidente Calderón a propósito del Informe, y mientras los perredistas han comenzado un Congreso en el que todos llevan escondido el puñal bajo la toga, pero nadie quiere mostrarlo en primer lugar, en la administración de Calderón deben seguir considerando el futuro después del Informe, un futuro que tendría que pasar por cambios, movimientos, que fortalezcan su accionar y aprovechen la coyuntura
Jorge Fernández Menéndez, “Razones”, Excélsior, 15 de agosto.

La opción del “entregas y te vas” para el primero de septiembre avanza al interior de los tres partidos. Al gobierno le vendría bien pues se levantaría de la mesa con ganancias políticas. El PRD se mantendría sobre la surrealista viga de equilibrio de “recibo tu Informe pero no te reconozco como presidente” y el PRI, por su parte, seguiría poniendo las reglas. Una ceremonia breve, no más de diez minutos, pero con Felipe Calderón dentro de San Lázaro. Lo que deben evitar es una reedición de los zafarranchos recientes.
Hay que disminuir el nivel de morbo sobre lo que ocurrirá en San Lázaro. No podemos pasar de llevar la cuenta de los aplausos, como en el antiguo régimen, a efectuar un seguimiento de las mentadas. Cabe incrementar el interés de la gente sobre la obra de gobierno; sobre si el Presidente y su gabinete están haciendo un buen trabajo, en relación con el cumplimiento de sus ofertas de campaña. Preguntarnos si tenemos más seguridad, si se han creado suficientes fuentes de trabajo, si contamos con mejores servicios de educación y salud, si se abaten o incrementan los índices de pobreza y desigualdad.
Juan Manuel Asai, “Códice”, Crónica, 16 de agosto.

En la rienda de la estrategia del Informe de Felipe Calderón, un jalisciense le entró al quite: Alberto Cárdenas, desde la Sagarpa (que trata lo del campo, no la política interna de México), alzó la voz para descalificar a quien esté planeando "hacer pasar un mal rato, no al Presidente, sino a todo el país", en San Lázaro. Así sucede en esta esfera: quien ayer fue caballo negro, hoy se vuelve defensor
“Frentes Políticos”, Excélsior, 16 de agosto.

Se menciona que la estrategia del gobierno federal consiste en que si el primero de septiembre no lo “invitan” a pasar al salón de plenos, entregará el informe y posteriormente pronunciará un mensaje a la nación en cadena nacional de radio y televisión.
Felipe Calderón recordará que en su momento propuso al Congreso sostener un debate, pero que fue la oposición, en especial el PRD y el PRI, la que se cerró al diálogo.
Hablará también de la obsolescencia del actual marco jurídico en el que descansa la rendición del informe de gobierno y reiterará su disposición a debatir.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 18 de agosto.

Legisladores consultados por este espacio confirmaron que no existe hasta el momento ninguna estrategia especial para la sesión de Congreso General del primero de septiembre en que se recibirá el primer informe de gobierno del presidente Calderón.
Durante la toma de posesión la instrucción era clara: Felipe Calderón debía tomar posesión a como diera lugar en San Lázaro.
Los panistas cumplieron con el mandato y literalmente a golpes facilitaron la toma de protesta del Presidente de la República.
Pero ahora no hay ninguna instrucción concreta y los panistas prometen que se portarán bien.
Pepe Grillo, Crónica, 19 de agosto.

Porque el que se quema con leche hasta al jocoque le sopla, el teniente Carlos Gómez Arrieta, director de seguridad de la Cámara de Diputados, prefiere adelantar vísperas y cercar, ya, el recinto legislativo de San Lázaro. Propondrá impedir que los contingentes de manifestantes acampen fuera del sitio donde se afinan tácticas para caerle al Primer Informe de Gobierno presidencial. María Elena Álvarez tiene la última palabra
“Frentes Políticos”, Excélsior, 24 de agosto.

Después de los exabruptos con los que el PRD terminó su Congreso, y tras su decisión de rechazar definitivamente el diálogo con Felipe Calderón el 1 de septiembre, esta semana será clave para saber qué escenario veremos durante el próximo informe presidencial. El PRI, para variar, será el que defina todo y las señales que mande estos días dirán si hay cambio de formato, basado en un acuerdo político, o se mantiene el actual esquema de comparecencia. / Con todo, pase lo que pase en torno al informe, se puede afirmar, sin miedo a equivocarse, que Calderón ya es el gran ganador en toda esta turbulencia y que será quien capitalice políticamente cualquier resultado que haya en los próximos días
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 20 de agosto.

Que la opinión de priistas y panistas luego de conocer la decisión del PRD de impedir que el presidente Felipe Calderón suba a la tribuna de San Lázaro el 1 de septiembre, era que no habrá ceremonia de Informe Presidencial.
Eso, a pesar de que ya comenzaron a circular las invitaciones que anuncian un acto en cuatro partes: apertura del periodo de sesiones a las cinco de la tarde; intervención de los legisladores de cada grupo parlamentario; “Primer Informe sobre el estado que guarda la Administración Pública del País, que presenta el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Lic. Felipe de Jesús Calderón Hinojosa”; y respuesta del presidente del Congreso.
“Trascendió”, Milenio, 20 de agosto.

La Constitución dice en su Artículo 69: “A la apertura de sesiones ordinarias del primer periodo del Congreso, asistirá el Presidente de la República y presentará un informe por escrito, en el que manifieste el estado general que guarda la administración pública del país”.
Nada más, ni escuchar ocho oradores, ni leer su informe, ni esperar a la respuesta.
Con entregar su texto, Felipe Calderón cumplirá.
Reglamento de la Cámara, Art. 7o: “…el Presidente asistirá y presentará un informe, de conformidad con el Artículo 69 de la Constitución”. “…antes hablará un legislador por partido…”. “El presidente del Congreso contestará el Informe”.
Es decir, lo que los perredistas van a violar, según anuncian, es el Reglamento de “su” Cámara.
Pepe Grillo, Crónica, 21 de agosto.

“La propia Constitución dice que el Presidente acudirá a la sesión, y la sesión es dentro y no fuera del Salón de Sesiones. La Ley Orgánica y el Reglamento dicen que el Presidente se sentará a la izquierda del presidente de la Cámara y emitirá un mensaje. La duración y el contenido del mensaje lo podemos negociar”, admitió el panista.
El Güero González Garza habló también del tema. Reconoció que no puede negociar unilateralmente que el mandatario suba a la tribuna y entregue el Informe, “porque hay un resolutivo del Congreso que me lo impide”, pero nos aseguró que habrá un acuerdo que satisfaga a todas
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 21 de agosto.

Los asesores del senador del PRI Manlio Fabio Beltrones encontraron una nueva veta para promocionar la imagen del sonorense. Ahora lo presentan como el hombre que puede ayudar a solucionar una eventual crisis en el primer Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón. Va a tratar de convencer a los perredistas de que no incurran en situaciones de bochorno, que dañen la imagen del Congreso de la Unión. Don Manlio y su grupo están decididos a ser parte de la solución y no de un posible conflicto el 1 de septiembre, difunden sus cercanos
“Bajo reserva”, El Universal, 21 de agosto.

Con su decisión de negarse a modificar el formato del informe presidencial y así debatir con el Presidente, y su empecinamiento en impedir el informe, el PRD le dejó la cancha libre al PRI. Colmilludo como es, Manlio Fabio Beltrones, líder de los senadores tricolores, se mueve como conciliador y ofrece sus oficios de componedor, al grado de que llamó a firmar un pacto para permitir el informe
“Binoculares”, El Gráfico, 21 de agosto.

También en el Senado trascendió que, debido al distanciamiento entre las fracciones del PRD y del PAN, el coordinador de la bancada del PRI, Manlio Fabio Beltrones, se encarga de conducir las negociaciones para evitar enfrentamientos durante el próximo primer Informe del presidente Felipe Calderón y que se pueda cumplir con lo estipulado en la Constitución…
Miguel Ángel Rivera, “Clase Política”, La Jornada, 21 de agosto.

Pese a la opinión de los políticos que se enorgullecen de sus desplantes de intolerancia, los mexicanos siguen prefiriendo un Informe tradicional, en que el Presidente se dirija a los legisladores, a los funcionarios públicos y a los mexicanos desde la tribuna del Palacio Legislativo. Una encuesta telefónica de Demotecnia, la firma de María de las Heras, para el periódico Milenio, señala que el 73 por ciento de los mexicanos quiere que el Presidente lea su Informe ante el Congreso, como se hizo durante tanto tiempo hasta que el PRD lo impidió el año pasado. Otro sondeo, éste de BGC, Ulises Beltrán y Asociados, también telefónico, señala que la mala opinión del PRD pasaría de 51 a 77 por ciento en caso de que este partido impidiera una vez más la lectura del Informe presidencial.
Sergio Sarmiento, “Jaque Mate”, Reforma, 21 de agosto.

El presidente Calderón leerá un Informe abreviado por cadena nacional. Tendrá así un público más amplio, tanto por la hora como por usar todos los canales de radio y televisión y no unos cuantos, y mandará el mensaje de que una vez más es víctima de la intolerancia del PRD. Unos días después Marcelo Ebrard presentará su Informe en el Distrito Federal y debatirá sin problemas con legisladores de todos los partidos. Los panistas subrayarán que ellos sí son respetuosos de los gobernantes del PRD, mientras que los perredistas siguen siendo tan intolerantes como siempre.
La obra ya está escrita y se encuentra lista para representarse. Cada actor conoce muy bien su papel. Es poco probable que alguien se aparte del guión.
Pero para quienes estamos convencidos de la necesidad de contar con un diálogo entre las fuerzas políticas, y de tener en México un verdadero partido de izquierda democrática, este sainete se convierte en una tragedia en que los ciudadanos seguimos sosteniendo con nuestros impuestos a una clase política que no se ha enterado de que la política es diálogo.
Sergio Sarmiento, “Jaque Mate”, Reforma, 21 de agosto.

El futuro político e institucional de México depende de arduas negociaciones entre representantes de las principales fuerzas políticas. Un tema neurálgico está relacionado con la ceremonia del primer Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón. Otros asuntos vienen concatenados: las reformas electoral, fiscal y del Estado, nos comentan. Pero, ¿qué cree usted? Todo está amarrado al Informe del mandatario. Hay negociaciones muy serias entre los dirigentes de los grupos parlamentarios del PRI, PAN y PRD en el Congreso. Sí, en ellas están Javier González Garza, de los diputados perredistas, y Carlos Navarrete, de los senadores del sol azteca
“Bajo reserva”, El Universal, 22 de agosto.

En estas condiciones, ¿por qué empeñarse en rendir el Informe presidencial en el recinto del Congreso de la Unión? ¿Por qué busca solamente legitimarse mediante esa ceremonia ante propios y extraños? ¿Por qué fortalecería la vida democrática del país? No podría dar un mensaje de Estado, insisto. No sería reconocido así por parte del Congreso y de la sociedad mexicana. En las condiciones actuales del país, en las desarregladas condiciones en que México ha quedado después de las elecciones de 2006, mejor sería para todos que Felipe Calderón entregara su Informe y se desplazara después, con todas las seguridades que el Estado Mayor Presidencial y el Ejército le brinden, y con toda la cobertura oficiosa, solidaria y económica que los medios electrónicos e impresos le ofrezcan, sería mejor, repito, que después se dirija al Auditorio Nacional, y ahí, rodeado de amigos, partidarios y público que lo apoyen, envíe un mensaje de esperanza y enjundia sobre el presente y el futuro del país que él piensa que conoce y gobierna (no sería, por cierto, la primera vez que escogiera ese recinto para enviar su mensaje a la nación). Ahora los nuevos procedimientos de presentar, evaluar y debatir los informes presidenciales forman parte sustantiva de las reformas políticas pendientes
Carlos Montemayor, La Jornada, 22 de agosto.

Para el I Informe Presidencial de Felipe Calderón, el PRI espera la última hora, a ver quién paga más.
En el PRD, pese a los moderados, al final los duros caerán en la violencia.
Y por lo que se ve, ya se impuso la sinrazón de impedir que el presidente Calderón hable desde la tribuna.
Ni siquiera por seis minutos.
Pepe Grillo, Crónica, 23 de agosto.

La otra opción es que a codazo limpio Calderón instruya a todas las instituciones bajo su mando para que hagan todo para llegar hasta la emblemática tribuna del salón de plenos de San Lázaro. Ser el centro del escándalo, del espectáculo. Mostrar sudorosos a los panistas, cumpliendo con la patria, gritándole a los perredistas. Mientras el PRI cubre su parte en el terreno neutral.
El Primer Informe de Gobierno, es el balance de los primeros diez meses de Calderón al frente del gobierno.
Estaría dispuesto a reconocer que el programa del primer empleo chafeó. De la guerra contra el narco, qué tanto podrá decir. Son muchos los pendientes.
Jesús Sánchez, “Recuento Político”, El Financiero, 23 de agosto.

La atención política del país se ha concentrado en el tema del primer Informe presidencial. Quien esperaba ser el beneficiario de una tradición cortesana anual sufre porque las circunstancias lo han colocado con ironía en tesitura similar a la de su antecesor, de cuyo recuerdo trata de distanciarse: informas y te vas, podría ser el destino interno de quien en lo externo ha trabajado para reinstalar relaciones diplomáticas plenas con Cuba y Venezuela y para acercarse al polo sudamericano con el que el boxeador callejero Fox había mantenido riña permanente. A pesar de su deseo de alejarse del maleficio vicentino, el sucesor podría acabar estelarizando una estampa postal de entrega de paquetería informativa a la entrada de San Lázaro, tal cual sucedió en su último año de gobierno al vaquero cocacólico. De presidente (formal) a cartero (informal), de la añoranza por el pasado de fiestas regias a la lata de los cambios obligados
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 23 de agosto.

Algo sabe la presidenta de la Cámara, María Elena Álvarez.
O a lo mejor no sabe nada de nada.
El caso es que ya mandó más de 1,500 invitaciones para el I informe del presidente Felipe Calderón.
Se supone que invitó a puros personajes de la diplomacia, el empresariado, la prensa, la Iglesia, personajes pues.
¿Y para qué?
¿Para que quizá lo que vean sea sólo un pleito callejero?
Pepe Grillo, Crónica, 24 de agosto.

El debate sobre el no debate e incluso sobre la presencia del Presidente en la Cámara de Diputados sigue.
Ayer, por ejemplo, la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, todavía encabezada por el PAN, le dio madruguete al PRD: solicitó la presencia de elementos del Estado Mayor Presidencial y de la Secretaría de Seguridad Pública para el Informe.
Con eso de que el PRD aún no decide quién presidirá la Cámara y podría “contestar” el Informe (si hay algo que contestar, pues)…
En tono más conciliador anda el coordinador de los senadores priístas, Manlio Fabio Beltrones: dice que el Congreso de la Unión no será rehén de nadie.
No se espante, no se refiere al dispositivo de seguridad, sino a la rebatinga PAN-PRD sobre si llega o no Felipe Calderón a la tribuna.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 24 de agosto.

Súmele el original chantaje (azul) para la aprobación de la reforma electoral... donde el epicentro de la figura del jefe de gabinete (con minúsculas) causa ambiciones desmedidas (tricolores) para un muy incierto futuro, el caso del (des)informe de Calderón el próximo 1 de septiembre en San Lázaro, pinta de cuerpo entero el fracaso federal para encontrar las salidas políticas y los consensos reales (con los amarillos) cuando el simpático fantasma de la controvertida elección presidencial está más vigente que nunca.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 24 de agosto.

Conforme a la Constitución, artículo 69, basta que el Presidente "asista" a la sesión inaugural del periodo legislativo y presente "un informe por escrito", tal como se forzó a hacer e Vicente Fox el año pasado. Pero el artículo 7 de la ley del Congreso implica que hable ante la tribuna, como la tradición impuso, ya que obliga al líder de la Cámara a contestar el Informe, lo que supone una interlocución, una sucesión de mensajes, pues no se responde al silencio. Si una mayoría de diputados pretendiera que Calderón vaya a la tribuna, algo que el perredista que encabece la sesión tiene que impedir, e impone una interpretación de este alcance, el presidente de la mesa tendría que acatar a sus pares.
Miguel Ángel Granados Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 24 de agosto.

El acuerdo legislativo para que el próximo 1 de septiembre el presidente Felipe Calderón llegue a la tribuna de San Lázaro y ahí entregue su Informe, avanza. Integrantes de los círculos cercanos a los dirigentes legislativos del PRD, que comanda el diputado Javier González Garza y el senador Carlos Navarrete, nos dicen que no existe ni la voluntad ni la mayoría en esa fracción dispuesta a tomar la tribuna como ocurrió el año pasado. El PAN ya anunció, en voz del diputado Héctor Larios, que tampoco tomarán la zona más sensible del recinto legislativo para que Calderón rinda su Informe. A fuerza, ni los chicharrones truenan, y no parece ser que los panistas o los perredistas vayan a dar el bochornoso espectáculo. Lo importante, nos cuentan, es que cualquier buen acuerdo se verá reflejado en los primeros 15 días del siguiente periodo legislativo: esos días serán de-fi-ni-ti-vos para el país. Voces discordantes entre los legisladores del PRD: “Qué bueno que no ganó Andrés Manuel López Obrador la Presidencia... con el equipo que integró para su gabinete legítimo, ¡de la que nos salvamos!”.
“Bajo reserva”, El Universal, 25 de agosto.

Que hablando del tema, Andrés Manuel López Obrador llamó el jueves por la noche a los coordinadores del PRD en las cámaras, Carlos Navarrete y Javier González Garza, para decirles que sería un error tomar la tribuna de San Lázaro el 1 de septiembre.
El presidente legítimo les propuso que sería mejor abandonar el Salón de Sesiones cuando arribe Calderón.
Si le hacen caso, en una de esas sí hay primer Informe de gobierno.
“Trascendió”, Milenio, 25 de agosto.

Lo que está descartado es la posibilidad de diálogo entre poderes en San Lázaro ese 1 de septiembre, pero es casi un hecho que el presidente Calderón llegará al pleno, acaso suba a la Mesa Directiva para hacer entrega del Informe, y hasta es posible que de manera breve tome la palabra y envíe un mensaje al “Honorable Congreso de la Unión”. Ni el PAN ni el PRI, y menos el PRD tomarán la tribuna por consigna —lo que no anula la posibilidad de que algún legislador locuaz lo haga—, a pesar de que la Mesa Directiva de la sesión del Congreso General estará presidida por la diputada del PRD, Ruth Zavaleta
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 26 de agosto.

La elección de Zavaleta eliminará el riesgo de que se reproduzca la batahola que impidió a Vicente Fox leer su último Informe ante el Congreso, porque ahora la responsabilidad de mantener el orden tocará a quienes fueron factor eficaz para que Fox no llegara a la tribuna y por lo tanto no podrán repetir esa acción. Concuerda con esa situación el anuncio hecho el viernes por Leonel Cota, el líder nacional perredista, quien descartó que su bancada se comporte con violencia el sábado próximo. Para que en efecto no la haya, si ese aviso es compartido por toda la fracción del PRD, es preciso que la del PAN abandone los aprestos para tomar la tribuna para asegurar así la lectura del I Informe de Calderón o al menos de un breve mensaje.
Miguel Ángel Granado Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 26 de agosto.

La solución que se dé al formato del 1o. de septiembre implica el reconocimiento panista de la vulnerabilidad de su posición, aun como bancada de mayor tamaño en San Lázaro. Carece de capacidades y de potencia para actuar a solas. Depende para cada paso del apoyo que le ofrezca el PRI, como quedó claro desde el sexenio pasado. Sólo le es posible legislar asegurando alianzas con las fracciones del PRI en las dos Cámaras, que no necesariamente proceden coordinadamente, pues obedecen no a un propósito partidario explícito sino a los intereses de quienes las encabezan.
Miguel Ángel Granado Chapa, “Plaza Pública”, Reforma, 26 de agosto.

Tanto la lideresa nacional del PRI, Beatriz Paredes, como los coordinadores parlamentarios: Manlio Fabio Beltrones en el Senado y Emilio Gamboa en la Cámara de Diputados, estiman que Calderón puede cumplir con lo que marca la Constitución, presentándose en San Lázaro a entregar su informe, sin que haya necesidad de más.
"La Constitución no dice que el presidente debe ocupar la tribuna para pronunciar un discurso o hacer algún ejercicio calisténico", expresó Beltrones, con lo que no deja dudas de la posición de los tricolores respecto al informe.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 27 de agosto.

No se necesita ser adivino para prever -a menos que se violenten las cosas- que la oposición, con el PRI por delante, mayoriteará a los panistas y sólo entregará su informe, sin discurso político alguno.
Para compensar ese eventual "faltante", tal vez el jefe del Poder Ejecutivo difunda un discurso en cadena nacional de radio y televisión, en el que explique esta circunstancia y dé su versión sobre la marcha del país en los primeros diez meses de su gobierno. No más que eso.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 27 de agosto.

¿Se portarán bien los diputados y senadores del PRD el 1 de septiembre, en el Informe del mandatario? Los perredistas van a actuar de manera responsable y con decoro, nos explican. La gobernadora de Zacatecas, Amalia García, dijo que sus correligionarios tendrán una actuación en función de los beneficios de la sociedad y el país. Desde luego, comentó que los gobernadores del PRD respetan las determinaciones y acuerdos de la dirigencia de su partido y de los grupos parlamentarios. ¿Y el comportamiento de los mandatarios perredistas? Trabajar por el bien de sus estados y comunidades, respondió doña Amalia.
“Bajo reserva”, El Universal, 27 de agosto.

Será la diputada Ruth Zavaleta quien presida la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, y por lo tanto, quien debería responder el Primer Informe del presidente Felipe Calderón. / Pero todo depende de dos pequeñas cosas:
Primero, el PAN deja la presidencia —de la Cámara, claro— antes del 1 de septiembre y no hasta el día 5, en caso de no haber un acuerdo entre las fracciones parlamentarias. Según Carlos Navarrete, coordinador de los senadores perredistas, será mañana o el próximo miércoles —típico, todo a la mera hora— cuando se podría alcanzar un acuerdo con las demás fracciones parlamentarias, de cómo hacer la ceremonia del Informe Presidencial
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 27 de agosto.

Una señal clave para saber si hay al menos principio de acuerdo para la realización normal del informe presidencial, se dará hoy en la conferencia para la dirección y programación de los trabajos legislativos, que se realiza en San Lázaro a las 12:00 horas. Es una reunión conjunta entre la Junta de Coordinación, que incluye a los coordinadores de los ocho grupos de diputados y la Mesa Directiva de la Cámara. Hablarán del Presupuesto 2008 de esa cámara y la agenda del periodo legislativo que inicia el 1 de septiembre. Podrían sumarse a la reunión los seis coordinadores parlamentarios del Senado. De lo que ahí surja se sabrá si hay avances para un informe legal y civilizado…
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 27 de agosto.

Ante la posibilidad de que la presidenta de la mesa directiva no impida el acceso del Presidente al recinto legislativo, Andrés Manuel López Obrador ordenó a sus huestes hacer lo imposible paro evitar que Calderón dé su informe el 1 de septiembre. A ver quién gana el pulso al interior del PRD
“Binoculares”, El Gráfico, 27 de agosto.

Minutos después, se reunirá la Junta de Coordinación Política, en una de las últimas oportunidades para que los ocho coordinadores parlamentarios negocien una ceremonia de Informe presidencial en paz. Los perredistas se comprometieron a desterrar la violencia y tienen la pelota en su campo, pues el coordinador de los panistas, Héctor Larios, sigue diciéndose dispuesto a negociar cualquier acuerdo, si aquéllos dejan al presidente Felipe Calderón sentarse en el presidium.
Si el PAN y el PRI cumplen su palabra, rechazarán recurrir a un artículo de la Ley Orgánica del Congreso para prolongar la Mesa Directiva en manos del albiazul hasta el 5 de septiembre, a fin de impedir que el PRD tenga el control cuando se abra el periodo de sesiones y el Presidente debe dar su Informe. Se verá si dejan libre el paso a Ruth Zavaleta rumbo al liderazgo del Congreso el próximo sábado
“Frentes Políticos”, Excélsior, 27 de agosto.

El ocupante de Los Pinos cree ver cerca –gracias a acuerdos de civilidad, que serían tomados mañana o el miércoles entre bancadas partidistas– el momento en que, sin aspavientos ni protestas, una perredista le reciba en San Lázaro su primer Informe de trabajo y, con ello, se convalide el personaje presidencial, aunque no pronuncie mensaje en tribuna ni debata con legisladores, como engañosamente proponía. En la línea de ese reformismo concertado el coordinador de los senadores perredistas, Carlos Navarrete, promueve encuentros con los consejeros del IFE y anuncia acuerdos en apoyo a iniciativas como las relacionadas con el Seguro Social. Mi reino por una foto con el PRD, diría el rey en desgracia, conforme a algún libreto no de Shakespeare, pero sí de Chespirito
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 27 de agosto.

Las lacritas tricolores se van a comportar a la altura... de sus intereses (que no son los de la nación), los amarillos vociferarán desde sus curules sin llegar a los madrazos (que tanto disfrutan), los azules se desgañitarán coreando (y simulando) porras estériles a Felipe y el PT, Convergencia, Panal, Alternativa y PVEM seguirán la línea marcada por los tres primeros.
En este numerito, como la pirinola, todos ponen y salvan cara. ¿La duración? Pocos agitados minutos.
¿El resultado? El mundo volverá atestiguar que la polarización, encono e ilegitimidad de este gobierno no ha desaparecido.
¿El seductor escollo? Que alguien incumpla, se salga del script y se desaten, my friend, los exquisitos demonios...
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 27 de agosto.

HAY QUIENES DICEN que todo el debate sobre lo que pasará en el Informe de Gobierno son en realidad puros fuegos de artificio.
SEGÚN ESTA VERSIÓN, el asunto ya quedó planchadito desde la semana pasada, durante una comida en la que estuvieron los seis principales coordinadores parlamentarios.
A LA MESA se sentaron los perredistas Carlos Navarrete y Javier "el Güero" González Garza, los priistas Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, y los panistas Héctor Larios y Santiago Creel.
QUE EN esa comida se llegó al acuerdo de que Felipe Calderón acudirá al recinto legislativo de San Lázaro portando la banda presidencial sobre su uniforme de DHL.
ES DECIR, que entrará al salón de sesiones, le entregará su Informe por escrito a Ruth Zavaleta y se retirará como los mensajeros -así de rápido- para luego muy probablemente dar un mensaje por televisión.
AL PARECER a todos dejó contentos la idea de aplicar la fórmula DHL: "entregas y te vas". A ver si es cierto.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 27 de agosto.

Hay la resignación de que la ceremonia del I Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón será una película repetida de lo acontecido con Vicente Fox hace un año, cuando entregó el Informe en la puerta de San Lázaro en medio de un impresionante dispositivo de seguridad. Los más "audaces" imaginan una versión reeditada del 1o. de diciembre pasado con un presidente Calderón capaz de ingresar al Congreso por la rendija que le dejen abierta, cubierto igualmente de un impresionante -e insultante- operativo de seguridad. En ambos casos se prevé un mensaje televisado posterior donde Calderón recrimine a quienes intentaron impedirle hablar y los condene a la desgracia eterna.
El presidente Calderón sabrá si intenta repetir esas apuestas en medio de un ambiente que exige tolerancia y construcción. La diferencia obvia y esencial es que en aquellos dos episodios aún no era Presidente y, ahora sí, sin ambages las decisiones y responsabilidades corren por su cuenta.
Por ello sería importante que antes que recargarse en el ánimo de la venganza o las ganas pugilísticas, Calderón invirtiera los términos del conflicto. Debería ser el primer interesado en desaparecer el ritual del Informe tanto por su obsolescencia como por las necesidades de airear el debate democrático desde los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Roberto Zamarripa, “Tolvanera”, Reforma, 27 de agosto.

Dice el senador priista Manlio Fabio Beltrones Rivera que el presidente Calderón puede entregar su Informe al Congreso el 1 de septiembre "en cualquier espacio físico" de San Lázaro y que no es obligatorio que lo haga ante el Pleno... En pocas palabras, reflexionan, hasta en el estacionamiento de San Lázaro, podría ser...
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 28 de agosto.

El jueves pasado, en Los Pinos, el presidente Calderón, los líderes parlamentarios Héctor Larios y Santiago Creel, y el presidente panista, Manuel Espino, definieron la posición final del gobierno y el PAN sobre el Informe: no está sujeto a negociación la presencia del Presidente en la tribuna de San Lázaro. A lo más, aceptarán que no haya discurso y que, tras entregarle en su mano al presidente de la Mesa Directiva, Calderón abandone el recinto y emita su mensaje político en cadena nacional. Escenarios como el de un recinto alterno o de una entrega improvisada en las escalinatas o el vestíbulo del recinto, dicen en Los Pinos, están descartados…
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 28 de agosto.

Los “focos rojos” del Informe presidencial quedaron atrás, pero siguen encendidos los “amarillos”, comentó el coordinador de los diputados del PRI, Emilio Gamboa. En realidad la situación continúa sin definirse, pues también hay pronósticos de que será un desastre…
Miguel Ángel Rivera, “Clase Política”, La Jornada, 28 de agosto.

Los diputados se reunirán hoy, no dicen a qué hora ni dónde.
Van a intentar un acuerdo para el I informe.
Los senadores harán lo mismo, en el Senado.
Y si no hay acuerdo, los senadores decidirán el viernes, para eso retrasaron la sesión de hoy, la última del periodo.
Pepe Grillo, Crónica, 29 de agosto.

Las viejas clientelas del PRI —ambulantes, tianguistas, taxistas piratas y tolerados— se convirtieron en perredistas, pero mantuvieron el mismo pacto corporativo: complicidad y tolerancia a cambio de masas movilizables y contribuciones materiales. / Este sábado, como lo dispone la Constitución, Felipe Calderón acudirá a la apertura del periodo de sesiones ordinarias a rendir su informe. Presidirá la sesión del Congreso General Ruth Zavaleta, de NI. Conoceremos entonces si prevalece la sensatez en el PRD o se impone el infantilismo: un porrismo disfrazado de línea dura que le sigue haciendo el caldo gordo al PRI
Alfonso Zárate, “Usos del poder”, El Universal, 29 de agosto.

Ya hay un primer acuerdo: Felipe Calderón sí va a San Lázaro y entregará su informe por escrito.
Todo lo demás son dudas. ¿Subirá a la tribuna? Poco probable. ¿Podrá decir algún mensaje en ese momento? De nuevo, poco probable. ¿Hará un parafestejo/informe/mensaje por televisión? Sí, casi seguro.
Será como final de telenovela: el mero viernes en la Comisión Permanente.
Y una duda más: ¿La ciudadanía como verá esto? ¿Le importa en realidad? ¿Castigarán al PRD en las urnas, como dijo Calderón? ¿Ganó este round el Presidente?
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 29 de agosto.

A 72 horas de que se lleve a cabo el primer Informe de gobierno de Felipe Calderón, las negociaciones en San Lázaro apuntan hacia un acuerdo entre el PRI y el PRD para que el Presidente entregue su Informe por escrito y con pleno apego a lo que marcan la Constitución y la ley orgánica del Congreso, pero que lo haga no en el salón de plenos ni en la tribuna principal del Palacio Legislativo, sino en el Salón de Protocolos, en un acto privado y totalmente apegado al mandato legal.
El acuerdo de los opositores, que aún no aceptan el PAN ni el gobierno, plantea que sólo de esa manera es posible garantizar la seguridad del Presidente, y evitar agresiones de algunos diputados y senadores del PRD del ala radical. Las cúpulas del perredismo, reunidas ayer en la tarde, aprobaron esa decisión y, en su acuerdo con el PRI, se comprometen a que en ese esquema garantizan que ninguno de sus congresistas o invitados impedirá la entrega del Informe ni obstaculizarán en modo alguno al Presidente
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 29 de agosto.

El Salón de Protocolos está ubicado en el edificio C de San Lázaro y tiene acceso directo desde el estacionamiento que da a la calle de Leandro Rovirosa. Logísticamente, dicen priístas y perredistas, el presidente Calderón entraría directo al salón sin ningún riesgo y podría salir también de manera rápida y segura.
Mientras en ese pequeño salón, que cuenta con su propia tribuna y varias curules, se realiza la entrega formal a la presidenta de la Mesa Directiva, en el salón de plenos se declararía un receso de la sesión, que se reanudaría cuando ya se haya concluido la entrega para informar al Congreso General que se ha cumplido con el mandato constitucional y que el titular del Ejecutivo ha entregado su Informe sobre el estado que guarda la administración pública del país
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 29 de agosto.

Confirma a esta columna el senador Arturo Núñez que hoy quedará amarrada la reforma electoral y que la semana entrante subirá al pleno de la Cámara Alta. Se sabe que PRI y PRD la han exigido a Calderón y al PAN como condición para la realización de un Informe terso y para entrarle a la reforma fiscal
Raúl Rodríguez Cortés, “Gran angular”, El Gráfico, 29 de agosto.

Lo sabíamos desde el lunes, pero teníamos el compromiso de mantenerlo en reserva. Lo confirmó ayer el diputado Luis Sánchez, vocero de la bancada del PRD: el escenario más probable para el primero de septiembre es que, vía un acuerdo, queden suprimidos los posicionamientos de los ocho grupos parlamentarios, antes de que Felipe Calderón llegue a San Lázaro.
El Presidente de la República le entregará por escrito su Informe de Gobierno a la perredista Ruth Zavaleta, próxima presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Otras fuentes aseguran que el acto se llevará a cabo en la tribuna del Salón de Sesiones y que el mensaje de Felipe será el más corto de la historia.
Esas mismas fuentes revelaron que la idea de suprimir los posicionamientos de los partidos, práctica iniciada a principios de los noventa, fue planteada por Javier González Garza, coordinador de la fracción perredista, durante la reunión de la Junta de Coordinación Política, celebrada el lunes en San Lázaro. Quiere evitar que en tribuna se manifiesten “triunfalismos” y descalificaciones entre las bancadas, aseguraron. El diputado Sánchez, propuesto para la vicepresidencia de la Mesa Directiva de la Cámara baja, declaró tajante, a este espacio, que no habrá violencia. Se vio obligado también a desmentir a su colega Antonio Ortega, quien dijo que el relevo en la Mesa Directiva sería hasta el 5 de septiembre. “Está descartado que el PAN y el PRI manipulen para que la elección de la Mesa Directiva se corra al día 5”, afirmó el portavoz del PRD.
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 29 de agosto.

Si algún error comete Felipe Calderón en lo del Informe, es suponer que puede y debe debatir con los diputados.
¿Debatir con tipos que viven como reyes gracias a que están allí para parlamentar y se niegan a hacerlo?
¿Debatir con quienes sólo fueron unánimes para aumentarse el sueldo?
Con quienes no respetarán ni su Ley Orgánica ni su Reglamento.
No tiene caso perder el tiempo.
Lo mejor que hará el Presidente es ese cambio al Informe.
Quiso reunirse con los legisladores y se negaron.
Propuso dialogar con ellos, lo rechazaron.
Cumplirá con el mandato constitucional al entregarles su Informe, por escrito.
Y en ejercicio de sus derechos, al día siguiente, en el Auditorio hablará con quienes quieren oírlo.
Pepe Grillo, Crónica, 30 de agosto.

Que los más de 50 legisladores de la línea dura del PRD que están decididos a impedir que el presidente Calderón llegue el sábado a la tribuna de San Lázaro, tienen lista su estrategia.
Dicen que de ninguna manera se confiarán en los acuerdos que alcancen los coordinadores de los grupos parlamentarios.
Así acuerden que Calderón sólo entregará el Informe en las puertas de San Lázaro y se irá.
“Trascendió”, Milenio, 30 de agosto.

Eso sí, el país tiene hoy que discutir, en consonancia con sus políticos, si al presidente se le permite un número determinado de pasos para avanzar hasta la mesa en donde deba dejar su informe, o si lo debe entregar en la ventanilla de la oficialía de partes, no importa que en la atmósfera se respire el riesgo de un crack financiero en los Estados Unidos y México una vez más no se esté preparado para salir lo mejor librado posible de ese trance.
Leopoldo Mendívil, “Crónica Confidencial”, Crónica, 30 de agosto.

Manlio Fabio Beltrones reconoce que México “no merece que se siga viviendo en incertidumbre ante el informe presidencial”. Pero nos aclara que los representantes de Acción Nacional y de la Revolución Democrática buscan un acuerdo entre ellos, para invitar a los partidos minoritarios, entre ellos el PRI, a suscribirlo también, a fin de garantizar que “todos cumplamos” con la legalidad imperante.
Pero los partidos “bonsái” no quieren perder su momento de gloria y exigen que la ceremonia del día primero de septiembre, todos los grupos parlamentarios fijen su posición, de tal forma que ni el PAN ni el PRD puedan pasar por encima de la ley
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 30 de agosto.

La negociación entre el PAN y el PRD para el desarrollo en paz del primer Informe de Gobierno de Felipe Calderón alcanzó niveles de lavadero. Héctor Larios, coordinador de los diputados panistas, y Javier González Garza, de los perredistas, se confrontaron en privado y en público por el tema del sitio que utilizará el mandatario para entregar el texto. Es una “piedra”, dijo El Güero González Garza con referencia a don Héctor. El perredista se opone a que Calderón entregue el informe en la tribuna del Palacio Legislativo San Lázaro. El panista reviró que el Presidente estará ahí “cueste lo que cueste”. Sacó un as de la manga: si ustedes no aceptan que el jefe del Ejecutivo llegue al pleno del Congreso, la diputada perredista Ruth Zavaleta no será la presidenta de la Mesa Directiva. El episodio podría extenderse hasta el viernes, nos cuentan
“Bajo reserva”, El Universal, 30 de agosto.

No habrá mensajes ni posturas de los grupos parlamentarios durante el Primer Informe del presidente Calderón. Al cabo de muchas horas de negociaciones, declaraciones, amenazas, jaloneos, se impuso el entregas y te vas.
Los secretarios de Estado, gobernadores, ministros, diplomáticos, representantes de las iglesias, empresarios, directores de medios y los mil 300 periodistas acreditados escucharán a los oradores de los ocho grupos parlamentarios repetir la palabra “declino”, cuando la presidenta de la Mesa Directiva, la perredista Ruth Zavaleta, los invite a pasar a la tribuna.
El Presidente llegará a la hora convenida. Se limitará a entregar su Informe por escrito y a dejar constancia de que así lo hizo, antes de retirarse del recinto. El punto fino es si lo hará en la tribuna o en el Salón de Protocolo.
“¿A qué vamos a venir? ¿A pasar lista?”, preguntó, mordaz, el diputado del PRI Carlos Rojas. El ex titular de la Sedesol, sin embargo, no desdeña el valor político del acuerdo alcanzado para el Informe y se felicitó de que Felipe, a diferencia de Fox el año pasado, no se entercara en leer un mensaje. “No podía dejar lo más (las reformas), por nada”, recalcó
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 30 de agosto.

Hasta anoche también se discutían tres escenarios:
1. Que lo reciba una comisión en el Salón Verde, que regresará al pleno para informar que el jefe del Ejecutivo ha cumplido en tiempo y forma con la obligación constitucional de asistir a la instalación del periodo ordinario de sesiones y entregar un Informe por escrito; 2. Que llegue al salón de sesiones, suba a la tribuna, entregue el Informe y se vaya;
3. Que se construya un acuerdo y que al reanudarse la sesión, luego del receso de las posiciones legislativas, no regresen los legisladores del FAP, llegue Calderón, suba a la tribuna, entregue el Informe y diga un breve mensaje.
Éste es el mejor escenario, en las actuales condiciones, para el presidente Calderón que, en reuniones privadas con los legisladores y en público, ha reiterado su deseo de subir a la tribuna del pleno del Congreso de la Unión.
No quiere que le hagan lo mismo que a Fox, que no lo dejaron entrar porque, como él ha dicho, no son iguales.
Joaquín López Dóriga, “En privado”, 30 de agosto.

Todo apunta a que el I Informe del presidente Calderón se dará sin mayores contratiempos. La negociación ha dado frutos...
Oscar Mario Beteta, “En petit comité”, Milenio, 30 de agosto.

Elespacio alterno.
El equipo de Los Pinos descartó en definitiva una cadena nacional para el mensaje del presidente Calderón, que se llevará a cabo el domingo en el Auditorio Nacional, con motivo de su primer Informe de Gobierno. El grupo compacto no quiere que haya malas interpretaciones y que el uso de los medios sea considerado como una reacción de enojo, un berrinche, del mandatario, por no poder hablar ante el pleno del Congreso
“Bajo reserva”, El Universal, 29 de agosto.

Los caprichos, mi estimado, subsisten más que las pasiones. A escasos días del original acto en San Lázaro sobre el (des)informe de Felipe Calderón, quien lleva la batuta de la orquesta de operadores que organizan ya su Plan B de hacerse su reventón especial (to satisfy his huge ego) en el Auditorio Nacional (igualito al del 1 de diciembre después de la protesta de su Toma en el Congreso) el próximo domingo 2 en la mañana, ante sus acarreados, perdón, seguidores, simpatizantes y fans azules para que todo México se entere de que no hay mucho en la bolsa de logros en estos nueve meses y sí una urgencia por cambiar (los a todos) el motto ese del Presidente del empleo, en Estados Unidos se desatan los demonios contra los inmigrantes mexicanos indocumentados.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 29 de agosto.

El “informe” del domingo confrontó, otra vez, al PAN con Los Pinos
La invitación, enviada por Internet por el PAN, circuló desde el lunes y pide confirmar a la Secretaría de Vinculación con la Sociedad.
Ayer el vocero panista, Antonio Alvarado, negó que el partido organice el evento.
Y afirmó que a las 18 horas no sabía “si el evento se va a realizar”. ¿Por qué la negativa?
¿Cree Manuel Espino que el acto es ilegal?
Pepe Grillo, Crónica, 30 de agosto.

Beatriz Paredes reconoció ayer que hasta el momento no tiene conocimiento del acto que va a realizar el presidente Felipe Calderón en el Auditorio Nacional, aunque éste se haya difundido por radio, televisión y la prensa escrita. A lo mejor no la invitan.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 30 de agosto.

Hasta ahora no existen acuerdos para que Calderón entregue su informe en el salón de plenos de San Lázaro. A lo mejor si hay acuerdo, a lo mejor también Ruth Zavaleta recibe el informe de las manos de Calderón. A lo mejor el michoacano decide hacer una fiesta en la intimidad del Auditorio Nacional. Una cortina de humo que pronto se olvidará. En el Zócalo capitalino seguirá la otra parte de este espectáculo político, cómico y musical. En conjunto es un ritual catártico, que ni los panistas ni los seguidores de López Obrador quieren enterrar.
Jesús Sánchez, “Recuento Político”, El Financiero, 30 de agosto.

Que como dijera el secretario general del PAN, Carlos Abascal, que recordó que el año pasado a Vicente Fox no lo dejaron dar su Sexto Informe presidencial.
"En uso de la prudencia de un estadista (ajá), Fox abandonó el recinto legislativo..."
¡Igual de prudente el "estadista" Feli Calderón!, y ya no va a practicar ese "deporte extremo" (escaramuzas, gritos, jaloneos) en San Lázaro.
Finalmente, Feli sí irá al recinto legislativo a entregar su Informe por escrito, pero su mensaje lo dará el domingo 2 por la mañana en el Auditorio Nacional, y se prevé que además de los panistas, asistan representantes de otros sectores de la sociedad (como Chespirito, los Timbiriches, los Fox, y Adal Ramones...)
"Nos complace invitarlo al evento (sic) que con motivo del 1er. Informe de Gobierno del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, se celebrará el 2 de septiembre de 2007", destacan las invitaciones, que serán entregadas mañana...
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 30 de agosto.

En este momento, al concluir estas líneas, me entero en la página electrónica de EL UNIVERSAL que Felipe Calderón decidió no intentar expresar oralmente un mensaje en la tribuna de San Lázaro pasado mañana. Llegará, asistirá a la ceremonia de inicio del periodo ordinario de sesiones, entregará su informe por escrito —como manda la ley— y se retirará del recinto.
Será hasta el día siguiente, domingo 2 de septiembre, cuando emita un mensaje en cadena de radio y tv desde el Auditorio Nacional. Supongo que estas determinaciones fueron negociadas por el PAN con el PRD a cambio de un trato respetuoso para Calderón el 1 de septiembre. Tal vez así sea. Yo todavía tengo mis dudas. Y es que, insisto, vivimos en el reino de la incertidumbre
Ricardo Rocha, “Detrás de la noticia”, El Universal, 30 de agosto.

Felipe Calderón va de gane: logra que el PRD le reconozca carácter de presidente constitucional, con lo que causa desdoro a la figura lopezobradorista de la presidencia legítima; asienta como fuerza ganadora del litigio interno del sol azteca a la Nueva Felizquierda infiltrada y cooptada y, para coronar la cosecha, engaña a los perredistas colaboradoramente predispuestos a ser engañados, al aparentar que renunciaba al fasto personal de un sábado de protocolo tradicional, que acabaría convertido en un sobrio y casi mudo “informas y te vas”, cuando en realidad sólo trasladará la quema de incienso al siguiente día, un domingo calderónico centrado en el “mensaje político” felipista a falta de verdaderos logros y resultados gubernamentales; un paseo dominical de tonalidades blancas y azules en que el partidismo oficialista hará su verdadero Informe presidencial con recursos del gobierno federal
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 30 de agosto.

Está claro que Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional quieren ocupar la tribuna del Congreso de la Unión para su primer Informe; como no se los permitirán, el mandatario sólo entregará el documento y al día siguiente emitirá un mensaje a la nación desde el Auditorio Nacional. Lo que no está tan claro, ni cuantificado, es si los mexicanos quieren escucharlo. Con mucha frecuencia el presidente en turno ha usado la tribuna del Congreso para darnos noticias lamentables.
Enrique Galván Ochoa, “Dinero”, La Jornada, 30 de agosto.

Es por eso que si Calderón en serio quiere que lo dejen entrar a San Lázaro y dignificar al gremio, tiene una salida menos penosa que la de sacar a la ex vocalista de Cramberries, Dolores O’Riordan, del Auditorio Nacional para echarse un dudoso speech con la versión patriotera y timbirichesca del “Pare de sufrir”: anunciar que al final de su Informe va a revelar la verdad de la pelea entre Verónica y Cristian Castro. Así hasta los perredistas le harán valla.
Jairo Calixto Albarrán, “Política cero”, Mileno, 30 de agosto.

El “contenido” del Informe.
En el fondo se encuentra la estrategia de sustituir información por impacto mediático. Ante el hecho de que no hay cosas buenas qué informar, el staff de la casa presidencial optó por contar la historia del hombre valiente, “chaparrito, peloncito y de lentes”, pero valiente, que se mete a la cueva de los osos. Lo noticioso, en consecuencia, no es el Informe, sino la forma de llevarlo de Los Pinos a San Lázaro. Como no se pueden presumir cifras sobre seguridad, empleo, educación y crecimiento económico, que sería natural ante las condiciones imperantes en el país, optan porque el debate se enfoque en las agallas de Calderón, en contraste con los titubeos de sus adversarios. Hasta el momento la estrategia avanza viento en popa, siempre y cuando nadie le tome la palabra.

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31 Agosto 2007

A VEINTICUATRO HORAS DEL INFORME PRESIDENCIAL. SEGUNDA PARTE: LOS DEBATES.

Esta segunda entrega sobre el Primer Informe de Gobierno de Felipe Calderón incluye 95 de los 268 comentarios sistematizados, es decir, un 35.45% del total, distribuidos en tres temas. El primero, la estrategia de Los Pinos, es decir, tanto los movimientos emprendidos en la residencia presidencial con miras a conducir la ceremonia a buen término, como la propuesta del Presidente Calderón para modificar el formato y debatir con los legisladores; incluye 34 comentarios, el 35.79% de esta parte. El segundo tema, con 28 comentarios, es decir, el 29.48%, aluden a las discusiones sobre el formato propuesto por el Presidente Calderón para su primer Informe. Finalmente, la tercera parte, con 33 comentarios, el 34.73% se refiere a “el debate sobre el debate”, es decir, las posiciones asumidas a propósito de la propuesta de Calderón y a la manera en que, eventualmente, la propuesta podría influir el Informe.

La estrategia de Los Pinos.
Primer Informe de Felipe Calderón Hinojosa. Imposible eludir la locura del método que nos condujo al patético espectáculo de Vicente Fox, trémulo y pálido a las puertas del salón de plenos del Congreso. Entregó el informe escrito, pero sin asistir a la apertura de sesiones del Congreso de la Unión, como exige la Constitución. Se quedó en el pasillo, ante legisladores improvisados como empleados de oficialía de partes. Y Vicente Fox salió de escena como villano de ópera. Entre cajas, tal como Felipe Calderón entró al pleno para protestar el cargo de titular del Poder Ejecutivo de la Unión.
La inquieta fracción panista propuso cambio por ensalmo. Informe a dos tiempos: envío por escrito primero, y semanas más tarde asistencia del mandatario para comparecer en parodia de régimen parlamentario. Debates que opacarían los de la asamblea de la Revolución Francesa, donde jacobinos y ultramontanos oyeron a Dantón, a Mirabeau, a Robespierre, a Marat. Hasta que se impuso el terror y la restauración real siguió a las glorias napoleónicas. ¿Qué hiciste durante el terror?, preguntarían al abate Sieyès: "¡sobreviví!".
León García Soler, “A la mitad del foro”, La Jornada, 29 de julio.

Los más cercanos colaboradores de la casa presidencial observan con atención el debate y la negociación de los grupos parlamentarios representados en el Congreso de la Unión sobre el primer Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón. Desde luego, no quieren ningún zafarrancho por la tribuna y, mucho menos, que el mandatario se quede en el vestíbulo de San Lázaro con el Informe en la mano. Por ahora, existe un planteamiento que vienen manejando legisladores del PAN y PRD, para que el jefe del Ejecutivo entregue el documento y no emita mensaje alguno en la tribuna del Congreso. Habrá que esperar el desenlace de las conversaciones entre las bancadas
“Bajo reserva”, El Universal, 3 de agosto.

Antes era la oposición la que pedían a gritos el cambio en el formato del informe. Ahora es la Presidencia la que quiere cambiarlo y no puede. Para la oposición el informe se convirtió en una oportunidad única de increpar y hasta de insultar al primer mandatario. La otrora fiesta del Presidente ahora es el carnaval de la oposición. Los partidos minoritarios no le darán al Presidente la gracia de escapar de un día de insultos. El asunto puede tener sentido para bajar de la nube a los presidentes que, como los definió un pintoresco político jalisciense, en cuanto sienten el poder “comienzan a voltear despacito”, o lo que es lo mismo comienzan a actuar como poderosos, porque se saben y se sienten poderosos. A nadie, pues, le viene mal una andanada de jitomatazos una vez al año. El problema es que el informe queda absolutamente desdibujado en esta ceremonia de regreso al piso; quedó perdido el acto republicano de informar y quedamos excluidos los ciudadanos en nuestro derecho a saber. El informe quedó reducido a un tema de dos, diputados y Presidente de la República.
Diego Petersen Farah, Milenio, 4 de agosto.

El presidente Feli Calderón refrendó su disposición de dialogar con el Congreso a través de un formato que sea respetuoso de la Nación, de los poderes, sean del Ejecutivo o del Legislativo.
"Estoy dispuesto a comparecer al Congreso y a dialogar con los legisladores en el formato que ellos dispongan", acotó Calderón Hinojosa.
"Me gustaría poder presentar un Informe sobre el estado que guarda la nación y la administración pública sobre ejercicios anuales completos", dijo en conferencia de prensa conjunta con el secretario general del Consejo y Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, y reconoció que simpatiza con la idea de modificar el formato para presentar el Informe Presidencial.
¿Síiii?, preguntan los incrédulos, y, por curiosidad le cuestionan, ¿rodeado de cuántos guaruras quiere "dialogar"?...
Eva Makívar, “La creme de la creme”, El Financiero, 7 de agosto.

Da Calderón lección. ¡Qué buena propuesta tiene el presidente Felipe Calderón de tener diálogo con los legisladores durante su Primer Informe de gobierno! Sólo esperamos que los legisladores perredistas se callen y dejen ya de decir tantos improperios, ésta es una lección de política de altos vuelos que los perredistas no saben hacer y ya es hora de dejarse de la técnica del golpeteo y avanzar hacia la política de primer mundo que México merece.
Yazmín Alessandrini, “Circo Político”, Crónica, 8 de agosto.

Se pone buena la disputa rumbo al primero de septiembre. ¿Qué pasará en San Lázaro el día en que Felipe Calderón rinda su primer Informe de gobierno o lo que resulte ser.
El Presidente quiere cambiar la dinámica. Ya propuso debatir con los legisladores. Ir, escucharlos, contestarles, establecer un diálogo.
Manlio Fabio Beltrones dice que son “ocurrencias”, que hay que cambiar la ley; mientras tanto, en el PRD, deshojan la margarita. Aún no saben qué hacer: si salirse, si darle la espalda cuando hable… ya lo decidirán la próxima semana
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 8 de agosto.

La razón de que Fox no leyera su informe en la tribuna del Congreso, como había sido la tradición -que no la obligación constitucional-, fue que "no había condiciones" dentro del recinto, donde todavía estaban muy vivas las protestas por la jornada electoral del 2 de julio, en la que resultó ganador por apretado margen Felipe Calderón.
Desde antes de este episodio ya se manejaba la idea de replantear el formato del informe presidencial, despojándolo de su corte casi imperial que reforzaba la premisa de la "dictadura perfecta", observada por el escritor peruano Mario Vargas Llosa.
A un año del "entregas y te vas" del que fue protagonista Fox, el presidente Felipe Calderón ha propuesto un nuevo formato para el informe, consistente en un "diálogo" con las fuerzas políticas representadas en el Congreso.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 9 de agosto.

…el inquilino de Los Pinos quien, de cara a su Primer Informe de Gobierno, comienza a adoptar esa misma curiosa obsesión y terquedad de su antecesor Vicente Fox por acudir a San Lázaro...
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 10 de agosto.

¿Quién entiende a Emilio Gamboa?
Dice que no existen condiciones para que el presidente Calderón debata con los legisladores en el Informe.
Y que “el PRD no garantiza la paz en la Cámara”.
Y le pidió a la panista presidenta de la Cámara, María Elena Álvarez: No exagere, no convierta a la Cámara en un búnker.
¿Para que los noroñas hagan de las suyas?
Pepe Grillo, Crónica, 10 de agosto.

En esas condiciones Calderón ha soltado una idea de mayor calado. Si todos se quejan del caduco y poco significativo artículo 69; si el así llamado “formato” del Informe (palabra cuya novedad fue impuesta por el ilustre Porfirio Muñoz Ledo y a él debe atribuírsele el mérito o demérito) ya no significa nada ni tiene verdadera validez republicana, pues ahí les va esta idea sacada de la chistera del mago.
Y como Mandrake, aparece una seda convertida en conejo. Y todos corren tras él.
Pero nadie lo va alcanzar, pues la liebre mágica es un cuento. El presidente sabe de la imposibilidad de hacerlo aun cuando se cumpliera la verdadera razón por la cual lo propone: entrar en paz y orden a la Cámara a presentar su informe, no nada más a entregarlo. Y de esto último se trata el juego, al menos por ahora, en este informe inicial.
Si la puerta donde dice Informe, está cerrada o al menos entreabierta apenas, Calderón ha construido rápidamente otro acceso donde dice: Diálogo, materia ésta cuya existencia ha sido argumento de reclamo constante por todas las legislaturas anteriores, al menos las últimas cinco.
Por eso vale la pena consignar cómo ha contestado a esta audacia el más experimentado de los políticos priistas, el senador Manlio Fabio Beltrones. Con un sí, pero no.
Rafael Cardona, “El cristalazo”, Crónica, 10 de agosto.

El ensayo en Los Pinos para un hipotético Informe presidencial con preguntas y respuestas, una sesión en la que haya intercambio de ideas entre el presidente Felipe Calderón y los diputados y senadores, tiene directores de escena. Las pruebas no han cesado en la casa presidencial, pese a que no se ha llegado a un acuerdo parlamentario para cambiar el formato que ha prevalecido por décadas. Los colaboradores más cercanos del mandatario hacen toda clase de preparativos para un nuevo esquema en el primer Informe de Gobierno en el salón de plenos de San Lázaro. Los directores de escena son Juan Camilo Mouriño, jefe de la Oficina Presidencial; Alejandra Sota, coordinadora de Imagen y Opinión Pública; Maximiliano Cortázar, coordinador de Comunicación Social, y Dionisio Pérez-Jácome Friscione, coordinador de asesores
“Bajo reserva”, El Universal, 10 de agosto.

Y entonces, ¿qué pasará? ¿Lo propuso Calderón por estrategia sin querer que aceptaran en realidad, sólo para hacerlos ver mal al menos ante la opinión pública? ¿Buscó negociar de alguna otra manera que siquiera lo dejen pasar y dar aunque sea un mini mensaje?
A mí me parece lógico, pero tonto de parte de los legisladores de oposición. ¡Deberían de tomarle la palabra! Como dice, por ejemplo el senador Juan N. Guerra: es buena idea que Calderón acuda y los escuche directamente. Pero bueno, lo cito a él: —Para decirle frente a frente que no ganó legítimamente y que por supuesto se lo debe a la corrupción de las instituciones y al compadrazgo que hubo en el IFE entre Elba Esther Gordillo y Juan Molinar para construir un órgano a modo.
Y nosotros nos quedaremos otra vez con pan con lo mismo. Un año más… al menos
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos, El Universal, 10 de agosto.

Una bola de humo, como de dice en el beisbol, fue la que lanzó Felipe Calderón al declarar que quiere debatir con diputados y senadores en el ya cercano primer Informe de gobierno.
Calderón hizo tal declaración en un escenario muy forzado, la conferencia de prensa conjunta que ofreció el lunes pasado con el presidente brasileño, Luis Inacio Lula da Silva. Por tanto es muy probable que la pregunta que motivó esa declaración haya sido inducida por los encargados de prensa de Los Pinos.
Raúl Rodríguez Cortés, “Gran Angular”, El Gráfico, 10 de agosto.

Lo que gana no es poca cosa: sabe que el debate le será de mucha utilidad, de esta manera, se podrá presentar ante el Congreso como un Presidente que tiene la estatura política necesaria y está dispuesto a escuchar los comentarios en contra, las rechiflas y los desaires de los legisladores más radicales del PRD. Resulta, sin duda, una fecha crucial para Felipe Calderón. Sabe que necesita a la oposición para llegar a acuerdos, que requiere una mayoría, si no quiere sufrir los costos. En este sentido, las negociaciones con el PRD serán importantes. Probablemente, lo que se negociará es que la ceremonia transcurra en calma y no en medio de una arena de combate, como en su toma de posesión. ¿A cambio de qué? Está por verse
Yuriria Sierra, “Nudo gordiano”, Excélsior, 10 de agosto.

Felipe el Valiente no encuentra con quién pelear en San Lázaro y, ante esa falta de adversarios bien plantados, por lo pronto envía las fuerzas militarizadas preventivas para que vayan dando seguridad a todo aquel que se sienta con ánimos legislativos de polemizar con un engallado panista franco que usa casaca verde olivo (todo entre rumores de que la izquierda civilizada, moderna y bien peinada está buscando la manera de ofrecer al panista michoacano una salida decorosamente negociada que permita al gerente general de Los Pinos ofrecer alguna variante protocolaria que pase como Informe presidencial y que los “opositores” también hagan como que se oponen).
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 10 de agosto.

Fue una jugada de ajedrecista. Sorprendió gratamente a los espectadores neutrales, alarmó al oficialismo y desconcertó a los más enconados adversarios del régimen. Y estuvo a punto de granjearle al presidente Felipe Calderón una victoria definitiva sobre quienes le regatean reconocimiento a su investidura. / La propuesta del Primer Mandatario en el sentido de no sólo acudir a la sesión de Congreso General para presentar su primer informe de labores, sino incluso debatir con la oposición, ocultaba en efecto la intención primordial de ganar legitimidad por la vía de los hechos. No prosperó finalmente y ahora es un enigma lo que sucederá el 1 de septiembre.
El apersonamiento ante la representación popular en un ambiente civilizado, con impugnaciones severas pero sin desorden y con la música de fondo del diálogo democrático, es sin duda el sueño más acariciado del huésped de Los Pinos. Sueño al que se han opuesto ya —“No hay condiciones, otra vez será, quizá en febrero”— representantes de prácticamente toda la oposición, en especial los priistas Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones, y los perredistas Javier González Garza y Carlos Navarrete.
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz, Crónica, 11 de agosto.

No es para menos la importancia que confiere el michoacano a su presentación en la tribuna de San Lázaro. Por mucho que los seguidores de quien fue su contrincante en las urnas y es ahora su permanente contradictor lo atacasen con dardos verbales y probablemente hasta con insultos, estarían acribillando al ocupante del sitial reservado al del Jefe de Estado. Y este solo hecho entrañaría la aceptación tácita de una realidad que se ha impuesto contra viento y marea.
Todos los hombres del Presidente trabajan en el diseño de una estrategia que permita cumplir en tiempo y forma la obligación constitucional de presentar el informe del estado que guarda la nación. Aplican todo su ingenio. Tal como ocurrió en diciembre pasado, cuando Calderón asumió furtivamente el poder a la medianoche y más tarde apareció —por quién sabe qué artes— ante el pleno de diputados y senadores para colocarse la banda en una ceremonia fugaz marcada por una atmósfera enardecida.
Aurelio Ramos Méndez, “Contraluz, Crónica, 11 de agosto.

Calderón puede ganar en los lances discursivos y mediáticos —como es el caso de su propuesta de diálogo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo— pero no logrará el diálogo con el PRD. Pero hay otra explicación: que se trate de una estrategia bien calculada por la casa presidencial; la de forzar un diálogo que saben que no se dará, con lo que obligan a que en los hechos el Informe cambie de formato, que el presidente Calderón sólo entregue su Informe por escrito, y no se exponga a otro escándalo. De ser así, el PRD habría mordido el anzuelo y Calderón saldrá bien librado. En esa hipótesis, otra vez la izquierda le habrá hecho el juego a la derecha. Y entonces tendrán razón los que dicen: ¡pobre izquierda mexicana! Al tiempo
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 12 de agosto.

Habrá que reconocerle a Felipe Calderón el sentido de la oportunidad política al ofrecer a la oposición a ultranza el debate que siempre han exigido, diálogo entre pares válido para un régimen parlamentario. Les mató el gallo. Pero sin reformar los poderes constituidos, sin cambiar el régimen presidencial a parlamentario, el debate propuesto violentaría el estado de derecho y sería parodia de convención revolucionaria; preludio a un comité de salud; bases para el estado de excepción, al borde del cual estamos por la guerra al crimen organizado
León García Soler, “A la mitad del foro”, La Jornada, 12 de agosto.

El reto de Felipe Calderón -debatir en el Congreso con los diputados y senadores en el contexto del primer Informe de gobierno- confirma la equivocación de la oposición política que piensa que es lo mismo que con Vicente Fox, porque para ella es más importante su caracterización que la posibilidad de lograr reformas
Marco Rascón, La Jornada, 14 de agosto.

Dos: el Presidente puso a girar a los legisladores y todos sus partidos y es que tuvo que ser él mismo quien propusiera el cambio de rumbo del desgastado informe presidencial porque a nadie se le había ocurrido, con lo cual ha demostrado en estos pocos meses que tenemos un Presidente joven con ideas de vanguardia que quiere llevar al país a esa nueva política de primer mundo que México tanto reclama.
Yazmín Alessandrini, “Circo Político”, Crónica, 15 de agosto.

El pueblo no renuncia nunca a sus libertades, mi estimado, sino bajo el artificio de una ilusión. Ahora resulta que al Gymboree de Felipe Calderón se le ha ocurrido la extraordinaria idea de debatir con la oposición... a 15 días de su evidente (des)informe. Con esta simpática jugada pretenden ¿balconear? a las lacritas amarillas de ser intransigentes e intolerantes y, de aceptar la curiosita propuesta, evidenciar al PRD que deberá en los hechos reconocer de facto su gobierno. Uuufff... qué original.
Sin lugar a dudas, my friend, llama la atención que el agobiado Felipe haya tenido que inventarse algo creativo para poder ingresar a San Lázaro sin que se convierta en su divertida pesadilla que dé la vuelta al mundo... again. Y que, nuevamente, sea innegable su delicada fragilidad y la de su administración que no logra consolidarse, convencer y, sobre todo... legitimarse (con todo y las clasecitas impartidas por Carlos Salinas de Gortari... que no da paso sin huarache... y este pasito trae un divino tufo a Juan Jesús Posadas Ocampo).
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 15 de agosto.

Calderón, con habilidad indiscutible, durante varios días controló la agenda. Adelantándose a sus rivales, estableció el tema del formato del Informe, diciendo que estaba dispuesto incluso a debatir con los legisladores. Instruyó a su partido, el PAN, para solicitar un periodo extraordinario de 24 horas para tratar el tema del cambio de formato de la ceremonia. Los partidos de oposición resintieron la jugada y tardaron en articular una respuesta. Sus tartamudeos fueron explotados por medios y comunicadores afines al gobierno, que son legión, quienes arremetieron con todo sobre priistas y perredistas por rechazar el debate. Con seguridad el Presidente ganó puntos en las encuestas de popularidad. Pero no sólo eso, hasta el momento ha conseguido evitar que en los medios se haga una evaluación estricta de su gobierno, con análisis que acompañen la presentación del Informe.
Las aguas poco a poco han vuelto a su nivel. El PRD, que está dispuesto a pagar el precio de no dejar hablar al Presidente en San Lázaro, y que por eso lo llamen “intransigente” y “grosero”, expuso una propuesta afilada: atar su comportamiento en el Informe a la conservación de las boletas de la elección presidencial del 2006, para que sirvan de materia prima para una Comisión de la Verdad, con lo que puso el dedo en una llaga que le duele a Calderón y los suyos, pues va directo al tema de la legitimidad y la supuesta normalidad democrática.
Juan Manuel Asai, “Códice”, Crónica, 16 de agosto.

El equipo compacto de Los Pinos mantiene la lupa sobre los escenarios que puedan presentarse el 1 de septiembre durante el primer Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón. Los estrategas no quieren mover más el tema, sobre todo por las casi nulas posibilidades de un periodo extraordinario de sesiones para modificar el formato de la sesión en el Congreso de la Unión. Nos explican que esperarán a ver qué posición asumirá el PRD en su Congreso Nacional, que definirá la línea política para ese evento. Por lo pronto, la iniciativa del PAN para cambiar la ceremonia fue turnada a comisiones de la Permanente. Ahí puede descansar un buen rato
“Bajo reserva”, El Universal, 16 de agosto.

Por 660 votos contra 447, el congreso aprobó la “sustitución del Informe por un debate parlamentario y republicano entre poderes”. Es decir, los perredistas a debatir con el presidente Felipe Calderón los problemas de México.
El acuerdo es válido a partir de las 14:30 horas del domingo.
Los lopistas dejaron 170 sillas vacías, al congreso asistieron 1,700 delegados, se fue el 10 por ciento.
¿Exigirán los derrotados, el recuento voto por voto?
Pepe Grillo, Crónica, 20 de agosto.

De paso, en Los Pinos se vacunaron en contra del caos que anuncia el PRD para el 1 de septiembre. En cuanto Calderón supo que los perredistas asumirían la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, y que sería un miembro de ese partido quien lo recibiría y le respondería el informe, lanzó su propuesta de debate. Su planteamiento de dialogar iba dirigido totalmente al PRD y a sus aliados del FAP, por encima —incluso— del PRI; ante la actitud perredista de recibirlo a gritos y sombrerazos, el Presidente les propuso dialogar.
Tan planeada fue la estrategia de Los Pinos, que además de arrinconar al Congreso y obligarlo a pagar un costo si no hay diálogo, y de exhibir al PRD en su radicalismo, hay quien ve en esta jugada de Calderón el arranque de la campaña política por el 2009 y la búsqueda de una mayoría panista para el Congreso en los próximos comicios intermedios. Al exhibir a los legisladores y su incapacidad de acuerdo, el jefe del Ejecutivo envía un mensaje claro y directo al electorado: que le den mayoría para que se pueda mover el país, para acabar con el entrampamiento y la negativa permanente de la mayoría opositora
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 20 de agosto.

Es cierto, entonces, que como tantas veces se ha dicho en estos días el informe presidencial, alejado de una auténtica rendición de cuentas, es un acto obsoleto que riñe con el desarrollo político del país, pero también lo son ya las interpelaciones y hechos similares que concitaron en su momento la atención pública y hoy están tan desgastados como la ceremonia otrora imperial. Y aun así los congresistas se han tardado casi 20 años sin innovar ese formato.
En este marco y para decirlo en términos deportivos, el presidente Felipe Calderón Hinojosa anotó un gol en la portería del Congreso de la Unión cuando propuso un debate con los legisladores como parte del Informe, a lo cual los líderes parlamentarios -incluidos los del partido del Presidente- no supieron responder con acierto y oportunidad, pese a que el diálogo con el Ejecutivo es una añeja demanda del Legislativo. El argumento de que no existían condiciones para ello fue de una fragilidad notable porque es claro que, como dijo la presidenta de la Cámara de Diputados, María Elena Álvarez, las condiciones las dan -o no las dan- los propios legisladores.
Eduardo Huchim, Reforma, 20 de agosto.

Al proponer un formato distinto, el presidente Calderón renegó del ritual del Informe como lo conocemos. Al apoyar la moción del Presidente, el PAN renegó también. Reniega el PRD: por renegar, por no darle beneficio ninguno a Calderón y porque ahora esboza un nuevo régimen que eliminaría la arcaica ceremonia. Y al PRI de la calculadora en la mano lo tiene sin cuidado el rito del Informe, el mito del Informe y el Informe en sí.
Ciro Gómez Leyva, “La historia en breve”, Milenio, 21 de agosto.

El viernes habrá cónclave del equipo compacto del presidente Felipe Calderón para analizar los escenarios del primer Informe de Gobierno. Usted podrá leer en este diario que el Congreso elaboró un plan B para la sesión en el Palacio Legislativo de San Lázaro, una especie de “entregas y te vas”, pero con muchísimo protocolo. El equipo del michoacano fue convocado para asistir a una reunión en Los Pinos la tarde de mañana, con el objetivo de conocer los últimos detalles de las negociaciones con la oposición. Nos cuentan que Calderón está decidido a acudir a San Lázaro ante cualquier circunstancia
“Bajo reserva”, El Universal, 23 de agosto.

En busca de salvar algo de lo perdido, el calderonismo lanzó una propuesta de presunta modernidad política que en realidad era una invitación a que lo validen: informar y debatir. Varios opinantes profesionales de la política mexicana se han deshecho en elogios a lo que entienden como un gesto maduro y audaz que, de ser aceptado, marcaría el inicio de un proceso de reformas políticas y electorales altamente beneficiosas para el país. En contrapartida, reprueban la nula visión del partido que se ha opuesto no sólo a la novedosa pretensión de polemizar sino al hecho en sí de que alguien considerado espurio cumpla con una ceremonia no contemplada en ley alguna
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 23 de agosto.

Con sólo propósitos propagandísticos, a sabiendas de que formalmente era imposible realizarlo, Calderón propuso debatir con los legisladores, alardeando de su experiencia parlamentaria. Fue sólo un guiño para provocar una aparente contradicción en los grupos opositores, especialmente el perredista, que durante años solicitó dialogar con el Presidente el día del Informe y ahora que se le ofrecía la ocasión la rechazaba. Es claro que procedió de ese modo para no caer en el garlito tendido desde Los Pinos, que de ese modo hubiera ganado el reconocimiento, así fuera sólo en los hechos, a la investidura presidencial. Desechada esa posibilidad, la fórmula que asegura el cumplimiento de la ley y la mínima concordia necesaria para abrir las sesiones de las Cámaras será la constitucional, que dispone la asistencia del Ejecutivo a la inauguración congresional y la presentación por escrito del Informe sobre el estado que guarda la nación. Sólo será necesario establecer el modo y el lugar donde se produzca la presencia presidencial, distante por completo de la mayestática que le asignaba el protocolo durante la era de la dominación priista.
Miguel .Ángel Granados Chapa, Plaza Pública, Reforma, 26 de agosto.

Qué sorpresa: antes era la oposición quien exigía diálogo, y el gobierno quien se cerraba con una negativa rotunda. Ahora es al contrario: el gobierno, “la derecha”, ofrece diálogo, y además “diálogo público” ante cámaras y micrófonos, propone debatir el Informe Presidencial el 1 de septiembre, y es la oposición quien responde como lo hacían los gobiernos del PRI: descalificando al rival. El PRD conoce la miseria de sus nulos argumentos, de ahí que para rechazar el diálogo le urja encontrar pretexto: lo que buscan es un circo romano, nos respondía antaño el gobierno. Luego el PRI invadió al PRD y con esa marea llegaron aquellos usos y costumbres: el paleo-PRI, hoy denominado PRD, responde con las mismas palabras: sólo hablo con quienes me merecen.
Luis González de Alba, “La calle”, Milenio, 27 de agosto.

El acierto de Calderón y sus estrategas ha sido colocar la cuestión perredista en el centro del debate, donde alumbran todos los reflectores, y mantener en franjas de penumbra los demás asuntos. El informe es un ejemplo idóneo. A unos cuantos días del primero de septiembre la atención se concentra en saber si la ceremonia será un austero acto republicano, o se convertirá en un show para saciar la gula mediática por los escándalos. Como sea, casi nadie se pregunta cuántos empleos se han creado, ni si el ISSSTE está en vías de convertirse en la maravilla que ofrecieron quienes aprobaron los cambios al régimen de pensiones.
Juan Manuel Asai, “Códice”, Crónica, 28 de agosto.

Al final, el ganador de la contienda fue el presidente Calderón porque se vio como víctima de los caprichos violentos del PRD, de la incapacidad del PAN y de la mezquindad priista. Y como siempre ocurre, el debate Ejecutivo-Legislativo en torno al informe dejó indicios que van a ser aprovechados por el PAN en las legislativas federales de 2009: los problemas de gobernabilidad con un Congreso en contra. Por tanto, las facturas de este 2007 van a ser cobradas y pagadas en 2009. Y entonces que nadie se queje de sus propios errores.
La disputa por la tribuna del Congreso tuvo dos escenarios: el de los partidos y la clase política y el de la ciudadanía ajena al seguimiento puntual de los forcejeos. Al final de cuentas, en las últimas elecciones se han dado pruebas contundentes de que el segundo escenario es el mayoritario, el que domina el voto anónimo de la sociedad. De ahí que la lectura del conflicto haya beneficiado más a Calderón que al PRD que se la pasó imponiendo condiciones desde su minoría.
Carlos Ramírez, “Indicador Político”, El Financiero, 30 de agosto.

La discusión sobre el formato.
Durante muchos años se ha hablado de la necesidad de cambiar la estructura y las formas para el Informe presidencial. El acto republicano es la rendición de cuentas del Presidente a los ciudadanos a través de sus representantes, los diputados (aunque no nos guste, nos representan). Eso y sólo eso hay que preservar, lo demás son formas. El informe tal como estaba diseñado fue concebido para halagar al Presidente. De hecho, poco a poco los diputados fueron perdiendo relevancia en la ceremonia, y los invitados del Presidente se convirtieron en las figuras a seguir. Se ampliaron las galerías, se amplió la transmisión por televisión, se decretó día de asueto. En la fusta del Presidente nadie podía interferir y lo único permitido era el halago.
Diego Petersen Farah, Milenio, 4 de agosto.

Que los más interesados en que los legisladores se atrevan a hacerle un cambio de forma y fondo al Informe están en Los Pinos. Todavía confían en la casa presidencial en que haya acuerdo para quitarle lo acartonado y poco funcional al rito del que, cada 1 de septiembre, se asegura que será sometido a ajustes de fondo.
“Trascendió”, Milenio, 7 de agosto.

Son las mismas dos décadas en que nuestros legisladores (siete legislaturas) han sido incapaces de encontrar un formato para que el Informe Presidencial sea un acto respetuoso de la democracia y de la ciudadanía. ¿Será tan difícil? ¿Quién sale beneficiado? Nadie. El perjuicio es para México. Están pasmados. Qué vergüenza.
Federico Reyes Heroles, Reforma, 7 de agosto.

Los perredistas se quedarán con las ganas de cambiar el formato del Informe presidencial, porque no hay tiempo para hacer una reforma, según comenta Raymundo Cárdenas, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales. Sin embargo, Javier González Garza, dice que bastaría un simple acuerdo administrativo entre los coordinadores parlamentarios, para que pudiera modificarse la forma de gobierno del Congreso de la Unión.
Dice el zacatecano que la oportunidad se perdió hace unas semanas. Tampoco habrá periodo extraordinario de sesiones, porque los priistas, apoyados por la gente del PRD, no quieren dar un cheque al Ejecutivo para que dé resultados que no corresponden a la realidad. Y nos dicen que podría informar o hasta presumir del empleo, del crecimiento económico y de muchos temas.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 8 de agosto.

Sorprende la respuesta de los coordinadores priistas y perredistas en el Congreso al ofrecimiento (reto si se quiere) de sostener un debate con Felipe Calderón el día de su primer Informe.
La reacción hace recordar al perro que se la pasa ladrándole y correteando al ciclista pero que, cuando éste se detiene, queda como pasmado porque se acabó la diversión.
A Calderón se le ocurrió decir que está “a las órdenes del Congreso”, en “disposición y con convicción” de no sólo informar, “sino escuchar los planteamientos, las preguntas de los partidos políticos, incluso tener un diálogo con ellos, con los grupos parlamentarios, con los diputados y senadores…”.
Y cual Chapulín blanquiazulado, echó su resto: “No sólo estoy dispuesto, sino que me gustaría poder debatir y dialogar con los legisladores”. ¡Ah chingá!
Carlos Marín, “El asalto a la razón”, Milenio, 8 de agosto.

Por supuesto que el Informe Presidencial es una ceremonia que corresponde a otra época. Funcionó en el siglo pasado cuando reptiles gigantes del tricolor eran los dueños de la pradera. Ahora sólo sirve para que los efectivos del Estado Mayor Presidencial sitien las inmediaciones de San Lázaro, incomodando a los vecinos, y nos muestren sus nuevos modelos de tanquetas antidisturbios adquiridas a precios de ganga. Que el formato del Informe deba rediseñarse no supone que se abra la oportunidad de sembrar nuevos agravios. El Presidente no puede acostumbrarse a entrar por sorpresa por la puerta de atrás al Congreso, como lo hizo el primero de diciembre durante su toma de posesión. Eso debilita a los Poderes de la Unión y exhibe a la política como un circo de fieras, trapecistas, escapistas y payasos.
¿El estado que guarda la Nación es el de una cena de negros? Lo que menos necesita la clase política en estos días es otra velada de lucha libre. Domina la impresión de que los políticos se esmeran por entretener a los periodistas, pero descuidan a los ciudadanos. Los niveles de abstencionismo registrados en los estados en los que hubo elecciones el domingo pasado, deben leerse como un desencanto generalizado de los asuntos públicos. Si no hay condiciones para una ceremonia civilizada, que el Presidente cumpla con su obligación constitucional de entregar el Informe por escrito y se regrese a su casa.
Juan Manuel Asai, “Códice”, Crónica, 9 de agosto.

El coordinador del PRI en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, no quiere perder en uno solo de los temas de su agenda. En torno al Informe presidencial, dice que sí quiere debate, pero sólo cuando él lo disponga, o sea, después del 1 de septiembre. Además apoya la demanda de que se anulen las elecciones para gobernador en Baja California porque se usaron malas artes como propaganda negativa y el gobernador, Eugenio Elorduy, intervino en el proceso. Claro, ni por un momento se le ocurrió censurar la participación de su correligionario Enrique Peña
“Binoculares”, El Gráfico, 9 de agosto.

Se equivoca el director de la Unidad de Gobierno de la SG, Mario Escárcega Leos: sí hay tiempo para cambiar el Informe de Gobierno. Esos cambios podrán o no producirse, pero a diferencia de lo que dice ese funcionario, el presidente Calderón sí quiere estar en San Lázaro el primero de septiembre, sí quiere dar su Informe y sí quiere buscar un mecanismo de interlocución con los legisladores. Incluso, esta misma semana, la fracción panista intentará concluir una propuesta formal sobre el tema, para presentarla ante la Comisión Permanente. Podrán aprobarla o no el PRI y el PRD, pero existe tiempo y voluntad gubernamental para sacar adelante esa propuesta
Jorge Fernández Menéndez, “Razones”, Excélsior, 9 de agosto.

LA PROPUESTA de Felipe Calderón de debatir con los diputados al presentar su I Informe de Gobierno sorprendió a propios y a extraños.
SI BIEN Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Vicente Fox exploraron la posibilidad de cambiar la obsoleta ceremonia y mandar el Informe por escrito, en este caso la intención es justo la contraria.
Y ES QUE por primera vez un Presidente expresa su interés en cambiar el formato para hacerlo interactivo.
AL IGUAL que el 1o. de diciembre cuando tomó posesión del cargo, Calderón está marcando su estilo personal de gobernar: agarrando el toro por los cuernos.
Y VAYA que sería una faena complicada, pues en septiembre la presidencia del Congreso estará en manos del PRD, el partido que trató de evitar que rindiera protesta.
ES POR ESTO QUE, quienes saben de estas cosas afirman que la actitud de Calderón tiene como fin romper el ostión perredista y comenzar -por fin- a negociar directamente con sus coordinadores parlamentarios.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 9 de agosto.

¿Y los subsecretarios? También se nota su ausencia en la Segob, tanto, que quien no ve tiempo para cambiar el formato del Informe presidencial es Mario Escárcega Leos, que no es de la primera división ni de la segunda, sino de un peldaño más abajo: la Unidad de Gobierno
“Frentes Políticos”, Excélsior, 10 de agosto.

EN LA Secretaría de Gobernación ya les quedó bien claro que la intención del presidente Felipe Calderón de abrir un debate con los diputados con motivo de su Informe de Gobierno va muy en serio.
QUIEN no lo crea, que se fije en el caso de Mario René Escárcega Leos, jefe de la Unidad de Gobierno que depende de la Subsecretaría a cargo de Abraham González quien anoche se llevó menuda sorpresita: salió abruptamente de la nómina.
Y TODO porque declaró que ya no había tiempo para pactar con los legisladores un formato que permitiera el intercambio de opiniones el 1o. de septiembre.
AL BUEN entendedor... con un corrido le basta.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 10 de agosto.

Falso…falso!, clamaron los perredistas ante la versión de que negocian cambios al formato del Informe Presidencial.
¿Ellos negociar el formato?
¡Nunca!
¿Para qué negociarlo, para qué comprometerse a algo, lo que sea?
Llegado el momento hacen del formato un papalote.
Los diputados golpeadores sellan las puertas de San Lázaro, impiden el paso al Presidente, asaltan la tribuna, golpean al que se les pone enfrente.
Lo volveremos a ver.
Pepe Grillo, Crónica, 10 de agosto.

Para el asunto de cambio de formato del Informe, los coordinadores parlamentarios del PAN, el senador Santiago Creel Miranda, y del PRI, Emilio Gamboa Patrón, negocian la posibilidad de un cambio en la sesión del primero de septiembre. Como plazo fatal han puesto la fecha del 27 de agosto. Si para entonces no hay acuerdo político con todas las bancadas representadas en el Congreso de la Unión, no habrá nada nuevo y la ceremonia seguirá siendo la misma.
“Bajo reserva”, El Universal, 10 de agosto.

Que los representantes de los poderes Legislativo y Ejecutivo debatan como pares es una vieja demanda democrática de la oposición política, incluido el PAN cuando lo era. Pero Calderón la replanteó faltando menos de un mes para el Informe y es obvio que no hay tiempo para aprobar el formato que lo permita, pues hacerlo implica una reforma constitucional. De ahí que la oposición deseche por ahora el planteamiento de Calderón, lo que no quiere decir que se niegue a debatir.
Pero la inducción de este tema en la agenda nacional ha permitido a Los Pinos enfatizar el mensaje de que los partidos políticos PRI y PRD se niegan a debatir, no sólo por incongruentes sino por su incapacidad de rebatir lo que destaca como sólidos argumentos presidenciales
Raúl Rodríguez Cortés, “Gran angular”, El Gráfico, 10 de agosto.

Informe también significa "sin forma". Y es que a tres semanas del Informe presidencial de Felipe Calderón, lo que hay no son sino rumores y especulaciones sobre el formato mediante el cual se llevará a cabo. En medio de esta incertidumbre los diferentes actores políticos ponen sobre la mesa sus posturas. Ya lo veíamos el martes, cuando el coordinador de los diputados del PRI, Emilio Gamboa, aseguró que analizarían la posibilidad de que el presidente Felipe Calderón presente su Informe el primero de septiembre y regrese en febrero o marzo a debatir con los legisladores. Y, por su parte, el dirigente nacional perredista, Leonel Cota, dijo que no permitirán la entrada del Estado Mayor ni de ninguna corporación de fuerza pública ajena al Congreso. Al respecto, el que tampoco se quedó atrás fue el coordinador de los diputados del PAN, Héctor Larios, quien señaló que hay varias opciones para el primero de septiembre:
"La primera que se analiza es sacar al Informe con el mismo formato, conciliando con los reclamos del PRD y los intereses del PAN. Y, la segunda, que no se ha descartado, consiste en convocar a un periodo extraordinario para cambiar el formato del Informe".
Yuriria Sierra, “Nudo gordiano”, Excélsior, 10 de agosto.

El informe es un tema de relación entre dos poderes, pero sobre todo es un problema de rendición de cuentas. En otros países existe una formulación constitucional similar a la que tenemos en México, en algunos hay mayor contenido sobre cómo y qué debe contener el informe del Ejecutivo; en otros casos se establece un mecanismo de información más parlamentario o más presidencial, porque depende del tipo de régimen. En suma, existen múltiples formas y salidas para modificar el formato del informe, pero lo que no hay es voluntad política de hacerlo. Cada año se hace evidente el agotamiento, pero no se hace nada para remediar el problema.
Ha habido experiencias en algunos estados tales en las que un gobernador escucha las posiciones de los grupos parlamentarios y responde. Calderón podría asistir a escuchar las posiciones de las fracciones parlamentarias y luego leer su texto, o en un formato más interactivo se podría tener algún tipo de comparecencia. Podría haber interlocución, debate y diálogo, pero la oposición no quiere y tal vez ni el propio panismo tenga muy claro cómo hacerlo
Alberto Aziz Nassif, El Universal, 14 de agosto.

El coordinador de los diputados del PAN, Héctor Larios, no ha podido descifrar la actitud de sus colegas del PRI frente a un tema crucial para el panismo: el cambio del formato del primer Informe presidencial. Un día le dicen que sí lo apoyan, otro no y luego quién sabe. La negociación es directa con los priístas. Los perredistas han salido de la esfera de las conversaciones, nos cuentan. Desesperado, don Héctor presentó este lunes una iniciativa de reforma a la Ley Orgánica del Poder Legislativo para abrir el formato a un debate con el presidente Calderón. Los asesores del panista dicen que la modificación no podría ser objetada por el Presidente de la República, por tratarse de un ordenamiento interno de los legisladores, situación que agilizaría su entrada en vigor. ¿Ahora qué argumentarán los priístas para no debatir?, se preguntan los colaboradores de Larios
“Bajo reserva”, El Universal, 14 de agosto.

Ante la cerrazón del PRI y del PRD para evitar que el presidente Felipe Calderón dialogue con el Poder Legislativo el día del Informe, se comprueba, una vez más, que una cosa es el discurso demagogo de querer modernizar la vida política y acelerar nuestra incipiente transición a la democracia y, otra muy distinta, llevarlo a la práctica. La mayoría de los mexicanos se preguntan: ¿será muy difícil que los legisladores, en cuestión de horas, se pongan de acuerdo y modifiquen el formato?...
Martín Moreno, “Archivos del Poder”, Excélsior, 14 de agosto.

LA PROPUESTA de cambio de formato del Informe Presidencial presentada por el PAN a la Cámara de Diputados resultó ser radicalmente innovadora pues, de aprobarse, enterraría de un golpe la vieja y acartonada ceremonia presidencialista.
LOS PANISTAS proponen algo mucho más cercano a un debate parlamentario como los que se dan en España o Reino Unido que a las alocuciones de los presidentes ante sus congresos que se dan en Latinoamérica.
BAJO EL ESQUEMA propuesto, el presidente Felipe Calderón estaría en San Lázaro desde el principio de la ceremonia para escuchar la posición de todos los partidos políticos y tendría un espacio para hacer comentarios al respecto.
Y MÁS TARDE, los diputados tendrían oportunidad de hacer preguntas sobre su política interior, política económica, política social y política exterior, que serían respondidas por Calderón.
AHORA sólo quedan dos asuntos más que solucionar para que la propuesta panista se convirtiera en realidad.
Y ES QUE, además del poco tiempo que queda para hacer las reformas legales necesarias, falta ver si hay suficiente voluntad política de los legisladores para aprobar la reforma... no vaya a ser que con tal de que el Presidente no se anote una victoria, la vayan a frenar.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, Reforma, 14 de agosto.

Pero el problema es mayor, ya que con el acuerdo casi inminente entre el PRI y el PAN para cambiar el formato del Informe, el PRD quedará arrinconado y será puesto a prueba en condiciones de sometido. ¿Por qué? Porque a partir del 1 de septiembre próximo, le corresponderá al PRD la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, que instalada en Congreso General —con la asistencia de diputados y senadores—, deberá recibir el Informe del Ejecutivo, y dar por iniciados los trabajos del nuevo periodo de sesiones del Congreso.
De esa manera, el PRD se podría encontrar frente al peor de los mundos, ya por mandato constitucional —y en tanto partido que tiene en sus manos la Mesa Directiva de la Cámara y la conducción de la sesión de Congreso General—, deberá garantizar el orden y la seguridad del recinto, de los diputados, senadores, invitados especiales y, por supuesto, del presidente Calderón, para la ceremonia del primer Informe y para el inicio de los trabajos del nuevo periodo de sesiones
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 15 de agosto.

No caigamos en una trampa como la de la sesión de transmisión de poderes con un primero de diciembre realizado con empecinamiento, a empujones y vulnerando el orden."
Así dice una declaración de la fracción del PRI en el Senado a propósito del intento del PAN de reformar el reglamento del Congreso para modificar la ceremonia del Informe presidencial.
"El periodo extraordinario, para atender un cambio de formato, sólo tendría viabilidad y sentido si todas las fuerzas políticas aceptan la propuesta y concurren", sostiene también la declaración priísta.
Miguel Ángel Rivera, “Clase Política”, La Jornada, 15 de agosto.

Por cierto, en el “cuarto de junto” también se evaluará una jugada estratégica que lanzaron desde la casa presidencial, en la cual el gobierno de Calderón tuvo el cuidado de anunciar que aceptaba las propuestas del Partido Revolucionario Institucional en materia de reforma fiscal y de renovación del régimen fiscal de Pemex, lo que quiere decir que el PRI está casi amarrado para dichas reformas, potencialmente para la reforma electoral y, en una de esas, para alcanzar algunas garantías para el Informe —por cierto, en la Permanente no se desechó la propuesta de modificar el formato del Informe, sino que se mandó a comisiones—, lo que deja en una situación harto incómoda al Partido de la Revolución Democrática, en donde todo puede pasar entre hoy y el domingo.
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 16 de agosto.

UNA NOTICIA mala y otra peor.
LA MALA: lo más seguro es que en el I Informe de Gobierno de Felipe Calderón no haya un debate entre el Presidente y los diputados.
LA PEOR: si las huestes perredistas insisten en modificar el formato de la ceremonia para convertirla en una especie de "entregas y te vas", a lo mejor ni Informe de Gobierno hay.
POR LO PRONTO, se dice que en Los Pinos ya se piensa en un "plan b" en el que Calderón saldría en cadena nacional a dar un mensaje e incluso ofrecería una especie de informe alterno.
CON LA VENTAJA de que el Presidente podrá decir con todo derecho que, después de que él mismo propuso que hubiera un cambio de formato para abrir el debate con los legisladores, al menos por él, no quedó.
Fray Bartolomé, “Templo Mayor”, 16 de agosto.

La desarticulación negociadora del gobierno se adjudica en Los Pinos al secretario de Gobernación, a quien acusan de “no estar haciendo nada” para mejorar el entramado político. Últimamente las diferencias entre Los Pinos y Bucareli se han exacerbado.
Dos ejemplos ilustran estas contradicciones. La primera, cuando el presidente Calderón propuso públicamente que no sólo estaba dispuesto a rendir su informe en el Congreso sino a debatir con los legisladores, y un funcionario de segundo nivel salió a contradecirlo, al asegurar que no había tiempo para negociar un debate. Ese funcionario fue despedido por su iniciativa a contracorriente presidencial, pero el ruido que quedó es la falta de conducción interna por parte de Ramírez Acuña y de control político en la dependencia que se supone es responsable del control político. La segunda fue cuando oficialmente descalificaron el informe de Amnistía Internacional sobre violaciones a los derechos humanos en Oaxaca, mientras que a la presidenta del laureado organismo, Irene Khan, la recibió el presidente Calderón
Raymundo Riva Palacio, “Estrictamente personal”, El Universal, 20 de agosto.

Ha faltado en el Congreso, y no sólo en esta legislatura, talento para resolver ciertos problemas. Digo esto recordando, por ejemplo, que no hubo una reforma electoral antes del proceso de 2006, aun cuando ya estaban detectados varios puntos críticos que fueron advertidos incluso por el Consejo General del IFE que presidió José Woldenberg. Y lo mismo ocurrió con el formato del Informe presidencial. Pareciera que persiste la inercia proveniente del ancien régime de que es el Ejecutivo quien inicia las grandes reformas legislativas, como lo acredita, por citar un caso en desarrollo, la reforma pretendidamente fiscal, hoy tan vapuleada, y en el cual el Congreso ha asumido una conducta reactiva, no propositiva.
Y no es que individualmente hayan faltado propuestas. Ejemplo de ello es la iniciativa de la entonces senadora Dulce María Sauri Riancho, quien planteó en septiembre de 2000 reformar el artículo 69 de la Constitución para que el Presidente simplemente enviara al Congreso su informe escrito, sin comparecer personalmente. "Démosle republicana sepultura a una tradición que se agotó y perdió su naturaleza", dijo entonces la legisladora. Su iniciativa fue a hospedarse a la "congeladora" del Senado.
Eduardo Huchim, Reforma, 20 de agosto.

¿Por qué esta vieja demanda de casi todos los partidos no prosperó en esta ocasión? Por al menos tres factores. Uno, el origen. La iniciativa debió haber surgido del Congreso, no del Ejecutivo. En ninguna parte del mundo el Presidente en funciones promueve una reforma al funcionamiento del parlamento de su país sin despertar sospechas sobre las verdaderas intenciones. Dos, la forma súbita, atropellada y repentina con que se lanzó la iniciativa dejó la ingrata percepción entre muchos legisladores de que se pretendía avasallar a la presente Legislatura, no innovar una práctica parlamentaria anquilosada. Tres, el hecho de que la propuesta haya sido lanzada justo cuando el PRD estará al frente de la mesa directiva hizo más vulnerable la iniciativa. Al debatir los legisladores perredistas con el titular del Ejecutivo, así fuera para decirle que es un presidente ilegítimo, el diálogo parlamentario lo que realmente haría sería extender un reconocimiento de facto al interlocutor.
Porque la verdadera intención era fortalecer al presidencialismo, no al parlamentarismo, es que la propuesta de cambiar el formato del Informe no prosperó en esta ocasión.
De la misma forma, porque el contrainforme de la realidad cotidiana es más fuerte que el informe de la realidad oficial es que el próximo 1 de septiembre será tan irrelevante como los nueve meses anteriores.
Ricardo Monreal, Milenio, 28 de agosto.

No hay que confundir las ganas de echar pleito con supuestas -o reales- urgencias de cambio institucional; hace por lo menos dos décadas que el ritual del 1o. de septiembre llegó a su fin, aunque cada año, por estas fechas, algunos rijosos lo olviden. Y si de pleito hablamos, la golondrina de hace un año no hace verano, no todavía.
Lo peor son las ocurrencias, como ésa de proponerle al Congreso un civilizado diálogo entre poderes, a navaja libre. No debemos olvidar que el Presidente no es par de los diputados y senadores; que tanto en las leyes como en el ceremonial los únicos pares del Titular del Poder Ejecutivo son los presidentes de los otros dos poderes de la Unión, uno de los cuales, el del Congreso, debe responder, con las formalidades del caso, el Informe anual que rinde aquél.
Para dejar atrás lo inservible no hace falta cambiar todo el sistema, como a nadie se le ocurriría que para deshacerse de las pantuflas que ya no sirven es necesario tirar también los zapatos.
Es cierto, el Informe presidencial requiere nuevas reglas de protocolo, y también de contenido. El Congreso tiene la palabra. Que los gritos no la acallen.
Jorge Alcocer, Reforma, 28 de agosto.

Calderón impidió el cambio del formato del Informe Felipe Calderón, el mismo que no aceptó realizar el recuento de votos de las elecciones de 2006, apareció hace un par de semanas pidiendo, casi suplicando, cambiar el viejo formato del Informe presidencial por un debate parlamentario. Sin embargo, aunque poco se sabe de ello, Calderón es el responsable de que prevalezca el viejo formato hasta nuestros días.
En efecto, después de la derrota del PRI en 2000 y con la llegada de la llamada “alternancia en el poder”, la sociedad mexicana esperaba cambios democráticos, mismos que fueron bloqueados por el numeroso grupo parlamentario del PAN que de 2000 a 2003 fue comandado en la Cámara de Diputados ni más ni menos que por Felipe Calderón. En 2001, para el primer Informe del primer Presidente no priísta, el PRD propuso sustituir el viejo formato por uno nuevo que diera paso a las preguntas directas de los legisladores al presidente Vicente Fox. Felipe Calderón paró la propuesta en seco, con el argumento de que dicha modificación debería discutirse en la Comisión para la Reforma del Estado. Hacia 2002, en el seno mismo de la citada comisión, y con la presencia de todos los coordinadores parlamentarios, el PRD volvió a insistir en su propuesta, flexibilizándola a tal grado que llegó a plantear que un legislador de cada grupo formulara una pregunta de dos minutos al Ejecutivo, mismas que serían respondidas en su conjunto por el Presidente y sin posibilidad de réplica para los legisladores
Martí Batres, El Gráfico, 30 de agosto.

El debate sobre el debate.
Con la reforma hacendaria en el aire y la del Estado en pañales, los partidos se metieron ya en el tema del I Informe del presidente Felipe Calderón.
Se trata, de parte del gobierno, de lograr un acto civilizado.
El PRI busca una postura que le dé mayores dividendos.
Y el PRD está dividido, unos no quieren escándalo que le quite más votos, y la mayoría lopista se va con la línea dura que impone el legítimo.
Pepe Grillo, Crónica, 4 de agosto.

Lo cierto es que en términos prácticos ni los representantes populares nos representan (ellos traen su agenda que nada tiene que ver con el país) ni el informe nos informa. Hay que reconstruir la ceremonia, quitándole por supuesto lo fastuoso y lo pomposo, para dar paso a una verdadera rendición de cuentas del Poder Ejecutivo a los ciudadanos. Para seguir con nuestra metáfora, una fiesta con más cena (carnita, por favor) y menos payasos.
Diego Petersen Farah, Milenio, 4 de agosto.

Faltan 3 semanas y un día para el tan esperado primer Informe de Gobierno de Felipe Calderón y la rebatin… perdón, la logística relativa a ese día en la Cámara de Diputados aún no se define.
No sé usted, pero a mí me parece de risa loca lo que está pasando ahora sí con el debate por el debate que propuso tener Calderón con los legisladores.
A ver, primero una pregunta: ¿qué no los partidos políticos, de todos los colores, han dicho desde hace ya muchos años —mínimo desde 1988 cuando Porfirio Muñoz Ledo, entonces legislador del PRD, osó interpelar al entonces presidente Miguel de la Madrid— que el ritual del “día del presidente”, del Informe tal cual, estaba agotado?
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 10 de agosto.

El senador priísta Manlio Fabio Beltrones ha mostrado su retorcido colmillo al señalar que no debe desdeñarse la proposición de Calderón, que por lo pronto es preciso respetar el formato que sólo lo obliga a entregar un informe por escrito y que más adelante debe realizarse el propuesto debate. Pero esto obligaría a un acuerdo parlamentario y es ahí donde el PRD ve la engañosa bola de humo.
Tal acuerdo parlamentario le evitaría a Calderón el eventual costo político de ser impedido a acceder a la tribuna o repudiado por quienes en San Lázaro no le reconocen legitimidad; y obligaría al PRD, que este 1 de septiembre asumirá la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, a garantizar con fuerza pública la seguridad del recinto el próximo 1 de septiembre, así como participar en un posterior debate en el que, al polemizar con Calderón, le reconocería la legitimidad que le ha regateado por nueve meses
Raúl Rodríguez Cortés, “Gran angular”, El Gráfico, 10 de agosto.

Estamos de regreso a 1985, o peor al 1984 de Orwell, nomás que promovido por nuestros “representantes”. No podremos verlos, y como se antojaba, a nuestros representantes, discutir con el presidente los resultados del año y las perspectivas para el que sigue. Pero ahora no es por culpa del tirano, autoritario presidente, no, ahora es gracias a los que hemos elegido para que nos representen.
Es absurdo que después de tantos años de lucha y de shows que tuvimos que pasar para lograr esto y resulte que “no les conviene” y por ende, no sucederá. Una gran oportunidad perdida.
Luciano Pascoe, Crónica, 12 de agosto.

Pero lo que sí sabemos todos o casi todos los ciudadanos es que frente a un ritual constitucional —como el ceremonial del Informe anual de Gobierno—, las partes en el conflicto parecen empeñadas en convertir en espectáculo de circo la responsabilidad que como representantes populares y mandatario les confiaron los mandantes —que somos todos los ciudadanos—, quienes votaron por que los políticos sean capaces de esfuerzos conjuntos para resolver los grandes problemas nacionales que, por ejemplo, tienen a millones de mexicanos en la miseria.
Pero el mandato ciudadano parece no importar a nadie. Ayer, con el pretexto de la toma de posesión del nuevo presidente, y hoy con el del primer Informe de Gobierno, unos y otros parecen dispuestos a medir fuerzas en una suerte de espectáculo de circo, para medir popularidades y cobrar afrentas, que no lleva más que a un tobogán de descrédito que, a final de cuentas, los exhibe como lo que son: retrato de cuerpo completo de su pequeñez como representantes populares y gobernantes. La grandeza, la sensatez, la responsabilidad no son lo suyo
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 12 de agosto.

Por lo pronto, hay que cumplir lo que dicta la ley, dice Manlio Fabio Beltrones. La norma dicta que el titular del Poder Ejecutivo "asistirá" a la apertura del periodo de sesiones del Congreso de la Unión. No dice que ha de entrar a hurtadillas a los pasillos, entregar un legajo y escapar de ahí como villano de ópera. El senador Beltrones sostiene que los legisladores mal pueden violar las leyes, no cumplir con lo que dictan la norma constitucional y su propia ley reglamentaria. Y ni siquiera estamos ante un caso de dura lex, sed lex. Los de la pluralidad despistada coinciden en la urgencia de modificar el acto del Informe. Pero se acuerdan cada año, a unos días del primero de septiembre. Desde 1997 gesticulan y lanzan confusos gritos libertarios. Pero no legislan, no cambian la ley que están obligados a cumplir
León García Soler, “A la mitad del foro”, La Jornada, 12 de agosto.

Nada prueba mejor un carácter mezquino y ruin, mi estimado, que el amor al dinero. Curiosito el debate en el que se han sumido los partidos políticos de cara al (des)informe. Que si Felipe asiste. Que así lo dicta la Carta Magna (que esta bola de cínicos se la pasan por salva sea la parte cada vez que pueden). Que si lo entrega y se va (Fox reloaded). Que si el PRD la hará de jamón (su especialidad en estos momentos de evidente debilidad presidencial... que por razones obvias está en chino).
Que si mejor hay un debate que se va a llevar un madral de horas para que a los legisladores (respetable incluido) les termine de dar... la hueva de siempre.
Que si modifican la ley orgánica whatever del Congreso para que el “intercambio” de ideas sea “útil y de altura” (y con esta brillante idea del Gymboree de Felipe, lo bautizan y encumbran como el demócrata que todos sabemos, panistas incluidos, que no es). Que si el PRI jalará con Calderón... o jalará a Calderón... o se la... en fin.
Que si al resguardo de la fuerza pública en San Lázaro le van a dar flit las simpáticas lacritas amarillas al presidir la Mesa Directiva.
Que si habrá circo y madrazos que den la vuelta al mundo.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 14 de agosto.

El Frente Amplio Progresista salió ayer ante los medios para anunciar la recia y contundente decisión que tomaron de agarrarse de la negativa del PRI a cambiar el formato del Informe presidencial para también ellos, los del remolcado sol azteca, decir que no le entran a los planes felipistas de informar y debatir con legisladores. Otra muy sólida determinación se refiere a que aún no deciden qué harán el primero de septiembre en San Lázaro...
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 15 de agosto.

Mansos al dictado de la tele, serviles a sus órdenes, los representantes del pueblo debaten sin descanso, desde hace cuando menos 15 días, si Felipe Calderón debe o no leer en la tribuna del Congreso su informe; si debe o no discutir con ellos lo sucedido al país en el año de la usurpación, como si en ese acto se pudiera establecer alguna verdad que reflejara el costo que el país ha tenido que pagar a raíz del despojo que sufrió su voluntad política.
Si Calderón se presenta ante el pleno del Congreso ¿qué? Y si no va ¿qué? Las mentiras que desde esa tribuna se digan y coro desafinado que las acompañe en nada cambiarán la realidad que sí pesa entre la gente, que sí muerde las conciencias cuando ya no hay empleo, cuando el saberse licenciado o doctor en ésta o aquella disciplinas ya no es suficiente para ayudar al beneficio del país, y la única puerta de escape a la frustración y la pobreza está en las fronteras
Miguel Ángel Velázquez, “Ciudad Perdida”, La Jornada, 15 de agosto.

Pero en fin... en Los Pinos están entercados con llevar a cabo un debate en San Lázaro el día del (des)informe con la oposición, donde el PRD por unanimidad ayer dijo... paso y el PRI en estos momentos no está de ánimo para bailar con el PAN.
Una propuesta (in)decorosa sería solicitarle al demócrata de Calderón aprovechando que tan

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31 Agosto 2007

A VEINTICUATRO HORAS DEL PRIMER INFORME DE FELIPE CALDERÓN. TERCERA PARTE: LOS PARTIDOS POLÍTICOS.

Presentamos en esta entrega 70comentarios de las 268 que incluye este tema, es decir, un 26.11%. Doce (17.15%) se refieren al Partido Acción Nacional (PAN) y otro tanto al Partido Revolucionario Institucional. Por su parte, 46 notas, es decir, un 65.7% corresponden al Partido de la Revolución Democrática (PRD). Básicamente esta entrega se refiere a las posiciones de los partidos con respecto al Primer Informe de Felipe Calderón.

Partido Acción Nacional
Nos dice Santiago Creel que platica con todos los representantes de los partidos de oposición sobre el informe de gobierno de Felipe Calderón, “para que no sucedan hechos como los del pasado uno de diciembre de 2006, cuando un grupo parlamentario buscó impedir la toma de protesta del Presidente de la República”.
Sin embargo, confía en que se analicen las opciones para que el Presidente rinda su informe, tomando en cuenta las condiciones políticas actuales y sin que se vaya a dar otro episodio bochornoso.
Nos aseguran que en la medida en que el PRD acepte dialogar civilizadamente, podrá presidir la Cámara de Diputados. De otra forma, se podrá cambiar el formato de la ceremonia.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 3 de agosto.

Pero la función ha de continuar, así es que coordinadores de las bancadas senatoriales se reúnen, según Chago Creel, para determinar la manera en que se podría realizar "sin escándalos" el primer Informe de Felipe Calderón. El güero actor, que protagoniza actualmente una emocionante historia de amores mal pagados con Televisa, ha dicho que "buena parte, o casi la totalidad de los mexicanos" vieron el primero de diciembre pasado "un espectáculo muy desagradable, muy inconveniente, que en nada abona al Congreso", así es que los muy pudorosos y correctos senadores estudian la manera de evitar esos desaguisados
Julio Hernández López, “Astillero”, La Jornada, 3 de agosto.

El Primer Informe de Gobierno se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza, sobre todo para el PAN. No hay acuerdo todavía sobre cómo se va a desarrollar el acto en San Lázaro. Emilio Gamboa ve una ceremonia en la que el Presidente entrega su Informe en el salón de protocolo del Palacio Legislativo y se retira. La Constitución no exige más. Christian Castaño ve a Calderón en la tribuna del salón de plenos, con un mensaje de tres líneas y una respuesta del o de la presidenta de la Mesa Directiva, de tres líneas también, y tan-tán. Faltaría saber si el PRD, hermético en lo que será su estrategia, estaría dispuesto a contestar el Informe. A esta fracción le toca la presidencia de la Mesa Directiva.
La oferta del mandatario, de dialogar con los diputados, fue muy bien recibida por Gamboa. “Es una buena actitud frente a la torpeza del otro (Fox), que nos echó seis años la culpa”, dijo el priista
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 8 de agosto.

Los legisladores panistas redondean la propuesta de que Calderón no sólo lea su Primer Informe de Gobierno en San Lázaro, sino responda a lo que venga de las bancadas. ¿Temerario? Para nada. No teme al tête à tête porque tiene tablas en el debate, de sus años como legislador. El PRI exige que notifique su estado de cuenta y luego verán si platican. La respuesta del PRD es tan diversa, que unos entreabren la puerta del diálogo y otros la sellan; Leonel Cota ¡hasta lo llamó "Presidente"!, esta semana, por primera vez
“Frentes Políticos”, Excélsior, 10 de agosto.

Héctor Larios nos comenta sobre la disposición de él, y de toda la bancada panista, para que los perredistas asuman la Presidencia de la Cámara de Diputados a partir del 1 de septiembre, ya que "nosotros sí sabemos honrar la palabra que dimos". Y la gente de Leonel Cota Montaño quiere la Presidencia, se niega a pedir la seguridad pública para garantizar la seguridad de los legisladores y a debatir.
Y dice el político panista que "sí hay tiempo para que Felipe Calderón pueda presentarse en la Cámara de Diputados a debatir, sólo falta la voluntad. Entre panistas y perredistas, nos dice, tenemos las dos terceras partes de la asamblea, el número suficiente para aprobar los cambios.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 14 de agosto.

Olvidáronse los panistas de sus prisas por sacar adelante la autodenominada “reforma” fiscal calderonista; ahora son sus urgencias por tenderle una camita al michoacano, para que el uno de septiembre caiga en blandito en su primer ¿informe?
Carlos Fernández Vega, “México SA”, La Jornada, 15 de agosto.

Los diputados federales del PAN acaban su jueves en una encerrona con el presidente Felipe Calderón. La cita es en Los Pinos y todos deben asistir, con puntualidad rigurosa. Plato fuerte: claro, ajustar la estrategia que se habrá de seguir para la sesión del Informe. Se augura una velada larga, con algunas reclamaciones por la demora y el poco éxito para llevar a las demás bancadas a un periodo extra
“Frentes Políticos”, Excélsior, 16 de agosto.

Con pocas posibilidades de éxito, los legisladores del PAN presentaron en la Comisión Permanente la iniciativa para modificar la ceremonia del Informe presidencial. En cambio, diputados y senadores aprobaron que se cite al procurador Eduardo Medina Mora para que explique por qué autorizó que se dispusiera de los 205 millones de dólares decomisados al empresario Zhenli Ye Gon...
Miguel Ángel Rivera, “Clase Política”, La Jornada, 16 de agosto.

Finalmente, el PAN queda en el aire. Si bien la iniciativa presidencial de debatir con los legisladores es percibida como positiva, la insistencia de Calderón a hacerlo desde este primer informe ha forzado al partido a elaborar a marchas forzadas una propuesta de cambios legales y a pedir un período extraordinario de sesiones para discutirlas en menos de dos días. La buena disposición se convirtió en provocación y ya cobró su primera víctima: la reforma hacendaria. El asunto del informe vino a agregar un punto de distracción y de conflicto a la de por sí complicada negociación sobre la reforma fiscal, que es el tema verdaderamente urgente.
Verónica Ortiz Ortega, Crónica, 18 de agosto.

Y para que no sientan presión ni (el chantaje) mucho menos, Santiago Creel se encargó de mostrar esa faceta (que se creía superada) de hombrecito al reforzar ayer eso de que la reforma electoral puede estar en riesgo si la ceremonia del 1 de septiembre no se realiza como la ley vigente lo establece, endosando el ocurrente interés sobre el asunto a las lacritas amarillas. O habrá sido ¿te lo digo PRD para que me entiendas PRI?
Que no se preocupen en Los Pinos, el PAN y que el PRI no salga a vender esa estupidez popular de que son el fiel de la balanza de civilidad política cuando la han inclinado a favor de Calderón, quien seguramente irá a San Lázaro y –como lo establece la ley– entregará su (des)informe y tan tan.
Marcela Gómez Zalce, “A puerta cerrada”, Milenio, 23 de agosto.

Por eso es una tontería, otra, la declaración de Santiago Creel, el miércoles, quien con tal de borrar parte de su pasado reciente, está en pleno proceso de reinvención: amenazó al PRD, atando informe presidencial a reforma electoral.
El coordinador de los senadores panistas dijo: “En caso de que las cosas salgan mal (sic) el primero de septiembre, se ponen en riesgo muchas reformas, una de ellas es la reforma electoral, en la que el PRD tiene mucho interés”.
Joaquín López Dóriga, “En privado”, Milenio, 24 de agosto.

Los panistas, por su parte, son partidarios de una ceremonia al viejo estilo, cuando el 1 de septiembre era el "día del presidente" y se empeñan en que Calderón suba a la tribuna y pronuncie su discurso a la nación.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 27 de agosto.

Partido de la Revolución Democrática.
El PRD se metió involuntariamente en una encrucijada que le hará trabajar horas extras durante todo el mes de agosto.
Al PRD le tocará presidir la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados a partir del primero de septiembre, fecha en que se instala el periodo ordinario de sesiones y presenta su primer informe de gobierno el presidente Felipe Calderón.
Los perredistas no saben en estos momentos qué hacer con esa papa caliente que representa el que sea un diputado de su partido quien que tenga la obligación de responder el informe del Ejecutivo federal.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 28 de julio.

El presidente de la Mesa Directiva tendría que empezar por ordenar al personal de resguardo de la Cámara de Diputados que impidan el acceso al recinto de San Lázaro al “señor Felipe Calderón”.
Pero si ordena esto se mete en un serio problema legal, porque el artículo 69 de la Constitución obliga al Presidente de la República a presentarse a entregar un informe por escrito.
Impedirle el acceso a Calderón violaría este precepto y haría al presidente de la Mesa Directiva susceptible de enfrentar un juicio político.
Una de las opciones ha sido considerada por algunos diputados de este partido, es permitirle el acceso a Felipe Calderón al recinto, pero que el presidente de la Mesa Directiva dé por terminada la sesión en cuanto terminen las posturas de los partidos políticos, lo que podría hacer sin violar la ley.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 28 de julio.

Dentro de la corriente de Nueva Izquierda, que en breve tomará el control del PRD, considera que esa salida no le convendría a su partido en términos de imagen, pues quedaría nuevamente como intolerante y rijoso ante la opinión pública.
En privado, los perredistas comentan que la actitud supuestamente bélica del coordinador de los senadores del PRD, Carlos Navarrete, cuando advierte que “habrá sorpresas” y que “a lo mejor no hay informe” en realidad lo que busca es encarecer la negociación para que el primer informe de Calderón transcurra sin incidentes graves.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 28 de julio.

Jesús Ortega es Sísifo ante el cerro de las izquierdas: empuja la roca de su ambición de mando y en cuanto avizora la cumbre la ve rodar hasta abajo. Una y otra vez. Desde las alturas, entre las nubes, reina Andrés Manuel López Obrador, "presidente legítimo", predicador peregrino, voz que clama en el desierto, no el que vendrá después, sino por él mismo, ajeno a que su reino no es de esta tierra. Por eso, Carlos Navarrete y Javier González Garza preparan la fiesta del no informe y afirman que es un acto sin la menor importancia
León García Soler, “A la mitad del foro”, La Jornada, 29 de julio.

Los perredistas traen una fortísima grilla por una posición que resulta francamente jugosa para ellos: la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados a partir del 1 de septiembre y cuyo legislador sería el encargado de responder el primer informe de gobierno del presidente Felipe Calderón. El coordinador del PRD en San Lázaro, Javier González Garza, hizo un destape de escopeta: la vicepresidenta de la Cámara, Ruth Zavaleta, Juan N. Guerra, Raymundo Cárdenas, Tonatiuh Bravo, presidente de la Comisión de Educación, y el vicecoordinador Javier Calzada. Nos dicen que en la fracción no descartan que el “borregazo” lo haya soltado El Güero González Garza para meterle “ruido” a doña Ruth. Esto va a la par con las declaraciones del coordinador del PRD en el Senado, Carlos Navarrete, sobre algunas “sorpresas” para el informe del mandatario
“Bajo reserva”, El Universal, 30 de julio.

Que dice Alejandro Chanona, de Convergencia, que su partido se deslinda de escándalos y violencia en el Primer Informe. Como si alguien del FAP de López Obrador se mandara solo. Ya veremos al diputado Chanona, gritar, abuchear y tirar golpes, si como seguramente ocurrirá, el jefe real ordena tronar la sesión.
Pepe Grillo, Crónica, 31 de julio.

Si Carlos Navarrete no dijo mentirotas, el I Informe del presidente Calderón será un acto civilizado.
Ni gritos ni pancartas ni asaltos a la tribuna.
Navarrete dijo que habrá sorpresas en la Cámara ese día.
La sorpresa sería que los perredistas de las tribus se porten como legisladores y no como una turba violenta.
Y la promesa sonó más a amenaza
Pepe Grillo, Crónica, 2 de agosto.

En el aún incierto panorama de cómo transcurrirá el primer Informe de gobierno de Felipe Calderón, la única certeza hasta ahora parece ser que los mexicanos veremos una imagen inédita en lo que va del sexenio: en la misma mesa, sentados y codo a codo, aparecerán el Presidente y un miembro destacado del PRD que encabezará la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y tendrá a su cargo la respuesta al Informe del mandatario, al que ese partido aún no reconoce cabalmente.
Pero aunque esa fotografía tan esperada puede casi darse por hecho —y al momento de producirse representaría un reconocimiento tácito del perredismo a la Presidencia de Calderón—, lo que no se sabe aún es si el partido de la izquierda decide dar respuesta al Presidente y si lo hace cuál sería el tono del discurso y la actitud de los congresistas amarillos
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 2 de agosto.

El problema para el PRD está más, en este momento, hacia adentro que afuera. El ala más moderada dice que el partido debe estar presente en el Informe de Calderón, presidir la sesión de Congreso, y aceptar que con eso se establezca comunicación con la Presidencia, aún cuando acepta que se debata si debe haber respuesta y en qué tono debe darse.
Pero el ala radical dice que permitir que se produzca el Informe de gobierno y más aún, que el PRD lo responda, es legitimar la Presidencia de Calderón y traicionar y aniquilar al movimiento de resistencia de Andrés Manuel López Obrador
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 2 de agosto.

Mientras, el coordinador del PRD en el Senado sigue lanzando amenazas: que si no habrá reforma fiscal, que si el 1 de septiembre le esperan sorpresas al Presidente, que si ese día lo usarán para que el Congreso se luzca. Carlos Navarrete se negó a decir cómo se comportará su partido el día del Informe presidencial porque eso, dijo, es una decisión del partido. A su juicio, el formato de la ceremonia es obsoleto y ya no da para más, pero cuando se presentó la propuesta de cambio, el PRD se negó a discutir el tema
“Binoculares”, El Gráfico, 7 de agosto.

Los perredistas tropezaron con el I Informe. Javier Santos Arreola pidió diálogo respetuoso con Calderón. Javier González Garza se negó a debatir, para no reconocer a Calderón como Presidente. Y Leonel Cota, mandará a su bancada a dejar el salón o a darle la espalda “al Presidente Calderón”. Regañada que se llevará
Pepe Grillo, Crónica, 8 de agosto.

El PRD dice que no, para variar. Es entendible desde su posición: ¿cómo van a debatir con alguien a quien no reconocen? Es un dilema cartesiano, como dijo el otro día Rafael Cardona: debato, luego existes. Y ahora peor porque les toca la presidencia de la Cámara de Diputados y por lo tanto “contestar el Informe”. Y llamar a la fuerza pública, pero esa es otra historia. Carlos Navarrete contraataca: que la propuesta es para hacerlos ver mal porque tienen miedo de la estrategia que seguirán el 1 de septiembre y que, claro, no van a adelantar.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 10 de agosto.

Que si lo dejarán hablar o no, que si pancartas o no, que si retiran a la policía en cuanto asuman la Presidencia de la Cámara.
De eso hablan y hablan los perredistas todos los días, y se hacen bolas.
Pero el verdadero dilema es si contestan o no al Informe del presidente Felipe Calderón.
Si no lo hacen es que no quieren la Presidencia de la Cámara.
Si lo hacen, aunque sea para insultar, reconocerán que Felipe Calderón es el Presidente de México… y ellos, unos legisladores léperos.
Además que recibirán el mensaje del jefe real: ¡Ya ni me dirijan la palabra!
Pepe Grillo, Crónica, 11 de agosto.

Y el caso más emblemático es el del PRD en los tiempos del gobierno de Felipe Calderón. ¿Cuál es el problema en el primer Informe de Gobierno de Calderón? ¿Por qué el PRD pretende reventar ese ritual? La respuesta no parece estar en el terreno de la ciencia política, sino de la siquiatría. Y es que el PRD quiere usar el Informe de Gobierno para insistir en la rentabilidad política del desprestigio del gobierno de Calderón. Pero la del partido amarillo parece más bien una estrategia hepática, porque si sus diputados y senadores apelaran a la sensatez, en el primer Informe de Gobierno tendrían misiles suficientes para exhibir a un gobierno que en su primer año poco ha ofrecido de lo que prometió en los tiempos de campaña.
Al reventar la ceremonia del Informe, en realidad los legisladores del PRD parecieran dispuestos a darle al presidente Calderón todas las ventajas para salir bien librado de ese compromiso anual, además de que en una jugada “de fantasía”, los estrategas de Los Pinos les arrebataron las banderas a la oposición en general, y a los perredistas en particular, al proponer un diálogo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, con motivo del Informe. Los estrategas de Calderón le arrebataron a los amarillos un estandarte fundamental —el del diálogo entre poderes— y los exhibieron como intolerantes e incapaces para emplear la herramienta fundamental de la política: el diálogo.
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 12 de agosto.

Igual que el 1 de diciembre del 2006, fecha en que tomó posesión Felipe Calderón Hinojosa, el PRD se enfrenta, con el próximo Informe de gobierno, a una decisión complicadísima. Sus tribus y corrientes internas se han dividido en dos grupos opuestos, encontrados, que pugnan por posiciones que chocan y parecen irreconciliables. “Ser institucional y asumir el liderazgo del Congreso o seguir en la protesta eterna, en la resistencia y la movilización per se”, esa es la cuestión que enfrenta el perredismo.
Hasta ahora, el partido de la izquierda se ha mantenido, haciendo malabares, en las dos pistas simultáneamente. Mientras un ala perredista, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, desconoce a las instituciones y habla de ilegitimidad, la otra forma parte de esas instituciones, cobra en ellas y participa en la práctica, en el proceso de diálogo y negociación política, aunque también mantengan un discurso crítico y evite tratar directamente con el titular del Poder Ejecutivo.
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 13 de agosto.

Al parecer, a Andrés Manuel López Obrador lo volvió a picar el insecto que lo atacó durante la campaña del 2006. Si entonces decía que no le entraba al debate porque le daba “flojera”, ahora dice que el Informe de gobierno del presidente Felipe Calderón le produce el mismo sopor, y que ese hecho no le interesa a la población. Aunque sus compañeros de partido no piensan lo mismo, y lo quieren impedir
“Binoculares”, El Gráfico, 13 de agosto.

La identidad perredista está perdida. Una mera finta del presidente Calderón los desconcierta y encona. El panista dice que quiere debatir con los legisladores en el Informe Presidencial -que de concretarse sería el cumplimiento de un anhelo histórico de los perredistas- y en las tribus del partido del sol se descomponen. Si van al Informe y discuten con Calderón, legitimarán su mandato. Si intentan no dejarlo pasar al Congreso o acuden a gritarle para impedirle que use la palabra, desperdiciarán la posibilidad de cambiar en las formas un tema de fondo.
Su conducta reactiva, meramente contestataria, lo ha ido aislando en los niveles ya reflejados en las urnas y en las propias decisiones que inciden en la vida del país. En 1988 tuvo una conducta similar que lo llevó a tener en las elecciones legislativas de 1991 apenas 8 por ciento de los votos. Aunque hay diferencias esenciales con aquella etapa. Entonces, el PRD sufrió un acoso gubernamental incisivo y violento que llevó a la muerte a medio millar de sus militantes en medio de elecciones irregulares que culminaron con enfrentamientos armados.
Roberto Zamarripa, “Tolvanera”, Reforma, 13 de agosto.

El informe de gobierno desquicia a legisladores Durante mucho tiempo, cuando inventaron diputaciones y senadurías a los partidos de oposición, entre ellos el PRD, exigían que el Presidente de la República en turno acudiera al recinto legislativo para debatir, para cuestionar con vehemencia toda su política; buscaban exhibirlo y hacer sentir que no cumplía. Ahora, que el panista Felipe Calderón los convoca a un diálogo, hacen todo tipo de argumentaciones para evitar la confrontación directa.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 14 de agosto.

Los perredistas se basan en las "órdenes" de López Obrador, de rechazar todo contacto con el "ilegítimo", y aunque la mayoría de legisladores del sol azteca está a favor del debate y de discutir las reformas de Estado y la hacendaria, ahora dicen que no hay tiempo para cambiar el órgano de gobierno del Congreso de la Unión y saben que esa posición es insostenible, porque con un simple acuerdo parlamentario podrían superar el obstáculo.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 14 de agosto.

Es decir, por un lado, el PRD será responsable de conducir la sesión del 1 de septiembre en el Congreso, pero por el otro, deberá impedir que un grupo de legisladores de sus bancadas de diputados y senadores sean obstáculo para que el Presidente entregue su Informe en la misma sesión. Una contradicción entre la negativa del PRD a la seguridad extrema en el recinto del Congreso, y la necesidad de que el mismo PRD llame a la seguridad pública, para impedir que sus legisladores y militantes se movilicen para obstaculizar que el Presidente cumpla con el mandato constitucional. Más todavía, en su carácter de autoridad del Congreso, en la sesión del 1 de septiembre, el PRD deberá reconocer la legitimidad del presidente Calderón, cuanto el jefe del Ejecutivo haga entrega del Informe por escrito
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 15 de agosto.

El PRD abrió una ventana a la propuesta de debate durante el Informe presidencial hecho por Felipe Calderón. Luego de negar cualquier posibilidad, ayer dijeron que chance, siempre y cuando no se quemen las boletas de la elección de 2006
“Binoculares”, El Gráfico, 15 de agosto.

Está previsto que López Obrador aparezca en el acto de clausura del Congreso, el domingo 19, y se lleve una ovación de respaldo de los delegados.
El respaldo a la figura de AMLO se dará también en la decisión del PRD respecto al Informe del presidente Felipe Calderón. El acuerdo de las tribus se resume en un rechazo total a cualquier forma de diálogo o reconocimiento a la figura y el gobierno de Felipe Calderón. “Diálogo sí, pero en el Congreso”, dice el pronunciamiento que aprobarán los delegados perredistas
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 16 de agosto.

¿Y el PRD? Una de sus condiciones para modificar el formato del Informe es francamente desproporcionada: instalar una Comisión de la Verdad acerca de la pasada elección presidencial. No hace falta. La verdad sobre las pasadas elecciones presidenciales puede sintetizarse en algunas líneas:
Ganó Calderón por un margen estrecho. Andrés Manuel López Obrador perdió la Presidencia al dilapidar una ventaja real en las encuestas, debido a su soberbia y a su desprecio por quienes no estaban con él. Vicente Fox intervino de manera irresponsable en favor del candidato del PAN. Luis Carlos Ugalde debió haber dado a conocer, la noche del 2 de julio, qué candidato iba arriba en los conteos, para evitar conflictos, como finalmente sucedió. El TEPJF tenía todos los elementos para anular la elección, al reconocer públicamente que Fox la puso en riesgo con su activismo. Y Roberto Madrazo perdió. De todo ello no hay duda.
¿Para qué, entonces, proponer una cursi Comisión de la Verdad? ¿Para seguir alimentando el inagotable despecho de AMLO o continuar entorpeciendo el avance democrático del país para satisfacer los rencores del caudillo? Ojalá que con el cónclave perredista que hoy se inicia, emerja un partido de izquierda con otra visión.
Modificar el formato del Informe presidencial no es la reforma política de fondo que necesitamos, pero sí un buen inicio
Martín Moreno, “Archivos del Poder”, Excélsior, 16 de agosto.

El PRD pierde y está en el peor de los mundos. La sola discusión del tema del informe implica el tácito reconocimiento de Calderón como Presidente de la República y ya ha provocado hasta el desliz de su propio dirigente, Leonel Cota. La situación se complica aún más ante el inminente arribo del PRD a la presidencia de la Mesa Directiva en San Lázaro, con lo que se convierte en el encargado de la conducción de la ceremonia de apertura de sesiones del Congreso, y de dar respuesta al informe presidencial, además de ser responsable de garantizar el orden en el recinto y la seguridad del Presidente y de todos los asistentes. La negativa a negociar cualquier formato que implique recibir a Calderón en el recinto parlamentario es consistente e indispensable para sostener la línea dura de cero relación con el Presidente “espurio”, pero pone nuevamente en apuros a las corrientes moderadas presentes en el Congreso y evidencia la contradicción de sus argumentos y posturas frente al rápido acuerdo alcanzado en la Asamblea del Distrito Federal sobre la modificación del próximo informe de labores del Jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard.
Verónica Ortiz Ortega, Crónica, 18 de agosto.

Cumplir estrictamente con lo que establece la Constitución representaría para el PRD una salida decorosa, siempre y cuando no salgan del control a la mera hora legisladores como el senador Raymundo Cárdenas, quien en una reunión del FAP realizada el pasado martes propuso “jalar más la cuerda” al Ejecutivo.
Son muchas las voces dentro del PRD que pugnan por evitar que la imagen del partido caiga aún más. Exponen como argumento que desde el plantón de Reforma, y los actos de violencia en la Cámara de Diputados, su partido ha sufrido una severa baja electoral.
Por eso los coordinadores de las dos cámaras del Congreso prefieren negociar antes que caer nuevamente en una actitud de intransigencia que sólo les ha dejado un estigma de partido violento.
José Contreras, “Expediente Político”, Crónica, 18 de agosto.

En el PRD no hay más caudillo que el PRD, y la gente. Prefiero citar de memoria, dar el beneficio de la imprecisión a la frase tomada fuera de contexto y pasmosamente retomaría los mandamientos de un izquierdismo realmente existente. Con el temor al fantasma de Big brother en pantalla electrónica que proyectará el Informe de la discordia para que Marcelo Ebrard vea el espectáculo a distancia, porque tiene mucho trabajo
León García Soler, “A la mitad del foro”, La Jornada, 19 de agosto.

Andrés Manuel López Obrador recibió un torpedo en la línea de flotación de su barco legítimo. La mayoría de los delegados asistentes al décimo Congreso Nacional del PRD, integrada por Nueva Izquierda (Los Chuchos), aprobó que el partido sostenga debate con el gobierno de Felipe Calderón. Apenas el jueves pasado el tabasqueño dio línea: “El PRD sólo puede tener como caudillo al PRD”. Y le tomaron la palabra.
Desde luego, sus seguidores, encabezados por Alejandro Encinas, evitaron alguna crítica al desempeño de López Obrador en la campaña presidencial de 2006 y Los Chuchos le dieron en bandeja de plata el hecho de que el PRD no dejará que el Presidente de la República rinda su Primer Informe de Gobierno. Esto último, cuando las tribus habían sacado las lanzas por el tema del debate con el gobierno. Ya se verá el tamaño del boquete al barco lopezobradorista
“Bajo reserva”, El Universal, 20 de agosto.

Y después del espectáculo que dieron los perredistas en su congreso, ¿quién puede esperar un primer informe pacífico? Javier González Garza afirmó que no tomarán la tribuna, lo que hace pensar que harán algo peor. No vaya a ser que a alguno se le ocurra “desagraviar” a López Obrador.
Pepe Grillo, Crónica, 21 de agosto.

Y apenas el pasado fin de semana, a punto de terminar el décimo Congreso Nacional del PRD, el grupo Los Chuchos y sus aliados, propusieron al pleno de congresistas un cambio de última hora para que el PRD pudiera participar en el debate entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, a partir de 2008, una vez que la Reforma del Estado modifique el formato del Informe.
Y entonces “ardió Troya”. El grupo de delegados afines a los señores Bejarano y López Obrador soltaron a gritos la palabra más temida en el PRD a lo largo del más reciente quinquenio; la palabra “traición”. Así, Los Chuchos y sus aliados fueron motejados de todas las formas posibles asociadas a la temida “traición”. Les dijeron “panistas”. “fecales”, “yunquistas” y hasta aliados del “espurio”.
Ricardo Alemán, “Itinerario Político”, El Universal, 21 de agosto.

El rechazo no sólo al debate sino incluso a permitir que el mandatario pronuncie su discurso desde la tribuna tendrá seguramente un costo político para el PRD, mientras que fortalecerá al presidente Calderón. Cada vez que los mexicanos empiezan a olvidar los desplantes de intolerancia del PRD -como el plantón sobre el Paseo de la Reforma, el cierre de los accesos del Palacio Legislativo al presidente Vicente Fox en su último Informe, la toma de la tribuna legislativa y los golpes para impedir la entrada del presidente Calderón a su toma de protesta- los perredistas se encargan de recordárselos a la población. En este momento, el escenario más probable del 1o. de septiembre es que el presidente Calderón llegue al Palacio Legislativo, se le impida el acceso al pleno o a la tribuna, entregue su Informe por escrito y se vaya. Los perredistas festejarán, los panistas protestarán y los priistas culparán a unos y otros de cerrazón.
Sergio Sarmiento, “Jaque Mate”, Reforma, 21 de agosto.

Diputados del PRD adelantan que hay una fórmula para evitar un zipizape el 1 de diciembre: que el presidente entregue su informe y se retire sin dirigir un mensaje. Si no acepta, habrá guerra, para eso el PRD se cree dueño de la tribuna
“Binoculares”, El Gráfico, 22 de agosto.

Bejaranos y chuchos se dividieron durante los cuatro días del Congreso que comenzó el pasado jueves 16 de agosto. Y terminaron conviniendo en el tema fundamental tanto para las definiciones políticas del partido como, antes que nada, para los afanes de enfrentamiento que animan a López Obrador: el próximo 1 de septiembre el PRD impedirá, aseguran, que el presidente Felipe Calderón presente su informe de gobierno.
A esa coyuntural y confrontacionista medida redujeron las corrientes del PRD su decisión más significativa. Nueva Izquierda había logrado definiciones relevantes —como el mecanismo para que a la próxima dirección nacional del partido la elijan los militantes y no los ciudadanos que acudan a urnas abiertas y sin padrón como querían los bejaranistas— pero sus líderes se sobresaltaron cuando las corrientes más radicales los tildaron de gobiernistas.
Raúl Trejo Delarbre, “Sociedad y poder”, Crónica, 23 de agosto.

ME DECEPCIONAN POR IGUAL AMLO y Calderón, aunque reconozco en este último algunos grados más de astucia política. Pero el tema es AMLO y el Congreso perredista. Se jactaron de unidad y se dieron con todo, siguen entrampados en la línea del cacique hasta que éste acabe con el partido. ¿Por qué AMLO, por ejemplo, no se desliga definitivamente de Convergencia, ahora que los capos de ese partido ya dijeron que van por el diálogo en el formato del informe? Porque es oportunista pero no tonto. Su fin no es la gente, como dijo mientras salivaba en las cuartillas que leyó, sino la Presidencia en el 2012. En esta dinámica el PRD tiene más por perder conservándolo en sus filas que enfrentándolo definitivamente. Pero los chuchos, además de incapaces y corruptos, son cobardes. Para muestra hay que leer sus opiniones “moderadas” de un Congreso Extraordinario que sólo ellos vieron y cuyas conclusiones fueron modificadas después de un oportuno jalón de orejas del cacique que dice que no hay caciques. Los chuchos no tienen de otra: o recuperan al PRD de las tribus paralizadoras asumiendo costos políticos o le siguen haciendo al Tío Lolo.
David Gutiérrez Fuentes, “Perro Mundo”, Crónica, 23 de agosto.

Lo diferente, quizá, es la machacona necesidad de ir al cónclave y salir con su humo negro: no hay acuerdo.
Desde esta línea, Calderón no leerá su Informe; en todo caso, como su antecesor, lo entregará y se irá.
La pregunta es quién gana, porque el PRD no y Calderón, que no pierde, tampoco gana; los demás partidos no cuentan.
El único ganador, de acuerdo con su lógica, es López Obrador: él dice que no, y los suyos le siguen y se imponen. No se trata de tener razón, es un asunto de mando y él lo tiene y lo ejerce, haciendo de Calderón, de su gobierno y del Congreso sus rehenes.
Joaquín López Dóriga, “En privado”, 23 de agosto.

Leonel Cota habla como si de verdad fuera el líder del PRD.
Dijo que el partido no hará movilizaciones en torno a San Lázaro.
Y ayer, Fernández Noroña que sólo respeta a López Obrador, lo desmintió.
Dijo que no sólo el día del informe, sino desde el viernes 31 instalará un plantón.
Y le puso hora: a las 10 de la mañana saldrán de la sede del sol azteca.
Como un reto a la policía, anunció que se van a quedar “permanentemente en tiendas de campaña”.
Pepe Grillo, Crónica, 24 de agosto.

Por cierto que el director de la firma mercadotecnia Eventum, Alfonso Noriega, asegura que un escándalo en el Congreso durante la lectura del primer informe de gobierno del Presidente, repercutiría directamente en contra del PRD, pues la imagen del Ejecutivo no va a caer, pero los perredistas sí perderían su capital político y se mostrarían como una organización mexicana que rechaza las instituciones.
El PRD ha perdido popularidad y aceptación al caminar a través de la vía de la ilegalidad. El rechazo ciudadano hacia los legisladores del sol azteca va en aumento y ocho de cada diez ciudadanos aseguran que la imagen de ellos es nefasta.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 24 de agosto.

Como si fuera una gracia, el PRD llegó al sesudo acuerdo de impedir que el presidente Felipe Calderón rinda su primer informe de gobierno el próximo primero de septiembre. Entonces se vuelve realidad el chiste de que cuando los perredistas pierden el sentido en vez de volver en sí, vuelven en no. Se quedaron como discos rayados con su fraude electoral y con su voto por voto, pero hasta en el interior de su propio partido.
No les ha importado perder la simpatía y los votos de la gente, lo cual quedó de manifiesto en las pasadas elecciones estatales. En lugar de representar y buscar respuestas a las inquietudes de quienes votaron por el PRD, algunos de sus cuadros dirigentes buscan eternizar el caos que no conduce a nada bueno para nadie.
Si bien, como se ha dicho, el formato del informe de gobierno es obsoleto, ello se ha señalado por lo menos en los últimos tres sexenios y nadie ha hecho nada para cambiarlo. Así que se trata hoy por hoy del formato vigente y todos deben cumplirlo, empezando por los propios legisladores.
No es justo que por el berrinche de unos cuantos se prive al país entero de su derecho a estar informado y se mantenga la parálisis legislativa que nos aqueja desde hace décadas.
César Castruita, “Los pasos de los pesos”, Crónica, 25 de agosto.

El próximo 1 de septiembre no habrá presentación del informe y sí un nuevo espectáculo del perredismo más irracional. Pero el problema seguirá siendo para el PRD, porque no se trata de una ceremonia más, sino de aceptar o no la realidad. Su reciente congreso ha probado que el tabasqueño domina las protestas pero ya no el aparato del partido, y que cada vez es más rechazado su programa personal. El ritual del informe pasará, pero Calderón seguirá siendo Presidente y la imagen del PRD seguirá siendo la de un partido que no aprende a ser institucional
Rogelio Hernández Ramírez, El Universal, 25 de agosto.

La segunda cosa interesante es que hay una enorme ironía: los líderes del partido han rechazado reconocer a Calderón pero admiten que eso no significa que no estén negociando miles de cosas distintas con miembros del gabinete, del gobierno o de la federación. Incluso están negociando que el primer informe transcurra en calma. En otras palabras, no reconocer al Presidente es un show ruidoso y estrafalario (como meter el pene a una aspiradora, por ejemplo) pero cuyo objetivo es sólo entretener, distraer. En la práctica, el PRD sí está negociando con el gobierno electo, y eso significa que lo reconoce. Entonces, ¿por qué tanto show? / Porque, al igual que al enano, lo que más le duele a AMLO es la dignidad. Y para él, admitir un error es debilidad, es vergüenza. Y es por eso que hoy no es Presidente de la República.
Andrés Pascoe, Crónica, 25 de agosto.

El coordinador de los senadores del PRD, Carlos Navarrete, reconoció lo que analistas políticos y perredistas autocríticos se han cansado de decir: que la actitud de confrontación perjudica a su partido.
Navarrete afirmó que el primero de septiembre los legisladores perredistas se comportarán a la altura de las circunstancias para no afectar con su imagen al candidato al gobierno de Michoacán.
No es que Navarrete haya decidido dejar para otra ocasión su beligerancia verbal a que nos tiene acostumbrados.
Lo que pasa es que Leonel Godoy presentó a diputados y senadores encuestas que no le garantizan su triunfo.
Y les advirtió que una imagen de partido violento puede llevar a que el PRD pierda, en noviembre, su estado emblema.
Pepe Grillo, Crónica, 26 de agosto.

El problema es que a cinco días, no hay nada cierto sobre el Informe Presidencial.
Y es que López Obrador los trae como borreguitos, y se dejan llevar.
Que no dejen pasar al presidente Felipe Calderón, que pase pero que no lo dejen hablar desde la tribuna.
Que en lugar de tomar la tribuna, abandonen el salón de sesiones cuando llegue el Presidente.
Los pobres diputados y senadores todavía no saben lo que harán.
Pepe Grillo, Crónica, 27 de agosto.

Los lopezobradoristas se desconcertaron ante la propuesta del Ejecutivo y primero dijeron que sí debatían, pero luego se acordaron que "es espurio" y que ellos tienen un "presidente legítimo" en Andrés Manuel López Obrador y, por lo tanto, acordaron que no permitirán que Calderón ocupe la tribuna del Congreso el día del informe.
Este forcejeo, que resulta infantil y hasta ridículo, parece tener de fondo una doble obsesión: de un lado, la de los lopezobradoristas que se niegan a reconocer la presidencia de Calderón, y de otro, la del jefe del Poder Ejecutivo, quien también parece empeñado en alcanzar la legitimidad que no le conceden los partidos de izquierda.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 27 de agosto.

Lo hicieron también teniendo enfrente un dato: el candidato perredista en Michoacán, Leonel Godoy, está, a tres meses de las elecciones, apenas tres puntos arriba de su contrincante panista, Salvador López Orduña. Siendo el Presidente de origen michoacano, los sectores moderados del PRD coincidieron en aceptar que impedir el Informe simplemente acabaría con esa mínima diferencia desde ahora. Y este año (incluso en 2008) para el PRD no hay nada más importante que Michoacán: perder ese estado presagiaría el mayor de los desastres de cara a 2009. Y entonces confirmaron una línea dialoguista e institucional, que se reflejó con la candidatura de Ruth Zavaleta
Jorge Fernández Menéndez, “Razones”, Excélsior, 27 de agosto.

González Garza, por cierto, llegó ayer a la reunión de la Junta de Coordinación Política, órgano de gobierno de la Cámara de Diputados, con una disposición nunca vista para llegar a acuerdos, a fin de que el Informe se desarrolle con normalidad. "Estaba como sedita", ilustró alguno de los coordinadores presentes.
El Güero manifestó la disposición de su bancada a respetar la Constitución y no provocar que el Palacio Legislativo se convierta en un palenque. Hizo propuestas. Pidió discreción. No le extrañe que el mensaje del Ejecutivo sea el más corto de la historia y que la ceremonia, antes de que el Presidente llegue a San Lázaro, se modifique. El hombre coincide con Zavaleta en sus afirmaciones de que es el Presidente constitucional y que, en esa calidad, la próxima presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados tendrá que enviarle los oficios y las iniciativas aprobados.
Francisco Garfias, “Arsenal”, Excélsior, 28 de agosto.

Partido Revolucionario Institucional.
El PRI dice que tampoco.
¿Por qué? Porque no está en la ley. Bueno, tampoco no está. Así como no está el mensaje que suele dar el Presidente y que antes era un día maratónico de lectura y aplausos. En la ley sólo está que el Presidente debe asistir y entregar el informe, punto. Se puede llegar a un simple acuerdo parlamentario. Y además, la verdad, como si en otras ocasiones no se hubiera cambiado la ley fast track, en innumerables ocasiones. Manlio Fabio Beltrones dice que sí aceptarían el debate, pero despuecito. Igual anda Emilio Gamboa: que para febrero o marzo del 2008.
Katia D’Artigues, “Campos Elíseos”, El Universal, 10 de agosto.

En la Cámara de Diputados hay molestias y nos aseguran los legisladores priistas que no aceptarán que las instalaciones se conviertan en un búnker en previsión de la ceremonia del Primer Informe de Gobierno de Felipe Calderón, pero también nos aseguran que tampoco permitirán que se relaje la seguridad y se ponga en riesgo la integridad de los diputados, senadores e invitados especiales y el Presidente de la República.
Nos dicen que panistas y perredistas tienen que ponerse de acuerdo para que la ceremonia se trasmita sin escándalos y perjudique nuevamente la imagen de los legisladores.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 13 de agosto.

Los legisladores del PRI aceptaron debatir con el presidente Calderón en la Cámara.
Pero advirtieron que no hay forma de convencer al PRD.
Emilio Gamboa fue claro: “…están disciplinados a López Obrador, él les ordenó que no haya debate”.
Y dijo que los perredistas ni siquiera dejarán entrar a Calderón al Salón de Sesiones.
Gamboa prevé violencia en el I informe
Pepe Grillo, Crónica, 14 de agosto.

El priista Emilio Gamboa, a quien se le ha visto muy limitado en esta discusión, prefiere irse con la propuesta de Manlio Fabio Beltrones, para que el debate se haga semanas después. En forma medrosa dice que teme por un escándalo en el recinto de San Lázaro y que de nueva cuenta se culpe de ello a los diputados, como sucedió en septiembre del año pasado.
Gamboa Patrón también condiciona la aprobación de la reforma hacendaria, si antes no se hace lo mismo con la reforma electoral e incluir el régimen fiscal de Pemex, en la misma línea que lo ha presentado el sonorense Beltrones. "Estamos condicionando tres reformas fundamentales" y así quieren que la gente tenga buena opinión de los legisladores.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 14 de agosto.

Un partido, el PRI, sin rumbo fijo, en indefinición doctrinal, con una lideresa opacada por los dirigentes en el Congreso, que reaccionan en forma casuística a lo que se va presentando, sobre todo para servir a sus propios proyectos, que no son necesariamente los del partido en su conjunto, como la grandilocuente “Reforma del Estado”, que se trata de orientar, en cualquier oportunidad, hacia un ilusorio cambio de régimen político. Así, en la estéril y ridícula discusión sobre el informe presidencial del 1º de septiembre, el senador Beltrones dice al presidente Calderón que “no debe olvidársele nunca que lo que México necesita es un cambio no nada más al formato del informe presidencial, sino un cambio de sistema presidencialista, que a ultranza no ha dado información suficiente ni tampoco ha respetado lo que es la transparencia de sus acciones” (whatever that means, subrayado mío).
Juan José Huerta, Crónica, 17 de agosto.

El PRI, que también en este tema se convierte en el "fiel de la balanza", ha manifestado en voz de su coordinador en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, que es procedente la propuesta de Calderón, pero no el 1 de septiembre, sino en un debate posterior al informe.
La posición de los legisladores del tricolor, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, es que "no hay condiciones" para un acto de esa naturaleza, por lo que estiman que lo más conveniente es que Calderón se limite a cumplir con lo que marca la Constitución y que entregue el informe por escrito.
Con esta posición, los priistas dejan ver que no están dispuestos a repetir su actuación del 1 de diciembre de 2006, cuando fueron clave para hacer posible la toma de protesta de Calderón en el Congreso, a pesar de las airadas protestas de los seguidores de López Obrador.
Y es que, a su juicio, ya no hay lugar para "el machismo político" ni hace ninguna falta que la ceremonia del 1 de septiembre se produzca en los términos en que la propone Calderón, sobre todo cuando no se ha legislado un cambio de formato ni hay una agenda definida para el debate con los partidos.
Alejandro Ramos Esquivel, “Redes de poder”, El Financiero, 9 de agosto.

Los senadores del PRI flexibilizaron ayer su posición sobre un debate entre Calderón y los congresistas el día del Informe. “Podría analizarse el debate el 1 de septiembre o después”, dijeron ayer en la plenaria del grupo parlamentario. Si el PRI acepta modificar el formato, el PRD se quedaría aislado y sus protestas perderían sentido…
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 14 de agosto.

El líder de los diputados del PRI, Emilio Gamboa, dijo que el presidente Felipe Calderón no debe insistir en el uso de la tribuna en San Lázaro, pues no hay condiciones; en tanto, el coordinador en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, propuso que el mandatario acuda a debatir con los diputados en la glosa del Informe y el primero de septiembre se limite a cumplir lo establecido en la Constitución
Miguel Ángel Rivera, “Clase Política”, La Jornada, 14 de agosto.

Ante la propuesta de Felipe Calderón toda la oposición expresa el tamaño de su visión y sus intereses. El PRI ha dicho por conducto de su coordinador, Emilio Gamboa, que aceptan debatir, "pero hasta febrero". ¿Por qué hasta entonces, nos preguntaríamos? Por otra razón mezquina: en febrero el debate sería por acuerdo del Legislativo, obligando al Presidente a comparecer, con lo cual el Ejecutivo estaría sometido al Legislativo, no en condiciones de igualdad, como sería en el marco del Informe presidencial, que sería un cambio estructural. ¿Los motivos del priísmo?: la reforma contra el presidencialismo no puede venir del Presidente, sino de ellos, de los que dominan el Congreso de la Unión desde la tercera fuerza electoral, gracias a la automarginación del lopezobradorismo
Marco Rascón, La Jornada, 14 de agosto.

Por lo pronto, el PRI gana. Tal como lo hiciera el pasado 1° de diciembre cuando “aconsejaban” a Felipe Calderón tomar protesta como Presidente de la República en una sede alterna al Congreso, el PRI nuevamente apela a la “prudencia” presidencial por encima de la legalidad. En lugar de defender sin ambigüedades el cumplimiento del mandato constitucional, la resistencia del PRI a aceptar el debate con el Presidente obedece más a su obsesión por no cederle una victoria gratuita a Felipe Calderón y, en cambio, subirle más el precio de su aval a las propuestas del Ejecutivo. El PRI saca partido de cada día que pasa sin acuerdos fundamentales y ha sido el beneficiario directo del sistemático enfrentamiento entre el PRD y el PAN, lo cual no ha hecho sino reforzar su papel de fiel de la balanza en el Congreso de la Unión.
Verónica Ortiz Ortega, Crónica, 18 de agosto.

Ese llamado que hace Emilio Gamboa Patrón al presidente Felipe Calderón para que “respete al Poder Legislativo” es calificado de “raro”, pues el Ejecutivo ha sido comedido en todo momento con diputados y senadores. Quien sí ha sido grosero, nos dicen, es el clero que a través del Episcopado le llama la atención al Legislativo e inclusive lo tilda de irresponsable.
Para el político yucateco el hecho de que el Presidente les pida que aprueben la reforma hacendaria es una falta de respeto y siente que reciben una presión, o sea que sólo los diputados pueden cuestionar a quien le da la gana. Gamboa Patrón dice que en lo tocante al informe hay que darle “una salida digna al presidente Felipe Calderón, sin que ocurra un acto bochornoso”.
Ubaldo Díaz, “Escenario Político”, Crónica, 21 de agosto.

Los priístas, que han fungido de intermediarios en la negociación, han dicho al PAN y al gobierno que un acto republicano y breve en el Salón de Protocolos es la opción más viable y segura para cumplir con el mandato constitucional que obliga al Presidente a acudir al Congreso y entregar el Informe por escrito.
El problema es que ni los panistas ni Calderón aceptan, hasta ahora, que el primer mandatario no sea recibido en el salón de plenos ni pueda subir a la tribuna legislativa para presentar su Informe. Para la casa presidencial, es casi un imperativo que el mandatario pueda llegar hasta el pleno legislativo y pisar la tribuna, aún cuando no pueda dar su mensaje político, que ya está listo para transmitirse por radio y televisión en cadena nacional
Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, El Gráfico, 29 de agosto.

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Sobre mí

CLAUDIA BENASSINI FÉLIX: Estudiosa de los medios de comunicación en México. Desde hace 25 años he impartido cursos sobre este campo en diversas instituciones del país, públicas y privadas. He colaborado en revistas nacionales y extranjeras con artículos sobre diversas temáticas. También he concluido ocho investigaciones relacionadas con el campo de la comunicación. Desde 2004 he dedicado parte de mi tiempo a los Observatorios de medios, por lo que este proyecto es una continuación de experiencias previas.

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